sábado, julio 27, 2013

"Hola, soy Sergio Massa y quiero medirrrrrr"


Suena el teléfono en casa. Es un mensaje grabado de Sergio Massa. 
Me cuenta que está trabajando en conjunto con los intendentes de la Región Metropolitana Norte. A sus colegas de San Isidro y San Fernando los nombra por sus apellidos. Pero al de Vicente López, el señor Macri, sólo por su nombre de pila. Ay, ay, ay...

viernes, julio 19, 2013

Lula, el hombre que mide: "en política internacional nadie respeta a un lame botas"


"En los años 90, estaba la cuestión de quién era el siervo más importante, Menem, Fernando Henrique Cardoso, etc. ¿Cómo Brasil quería ser grande si no cuidaba de los que estaban cerca? Trabajamos para recuperar la confianza política. En dos años, sucedieron cosas extraordinarias, primero Chávez , a continuación, Lula, Kirchner. Aquello que las personas jamás se imaginaron que iba a pasar, nosotros lo vivimos:  fue el período más progresista, socialista y de izquierda de nuestra América del Sur ".

"En política internacional, nadie respeta a aquellos que no se respetan a sí mismos. Nadie respeta a un lame botas, a un adulador. En una reunión, saludé a cada socio y nos sentamos en una mesa. Y es ahí que llega George W. Bush. Todo el mundo se puso de pie, pero yo le dije a Celso (Amorim, Ministro de Relaciones Exteriores del gobierno de Lula) que no se levantara. Esto parece una tontería, pero la política está hecha de gestos. Sólo quería decir que nadie se levantó cuando llegué y que yo no me levanto ante nadie".

A los jóvenes: "En el momento en que un joven está en casa o en la computadora, cuando estén enojados, diciendo que no te gustaba Lula, Dilma, no nieguen la política. Y mucho menos nieguen los partidos. Pueden hacer otros. Cuando estén enojados y nieguen las cosas, en vez de negar la política, entren a la política. Dentro de cada uno de ustedes está el político perfecto que ustedes desean. Fuera de eso, no hay solución".

"Las personas se incomodan con que el pobre tenga coche o suba a un avión ".

"En 10 años, hicimos que 53 millones comenzasen a andar en avión. Por supuesto que tienen problemas en el aeropuerto. Los pobres comprar un coche y no pueden andar. Por supuesto que protesta. Entonces dice: 'Mierda, protestamos contra esta alcaldía'. Y viva la protesta, porque de protesta en protesta vamos acordando".

Qué está pasando en Chile para medir

En el ciclo que hoy vemos descomponerse la derecha ha tenido un poder enorme. Bajo la administración constante de la Concertación, el poder ha sido depositado en la derecha política y económica. La agonía de este ciclo supone la agonía de la derecha. La depresión de Longueira simboliza las fuerzas exánimes de un proyecto que empieza a retirarse de la historia.  El país anormalmente libremercadista, anormalmente conservador en sus leyes, anormalmente temeroso de los cambios institucionales; empieza a cuestionar la anormalidad. El cambio en el sentido común que los movimientos sociales han producido ha sido un corrosivo para la arquitectura armada durante la dictadura y que todavía nos rodea.

La fortaleza histórica de la derecha durante la transición política es un hito anormal en la historia de Chile. No es que la derecha no haya tenido poder antes, pues de hecho casi nunca ha dejado de tenerlo. Pero nunca antes había logrado operar con tanto éxito en la dimensión electoral, nunca había logrado aparecer formalmente tan democrática ni había conseguido hacer viable su extremo conservadurismo y su cultura de la desigualdad de un modo tan sutil y liviano. Las reformas que constituyeron al nuevo empresariado durante la dictadura, la reivindicación ideológica y la configuración material de la desigualdad, las regresiones en la salud pública reproductiva hasta convertir a Chile en bastión de la aguda normatividad sexual de Juan Pablo II, la solidificación del valor del orden como prioridad; fueron algunos de los rasgos que cambiaron el hábitat del país. Y en este hábitat artificialmente creado, la derecha podía ser relevante. Un escenario social y cultural específico, más dispositivos de control político durante la transición, sumado a una coalición rival como la Concertación que sacrificó su programa y su alma por ser gobierno e integrarse a los beneficios del modelo; permitieron a la derecha su época más floreciente, donde el poder de sus ideas (e incluso de sus ‘no ideas’) parecía incontrarrestable.

