lunes, septiembre 27, 2010

De lo mejor, mide



Domingo a domingo me encuentro con el excelente panorama empresario que escribe Francisco Olivera en La Nación. Me interesa destacar esto porque en general no coincido con el enfoque ni con las premisas. Pero está muy bien escrito y siempre hay algo que me llama la atención. Lo mejor es que parece estar dirigida justamente a sectores vinculados a los empresarios y no siempre les lleva buenas noticias sobre su propia capacidad de influir en el rumbo del país. Veamos este pasaje de la última columna que a mí me alegró bastante:

Acaso de manera tardía, algunos hombres de negocios parecen haber descubierto el único rasgo sutil de la personalidad de Néstor Kirchner: como ningún otro presidente en democracia, el santacruceño es un maestro en el arte de enarbolar causas justas e inobjetables, para luego degradarlas en beneficio propio.

La estrategia es letal
, porque suele dejar inermes a los republicanos más estrictos y, casi en el 100% de los casos, a los dirigentes de la actual oposición. ¿Quién podrá oponerse a un proyecto que permita repartir, por fin, ganancias entre los asalariados? ¿Qué organización ecologista tendría el valor de rechazar un impuesto distorsivo e injusto, pero empaquetado en el eslogan de "salvar a las ballenas"? Los empresarios ven una trampa dialéctica difícil de esquivar.


"Yo espero que nuestros legisladores no aprueben cualquier cosa con tal de recibir votos en un año electoral", se lamentó un miembro de la junta directiva de la Unión Industrial Argentina (UIA). "Vamos a encontrarnos con dos problemas: Proyecto Sur y los radicales", anticiparon en una de las cámaras del Grupo de los Seis. "Creo que la única que lo entendió, mal que nos pese, fue la Gorda", agregó un industrial que detesta a Elisa Carrió. (...)


Kirchner conoce los flancos ideológicos más sensibles del argentino medio
.
A mí me suena como un elogio político de la gran flauta. Y una #derrotacultural enorme de los grandes empresarios. Quizás, pienso luego de leer esta nota, no llegue por ahora el #findelperiodismo

Foto.

miércoles, septiembre 22, 2010

Estos sí que miden en serio eh


Mañana, jueves, votamos a Yasky.
Pero eso sí. Este viernes, 19 hs, hablan Carlos Tomada y
Mendieta en el Hotel Bauen.
Alta política. Y que viva el fútbol.

#findelperiodismo, no miden

El editor general del diario Clarín, Ricardo Kirschbaum, escribe hoy una clumna titulada "La banalización del mal", dedicado a cierto escrito del amigo de este blog -y de los niños- Lucas Carrasco.
Kirschbaum, que no es uno de los pasantes que el diario ha incorporado hace semanas sino, reitero, el editor general de ese medio, hace referencia a una nota sin firma que la edición de hoy del matutino publica sobre un supuesto entredicho, por llamar de alguna manera al episodio.
La nota causó dos nuevas muertes, claro, y por ello es que también, desde ya, fue incluida en la tapa del matutino. Mi impresión es que lo lindo de todo esto es que el editor general de Clarín no tiene ni idea de que ha escrito una pieza decadente y , -si no fuera triste- graciosa. Que ha hecho su contribución máxima al #findelperiodismo.
(La mayoría de los lectores de este y otros blogs, habituados al lenguaje, el estilo, el sentido de lo que se publica, supongo que sí entenderán, o intuirán lo que ha ocurrido).

Por mi parte, como soy muy serio, acabo de googlear a Alfredo Leuco y ya entendí todo. Descubrí (primicia mundial) que le ofrecieron ser intendente de Paraná. Y como Carrasco es entrerriano y banalizador del mal, bueh. Todo dicho.
Fuera de broma ahora, creo que no es que el blogger en cuestión quiera terminar con la vida de nadie, sino que ocurre lo que describió este señor tan serio, en el diario El País, de Madrid.

martes, septiembre 21, 2010

No, graciavo' Víctor Hugo. Lo que es medir, eh


Y bueh, si me preguntás, realmente, un alegrón, che.

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La Presidenta Cristina Fernández de Kirchner estacó hoy el apoyo del diputado nacional Martín Sabbatella a "políticas de Estado" como la eliminación del régimen de las AFJP, en contraste con "los que se oponen a todo".

