lunes, octubre 01, 2007

Para los economistas, la política no mide

Leo en el blog de Dani Rodrik que no le gustó el último libro de Naomi Klein. Tampoco le gustó a Stiglitz, por lo que veo acá. Y menos a este otro fulano. Klein es medio petardera, ya sé. Pero en este libro explica que para hacer una terapia de shock neoliberal, primero hay que preparar el terreno con algún nivel de violencia política. En Argentina es claro como 1 + 1 es dos. Pero a los economistas no les gusta la política. Les gusta pensar que no hay "conspiraciones" y que todo es más o menos el resultado del azar o del caótico devenir de los hechos, de decisiones equivocadas y cosas así. Puede ser.
Si pueden véanse esta película, también petardera, pero interesante.

7 comentarios:

Ana C. dijo...

¿Y a usted quién le contó que a los economistas no les gusta la política?

¿Y la política económica qué es?

Caramba.

el generico dijo...

Esto no va a levantar tanta polvareda. Debería ud meterse más con el ser nacional... eso es marketinero.

Y, obviamente que a los economistas no nos gusta la política. Si el funcionamiento de la economía lo podemos explicar por decisiones de maximizacion intertemporal de la utilidad de una agente representativo racional. Que me vienen a hablar de política?. Además, en términos opuestos, le podría decir que la economía condiciona/determina a la política, so este argumento no me cierra.

Y encima critica al rugby... asi no lo van a querer más!

El Troll dijo...

La verdad es que con el chotísmo post que se mandó sobre Los Pumas quemó en segundos un bien ganada reputación de tipo pensante...ahora ni puedo leer este post, que pena...

Primo Louis dijo...

Depende que economista, un Wallerstein, un Polanyi no le discutirían eso. Ahora en cuanto le digan que la política afecta y da malas señales a los mercados, desconfie Escriba, yo se loque le digo.
Saludos y a pesar de las criticas por lo de los pumas yo le hago el aguante!

Martín dijo...

Es verdad, a los economistas no les gusta la política; si bien dependen de ella para llevar a cabo sus proyectos, sueñan con un día glorioso en que las turbulencias políticas no tengan incidencia en su terreno. ¿Acaso Cavallo no se jactaba en sus años de gloria de que gracias a él la economía había quedado completamente desvinculada -ergo, a salvo- de la política?

Musgrave dijo...

Escriba, me encanta su nuevo estilo "provokator".

Ni Rodrik ni Stigliz hacen politica económica, entonces tienen lo que se llama "ceguera situacional".

Ahora que lo pienso, lo de J.S. no tendrá que ve con que la Klein le disputa el rol de intelectual amado por los globafobicos?

Le paso un dato, ayer leyendo descubrí que la carrera de economía política de la UBA nace como un desprendimiento de la cátedra de Economía Política de la facultad de derecho, y que de dicha cátedra luego se desprendió la cátedra de Finanzas Públicas, cuac! ;-)

Martin, mi interpretación de Cavallo es distinta, como muchos economistas él se cree intelectualmente superior a los políticos y por eso se candidateo a presidente, porque tenía muy claro que la política SI IMPORTA y que mejor tener poder propio y no delegado por el presidente.

Uy, Esciba, esto que acabo de decir de Cavallo no se aplica tambien a ....

escriba dijo...

Gracias por los comments, interesantes. No, en serio -y esto es algo que en general envidio- los economistas son muy reacios a pensar que dos o tres hechos se alinean porque hay intereses políticos detrás. Suelen desconfiar de ese tipo de cuestiones. Y me parece bien.
Pero ojo. Tampoco hay que descartar todo hecho o interés político diciendo que si se denuncia eso es "teoría conspirativa". ¿Me explico?
Es decir, volviendo a lo de Klein: los Chicago Boys no mataron a nadie en ningún campo de concentración de América Latina. Pero había intereses políticos y económicos cruzados.
Saludos