Los movimientos sociales desde 2011 acabaron con la estructura transicional porque le quitaron su premisa: la política debía ser de baja intensidad para ser soportada por las instituciones postdictatoriales. Como la política se tornó de alta intensidad y el escenario que habitamos hoy es de politización, el orden institucional (que va desde las prácticas regulares hasta la formalidad de las instituciones) se ha tornado impertinente. En este escenario las dos energías fundamentales de la sociedad han sido la transformación y la conservación.

(...)

El poder se mueve hacia su último bastión. Todo cuerpo se resiste a morir, toda época también. La última frontera es la Concertación, mejor dicho, es simplemente Bachelet. Sobre sus hombros pesa toda la administración de este fin de ciclo. Su triunfo obvio y seguro hoy pesa toneladas. No habrá a quien culpar, no se podrá ser gobierno y oposición a la vez, se le hará entrega de todo el poder para que invente un punto donde la democracia mejore sin molestar a los fácticos, donde la transformación aumente sin molestar a los conservadores, es decir, donde se armonicen los contrarios.

Pero esta época no es de armonía. Hoy no se armonizan los contrarios. Más bien se contradicen los armónicos. Si Longueira es el símbolo de la gran depresión de todo el orden transicional, Bachelet es el punto de anudación del final de ese ciclo. A veces una fuerza política logra en la historia ser la última frontera de la era que se muere y la primera semilla de la era que nace. No sabemos si Michelle Bachelet lo logrará. Si la derecha habita en la depresión y la Concertación en el silencio, es discutible que el orden que han administrado tenga algún futuro.

Fuente.

martes, julio 16, 2013

¿Y? ¿Llegamos midiendo o no?

Publica el Centro de Investigación y Formación de la República Argentina (CIFRA), de la CTA, un adelanto de su informe de coyuntura de Julio
Y dice:


  • La marcada desaceleración económica de 2012 estuvo influenciada por factores exógenos (caída en la demanda externa producto de la crisis mundial) y endógenos (sequía del agro y el derrape de la construcción), que afectaron, en lo esencial, a los sectores productores de bienes transables. Pero en 2013, la economía argentina empieza a mostrar algunos signos de recuperación. 
  • Durante el primer trimestre del año el producto bruto creció al 3,0% interanual, impulsado por el gasto público (6,4%) y el consumo privado (6,1%), mientras que la inversión creció poco (1,3%), principalmente en equipo durable, y las exportaciones cayeron en precios constantes (-8,5%).
  • En el segundo trimestre de 2013 el repunte de diversos indicadores dan cuenta de una reactivación aún mayor: la economía creció el 7,0% en abril, la industria el 5,2% en mayo, la construcción ascendió el 11,4% en abril y el 7,4% en mayo, y las exportaciones treparon el 13,2% en abril-mayo con respecto a igual período del año anterior. 
  • Es decir, parece revertirse la tendencia negativa que experimentaron los sectores productores de bienes durante 2012. Máxime si se considera que, durante los primeros cinco meses del año, la expansión fabril estuvo traccionada por la industria automotriz (19,1%), que se había contraído por la crisis brasilera, y los productos de minerales no metálicos (4,9%), afectados por la caída en la construcción. Y, a su vez, por el crecimiento de las exportaciones de productos primarios (18,9%).
  • A pesar de esta reactivación, persisten los problemas en la Balanza Comercial. El superávit se redujo, debido al incremento de las importaciones de energía, el complejo automotriz y la demanda de partes de equipos electrónicos ensamblados en Tierra del Fuego, lo cual es expresión de las dificultades estructurales  para apuntalar el proceso de sustitución de importaciones.
  • Por último, respecto al proceso inflacionario cabe apuntar que, tras la fuerte aceleración del aumento de precios al consumidor durante los primeros meses del año (24,6% en enero, 25,9% en febrero, 24,0% en marzo), en el mes de abril parece advertirse cierta contención y/o estabilización en un nivel, aunque elevado, ligeramente inferior a los del primer trimestre (22,3%).