"Quiero agradecer a la fuerza política del hoy diputado nacional Martín Sabbatella (el Partido Nuevo Encuentro) porque fue uno de los pocos que nos acompañó en esa medida transformadora y yo digo revolucionaria en la Argentina", dijo la Presidenta en un acto en el barrio Carlos Gardel, partido bonaerense de Morón, donde entregó computadoras a estudiantes.

"Sin recuperar la administración de los recursos de los trabajadores en manos de las AFJP, el Gobierno nacional no habría podido tomar medidas como la a signación Universal por Hijo y los incrementos jubilatorios, afirmó Cristina al agradecerle a Sabbatella, ex intendente de Morón, presente en el acto.

"Nobleza obliga. Así como señalo a los otros, a los que se oponen a todo, a los que quieren desfinanciar al Estado, a los que se unen entre aparentes antagonistas, de un extremo al otro, pero que en definitiva votan para un solo lado, en contra de los intereses populares, siempre", añadió.

En contraste, la Presidenta dijo "rescatar a aquellos que, aun sin pertenecer a este colectivo político que hoy gobierna la Argentina, apoyan sus políticas de Estado, apoyan lo que es un beneficio, no para un gobierno sino esencialmente para todos los argentinos".

Fuente.

domingo, septiembre 19, 2010

Eeeeeeehhh??? Acá hay alguien que no está midiendo, eh

Gracias al muy buen suplemento de Economía dominical de La Nación nos enteramos de que el CEO del banco HSBC para América Latina, Emilson Alonso (me suena a nombre de 4 aguerrido, transmisión de Fox Sports, copa Sudamericana), está muy seguro de que todos los argentinos le tenemos que pagar una compensación por lo que la compañía dejó de ganar con la estataización Máxima AFJP.

"Hay algunas pérdidas que estamos dispuestos a discutir; no pensamos nada en términos de acciones legales, pero creo que vamos a negociar algún perjuicio que tengamos, en eso estamos trabajando".

Eso, trabajando. Vayan a la-bu-rar.
(Y no me gustaría creer que hay funcionarios argentinos negociando con esta gente ¿no?)

sábado, septiembre 18, 2010

No derrames que no mide


Lo sabemos: el empleo en negro viene reduciéndose desde el 52,4 por ciento en 2001 hasta un 36,5 por ciento ahora. Pero se verificó que ahora el empleo en negro pegó un respingo.
La novedad es doblemente mala, por lo que significa y porque se da en un área donde hay un ministro que para mí viene realizando una muy buena gestión, como es Carlos Tomada.
Y la cosa es muy importante, porque lo que más te saca de la zona de peligro-de-pobreza es el empleo en blanco.
Se me ocurre: así como el Gobierno tuvo que pegar un volantazo en cuanto a las políticas sociales con la Asignación Universal por Hijo (AUH), en contra de las políticas que venía llevando adelante uno de sus Ministerios, quizás sea hora de pensar en dejar de confiar en el "derrame" para atacar el empleo en negro. Se me ocurre que hay que tratar a las pymes como lo que son, entidades diferentes a las grandes empresas. Se me ocurre que esto implica a su vez tener una política industrial más definida. Se me ocurre que hay que promover la sindicalización de los trabajadores. Se me ocurre que hay que dejar de correr a las pymes con la AFIP y empezar a atraerlas con las ANSES. ¿O no queremos que las las clases "medias" se acerquen, se unan, se amiguen, con las clases "bajas"?

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jueves, septiembre 16, 2010

Durísima denuncia: ¡quieren medir!

Durísima denuncia hoy de Eduardo Levy Yeyati, profesor de la Universidad Torcuato Di Tella. El oficialismo quiere que el Banco Central se convierta en un "un banco de desarrollo pero con capacidad de emisión".
Cagamos, nos descubrieron. Ja.
¡Vamos, Mercedes!

¿Querían consignas que emocionen y midan? Atajen


Leo una nota a Horacio Susskind, gerente general de Retco, desarrolladora de Shoppings. (Está realizando uno en Paraná, otro en Ushuaia).

"Los shoppings van a atacar cada vez más al segmento medio de la población y nosotros tenemos la mira ahí en ese sentido. En el país el ABC1 representa un 5% de población. Entonces hay 37 millones de personas que esperan que lleguemos".