Sobre la inflación del año 2012, el informe señala:


  • Al respecto, cabe apuntar que la tasa anual de 
    inflación fue del 23,7% en 2012, con un mayor 
    ritmo de aumentos interanuales en el segundo 
    semestre del año. No se trató, como afirman 
    varios sectores de la ortodoxia, de un típico 
    proceso de “estanflación”, dado que la puja entre 
    capital y trabajo fue posible por tratarse de un 
    proceso de desaceleración económica pero con  
    crecimiento del mercado interno

martes, julio 09, 2013

Midiendo con Abel

Abel
Digo un par de obviedades. Me parece que se hacen (hacemos) elucubraciones muy complejas. Habrá algunas más precisas, más acertadas, otras menos. 
Lo único que veo claro es: si hay un electorado que considera que estará más seguro o incluso que puede "obtener más" con "menos conflicto", así se moverá. Hacia el candidato que le proponga esa "idea". Acá también entra la cuestión de la eficacia. Si hay un electorado que considera que el gobierno no está siendo eficaz con una serie de problemas...
(Sobre este punto, tengo mis ideas, todos las tenemos ¿o no?).
En cuanto al "electorado peronista" y a las redes de las que siempre nos habla Manolo (opino lo mismo que vos, no se puede entender la política sin lo que siempre nos recuerda Manolo, pero no es el único factor en juego), creo que ocurre algo similar. Si consideran en el territorio que sea, que no están siendo conducidas hacia su mayor "seguridad", lo mismo pasará. Votan a otro. Es democracia esto. Para mí ese escenario aún permanece disputado y abierto. Sumado a esto, los rasgos de pragmatismo de Cristina en el armado de las listas no pueden ser leídos como que "tuvo que ceder". No seamos la gata flora ¿no?
Lo otro que tengo más o menos claro: luego de diez (doce) años en el poder, lo esperable, lo previsible, es que el kirchnerismo sufra un nivel mayor de desgaste y "se vaya" -cualquier cosa que ello signifique-. Siempre que mantenga la gobernabilidad hacia 2015, podrá influir en algo o en mucho en cómo se da ese proceso.
Pero sabemos que no siempre ocurre lo previsible en la Argentina. Ahí estamos. 
Abrazo.

jueves, julio 04, 2013

martes, julio 02, 2013

Pensaba tratar de medir

Hoy:

  • Primero, pensaba en estos conceptos de Rubén Weinsteiner: "El 'para qué', hay que votar determinada oferta política, debe expresar una  promesa emocional afirmativa y concreta.  Resulta imposible construir un “reason why” desde  la negación y el odio a la otredad política". 
  • Segundo, pensaba que el Gobierno desde el cierre de listas hizo varias cosas muy bien en lo que ya es la campaña. La presentación de las listas y este acto, también. Porque -acá genialidades no van a encontrar- esta campaña parece tratse, en primer término y para empezar a hablar, de peronismo y territorio. Y de la mayor unidad posible entre los que tengan ganas de estar unidos. Y lo más organizados posible. Parece una condición necesaria.
  • Y pensaba entonces que eso, claro, encuentra un muy necesario complemento en temas como este, el de la telefonía celular.
  • Pensaba que el menemismo cumplía diez años en el poder y sí se terminaba su ciclo político ni soñaba con hacer estos actos de los que estamos hablando.
  • Pensaba en el otro eje claro que hay entre lo que es auténtico y lo que no. Massa quiere hacer una fortaleza de su silencio y, por lo tanto, de su falta de autenticidad (¿dice lo mismo en la cocina de su casa que cuando se prende la cámara? Porque, también pensaba lo grave no es hablar con la embajadora, con la que cualquiera habla, sino el hecho de decir ahí algo muy distinto que afuera). ¿El kirchnerismo es quizás "demasiado" auténtico? ¿Habla "en exceso" en público del mismo modo en que lo haría en la cocina de su casa? ¿Y si a la vez logra hacer de ese "exceso de sinceridad" una fortaleza? Cristina parece haber comenzado en su discurso de lanzamiento de campaña.
  • Pensaba ¿Massa es un intendente? ¿O Massa es Massa? Apenas -nada menos, claro- un tipo que desde hace mucho quiere ser presidente, le han dicho que puede ser presidente,  y que sabe que los presidentes peronistas han provienen de algún territorio. Que necesita ser intendente para ser presidente. Que sabe que, como bonaerense, para ser presidente sólo puede ser intendente. Porque sabe que para ser presidente hay una sola cosa no debe ser: gobernador bonaerense.
  • Porque, pensaba, al mismo tiempo: ¿De Mendiguren hace cuánto que no es un empresario industrial? "Hace" de industrial. Pero ¿qué es?
  • Pensaba en "Éste va a llegar. Primero, porque es un hijo de puta. Pero además porque tiene guita y amigos con guita."
  • Pensaba en 
"El año pasado hubo un encuentro muy importante para los aficionados al tenis como fue el de Del Potro y Federer. Ocurrió en el Tigre, en un nuevo estadio construido por Massa que tuvo la desdicha de que el primer día se le cayó una de las tribunas. Por suerte no pasó nada. Eran tres partidos. Yo fui a uno de ellos. El estadio no queda exactamente cerca de la estación Tigre ni tampoco cerca de los estacionamientos, pero cuando vos llegabas a la estación o a los estacionamientos una multitud de empleados del municipio, con planes del municipio, con chalequitos que indicaban que pertenecían a la comuna, te recibían diciendo: 'A mí no me dé plata. No me dé plata. Estacione aquí. No me dé plata'. O sea que la consigna era que se repitiera entre quienes estacionaban allí que no había que dar ningún dinero por dejar el auto o por preguntar adónde estaban los ómnibus que llevaban, de manera gratuita, al estadio. Era muy obvio. Se repetía como un coro: 'No me dé plata pero si quiere donar plata tome este sobre (un sobre con sellos del municipio), ponga adentro su donación, cierre el sobre y deposítelo en la urna que está en el estadio'. Cuando terminó esta muy eficaz puesta en escena, me dije: 'Aquí hay unas 25 mil personas que van al partido y que luego relatarán que, en el Tigre, se llega a un estacionamiento donde nadie te acepta ni un peso a cambio de cuidarte el auto perfectamente y, además, un ir y venir gratuito al estadio en los ómnibus de la Intendencia'”.
  • Pensaba nomás. Y, bueno. "Relato" somos todos. Que gane el mejor.

domingo, junio 23, 2013

Tres cositas para medir

1) No veo al "8N" y el "bovedismo" en la foto en la que se juegan las cosas. ¿El tono de los sets de TV no "penetra" más allá de la General Paz? ¿El "fin de la República" no estaba tan cerca?
2) ¿A la sociedad le parece que con menos "conflicto" puede lograr "más cosas"? Se verá. Para eso es una democracia esto. Para equivocarse junto con otros.
3) ¿El establishment hace su última apuesta a una transición sin crisis económica? (¿Otro "derrotado" es el "cuanto peor, mejor, de Sanz?)
4) Mirta Tundis es más bien el TN "de antes". El que era amigo del kirchnerismo, a no confundir. (Bah, pregunto, tendría que haber ido como pergunta esta ¿es el TN "de antes" en el que la ANSES era bastante "buena"?)
5) Mercosur-UNASUR: ¿vienen por vocé?

Let the games begin...

sábado, junio 22, 2013

Massa, Insaurralde, Argentina, Brasil para... ¿medir?

Si tenemos en mente a Sergio Massa, Martín Insaurralde, la Argentina y Brasil al analizar estos gráficos tendremos algún elemento más para pensar. No definitorio, claro. Porque ninguna pincelada aislada explica por qué es lindo o feo el cuadrito.










Ver la foto entera de Brasil para medir


Singer

El segundo elemento singular es que nunca en la historia reciente - y, tal vez, en la antigua - sectores populares se habían levantado en tal proporción. Si la mecha se encendió por la clase media, el nuevo proletariado, forjada en la década del lulismo, entró en las calles, dando un colorido sin precedentes a las marchas de reivindicación. Una placa tectónica cambió el país, sorprendiendo a todos los actores tradicionales.

Iniciado por la izquierda, el proceso se volvió indeterminado cuando se verificó que una fracción de esa clase se puede enganchar desde la derecha, a partir de apelaciones contra la corrupción. La derecha quiere vender la idea de sanear el estado (que es necesario) y cortar empleos públicos resolvería las demandas de salud, educación y seguridad.