¿Escucharon? "Hay 37 millones de personas que esperen que lleguemos".

Ya sé que es mejor el comercio minorista, los "shoppings a cielo abierto" que los "malls". Pero es más fuerte que yo. No puedo evitar que la idea de más consumo me suene a la más maravillosa música.

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miércoles, septiembre 15, 2010

A Piñera se le perdió Macri, que no mide. No es el único.

Leemos en el diario La Tercera de Chile (no está a tiro de Google):

"La noche del 25 de agosto, el Presidente Sebastián Piñera invitó a una cena -en su casa de San Damián- a un grupo de ministros y parlamentarios, entre los que estaban los secretarios de Estado Rodrigo Hinzpeter y Cristián Larroulet, los senadores RN Lyly Pérez y Alberto Espina, los UDI Pablo Longueira y Andrés Chadwick y los diputados Mario Bertolino y Patricio Melero, jefes de bancada de RN y UDI, respetivamente. El invitado de honor a la velada era el gobernador de Buenos Aires (sic) Mauricio Macri, quien tiene una cercana relación con el mandatario chileno y con algunos parlamentarios de la Alianza.
Pasadas las 21 comenzaron a llegar los invitados. Los primeros fueron los senadores y el ministro del Interior. En ese momento, el mandatario, quien venía llegando de la inauguración del Teatro Municipal de Las Condes, adonde fue acompañado de Macri, se percató de que su invitado de honor no estaba: "¡Se me perdió Macri! ¡Se me perdió Macri!", gritó Piñera. Minutos después logró comunicarse con el gobernador (sic), quien estaba acompañado por su jefe de gabinete y ante el olvido del que había sido objeto aún estaba en el teatro.
Piñera le dijo que se tomara un taxi para que se fuera a su casa, pero Macri no sabía cómo llegar a Camino La Viña. Pero siguió las indicaciones del anfitrión y, una vez arriba del vehículo, Piñera le dijo que le pasara el celular al taxista. El chofer recibió de boca del Presidente las instrucciones.
Al llegar a la casa de Piñera, él, Macri y los invitados se rieron por el impasse, que el mandatario atribuyó al tumulto de gente que había a la salida del teatro.
Durante la cena, Macri contó los conflictos que existen entre el gobierno de Cristina Fernández, la oposición y los medios de comunicación".

Se me ocurren algunas reflexiones. Pero dejá.

Volveré, mediré, seré Estado y tendrá tus ojos

Publicamos una nota en Buenos Aires Económico hoy:

¿Los fracasos políticos, militares y económicos de Estados Unidos están reconfigurando el mapa político de América Latina? ¿Hay enormes diferencias entre los gobiernos de “izquierda” y los de “derecha” en el continente? ¿O estamos en presencia de una forma de gestionar lo público “latinoamericana” -o en cada caso, “nacional”- en el marco de un contexto económico y político internacional favorable para la región?

Las preguntas se arremolinan, aún sin una respuesta certera mientras el presidente mexicano, Felipe Calderón, con su habitual tono monocorde responde preguntas de un periodista de la filial local de CNN.

“Métanse lo que quieran pero déjennos en paz con este tema”. Calderón, egresado de los claustros de Harvard, se dirige en un tono más que directo a la sociedad norteamericana, en el marco de la “guerra al narcotráfico” que inició en 2006.

Pero ¿quién habla? ¿El abogado, miembro del centroderechista Partido Acción Nacional (PAN), católico, opuesto a la despenalización del aborto y el matrimonio homosexual? ¿O uno más de los líderes latinoamericanos siempre desconfiados de Washington y sus políticas?

“No nos equivoquemos, va siendo hora de hablar claro: la venta de armas en Estados Unidos es un gran negocio para su industria. Y ahora te explicas por qué de repente hay guerras en muchas partes del mundo desde Africa hasta Asia, que no tienen mucha explicación. Es que estos señores están haciendo dinero vendiendo armas y no les importa vendérselas a los criminales”.

Ver la entrevista a Calderón desde un país del sur donde cada paso de la política exterior es analizada por la oposición como un “alejamiento del mundo” no deja de llamar a la reflexión. Ahí está: un buen amigo y vecino de los Estados Unidos que no duda en llamar a las cosas por su nombre en la cadena de noticias “oficial” norteamericana.

¿Es que prefiere adoptar una posición “nacional” antes que funcionar como un “gerente” de Washington? ¿O analizará que la Casa Blanca, por sí sola, no hará nada para “salvarlo” en caso de que fracase su intento por mantener una presencia estatal razonable en todo el territorio mexicano, ahora amenazado por los cárteles de la droga?

“No hay todavía una idea de ‘corresponsabilidad’ en la sociedad norteamericana. ¿Por qué está así México? Por varias razones. Pero una es porque vivimos al lado del mayor consumidor de drogas en el mundo y todo el mundo le quiere vender drogas a través de nuestra puerta o nuestra ventana. Y vivimos al lado del mayor vendedor de armas en el mundo que está alimentando a los criminales”.

Calderón no deja de lado su hablar pausado, muy tranquilo. Su aspecto es pulcro, serio, intelectual. Sus conceptos son contundentes. En un momento, incluso, deja de lado la modestia y les da consejos a los hacedores de políticas al otro lado de la frontera.

“Hay inconstistencias. Yo les digo a los americanos: o se deciden de una vez y cambian hacia una legislación que facilite el uso de drogas y por mí, métanse lo que quieran pero déjennos en paz con este tema o dedíquense a coordinarse y establecer reglas que detengan el consumo de drogas”, señala.

El presidente sonríe. Sabe que pocos días atrás la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, comparó a México con la Colombia de los 80 y habló de una situación de “insurgencia”. “Tu ves los jóvenes universitarios americanos y el que no fuma marihuana está fuera de onda, de moda, pero eso sí, el que llega fumándose un cigarro, entonces casi lo linchan, son contradicciones ridículas y la inconsistencia en sus propias políticas causan un grave problema en México”. Una estocada más.

Sus quejas se desgranan. Los registros contabilizan más de 20 mil muertos en las batallas entre el Estado mexicano y los cárteles y entre las bandas entre sí. El Presidente recrimina a sus vecinos haber liberalizado la venta de armas: “con requisitos que son casi menos que para obtener la licencia (de conducir) puede comprar 50 o 100 AK 47 o granadas, eso detonó la violencia en México”.

“Los carteles que se disputan la venta de drogas son mexicanos y americanos. Porque a mí no me vengan a contar que la organización criminal temrina en el Río Bravo. Para vender un kilo de cocaína necesitas un comprador de cocaína ¿Quién está comprando esa droga y quién la está distribuyendo en Estados Unidos?”.

La entrevista sigue. Calderón sabe que está al mando de un barco que tiene su destino atado al de toda Norteamérica. Con ese panorama, la economía mexicana es la que menos ha crecido en promedio en toda América Latina -con excepción de Guyana- en promedio entre 2000 y 2010, según un reciente informe de la revista The Economist. No son pocos los problemas. Se suman, uno detrás de otro. El mandatario parece, al menos, tener una visión propia de sus posibles soluciones.

martes, septiembre 14, 2010

Algo pasa. Estamos midiendo en el sentido común. Bienvenidos a Quebec

No sé si vieron la imagen de tapa de esta semana de The Economist, la revista del establishment financiero (la nota central afirma que una América Latina más rica y justa está al alcance de la mano):


El Mapa Invertido de Joaquín Torres García. Imagen histórica de las progresías latinoamericanas:

"¿11? Oia, la tengo adentro. No mido"

Ponele que sos Francisco De Narváez y te vienen a hacer una nota de Bloomberg. Joya. Te peinás, te hacés coachear un poco. Te preparás unas frases sobre la "oportunidad perdida", la "crispación" y todo eso.
Eso sí. Al momento de escribir la nota, la periodista se queda con tres o cuatro frases tuyas.
  • Una que dice que el país está creciendo "al mayor ritmo desde 1992".
  • Otra que dice que estamos creciendo a "tasas chinas".
  • Otra que señala que "casi el 75 por ciento de ese crecimiento se explica por mayor consumo" y que hay un gran "impulso al consumo que genera mayor demanda por bienes y servicios".
Ah. Y la periodista saca de la galera una estimación no oficial de "11 puntos de crecimiento" para este año. No ocho ni nueve. Once.
Quedó linda la nota ¿no? No muy opositora. Pero linda.

Foto.