Corresponderá a la izquierda, que tuvo el mérito de iniciar la pelea, tener la valentía de dar la cara y proponer un programa que, sin dejar de ser republicano, apueste por la expansión del gasto público, con el fin de construir el bienestar que las masas requieren.

viernes, junio 21, 2013

Alerta que caminha y no mideeeee


Una encuesta publicada en Folha dice que el presidente del Supremo Tribunal Federal (STF) de Brasil es el preferido (30% de los entrevistados) entre los "manifestantes paulistas" para suceder a Dilma Rousseff en las elecciones del año próximo. "A pesar de que no está en la lista de precandidatos", claro. 

miércoles, junio 19, 2013

Cositas que no están en la Internet de los chicos de ahora para medir


"En medio de las refriegas internacionales de la última etapa del gobierno alfonsinista, el rol del empresariado argentino fue criticado desde varios sectores, con importante repercusión en el exterior. Abrió fuego The Wall Street Journal a mediados de 1988 cuando en un artículo mencionó a la dueña del grupo Loma Negra, Amalia Lacroze de Fortabat, y al presidente de Techint, Roberto Rocca, como dos empresarios que habían hecho enormes fortunas personales beneficiándose de los subsidios del Estado.

Más tarde, en marzo de 1989, The Washington Post volvió a la carga: 'muchas empresas privadas argentinas venden al gobierno bajo relación de oferta exclusiva, lo cual les da grandes ganancias netas, y un manto de regulaciones hacen que la competencia desaparezca de la economía'. Después de criticar esos 'contratos gentiles' con las empresas privadas, estimó entre 2.000 y 2.500 millones de dólares la diferencia entre lo que el gobierno paga en concepto de bienes y servicios y lo que cuestan en el mercado libre. Dijo además que las empresas privadas reciben unos 2.200 millones de dólares en beneficios impositivos especiales, lo que constituye en total una ventaja que alcanza al 6% de la economía anual de 75.000 millones de dólares de la Argentina.

Entre tanto, un informe del Banco Mundial conocido en la reunión de Berlín de setiembre de 1988 disparaba sobre los empresarios argentinos: 'La distribución del ingreso en ese país ha empeorado por causas políticas. Los grandes grupos económicos obtienen las transferencias de recursos y se protegen. Los créditos del BANADE, que usan esos grupos, no se recuperan nunca'.

Un ex funcionario recordó que en una visita a un importante despacho de Washington quedó paralizado de asombro al comprobar la profundidad y amplitud de información sobre la Argentina en manos del gobierno norteamericano. El empinado miembro de la administración norteamericana le estaba reclamando que en Buenos Aires se tomaran medidas 'contra los empresarios que succionan al Estado y se llevan el dinero a Suiza'. 

-No puede ser -estalló- que vengan a Nueva York a comprar cuadros por millones de dólares y sus empresas estén atrasadas en el pago de los servicios públicos.

-No creo -respondió el argentino- que se trate de los mismos, no creo que los que compran cuadros aquí deban allá las facturas de luz, agua y teléfono.

Entonces el funcionario norteamericano manoteó una carpeta y empezó a leer una lista de empresas y los vencimientos en que habían incurrido; eran los mismos que ostentaban riquezas en las exclusivas casas de remate de Nueva York".

Del libro de Joaquín Morales Solá "Asalto a la Ilusión" (1990, Editorial Planeta), páginas 49 y 50.

martes, junio 18, 2013

Brasil: mirar para medir


Los fenómenos sociales responden a múltiples causas. Emir Sader decía anoche que al gobierno del PT le faltaron políticas "específicas" para la juventud. Y que las protestas son un "movimiento contradictorio donde está desde la derecha hasta la ultra-izquierda disputando hegemonía".
El cuadro es de esat nota de André Singer, ex vocero de Lula, de hace unos días, para tener algún dato de contexto de lo que pasa en Brasil. "SM": Salarios mínimos. Recomiendo leerla.

viernes, junio 14, 2013

Tres frases de un número uno, para medir


Habló Lula. Tres frases. Traduzco así:


"Tenemos que seguir haciendo lo que estamos haciendo. No podemos bajar la cabeza ante las agresiones de nuestros adversarios y también tenemos que hacer alianzas políticas concretas para ganar las elecciones. Sería ideal que sea pura sangre, sólo del PT, de la izquierda del PT, de la ultra izquierda del PT, pero tenemos que hacer una alianza en el PT entre la derecha y la izquierda del PT, y después, con otros partidos. La sociedad no es petista, es heterogénea. Todavía no es el momento de hacer campaña, pero es el momento de construir la solidez de la base para que ganemos la elección".

"No puede haber una hipótesis de desacuerdos entre Dilma y yo. Si un día tenemos desacuerdos, ella tiene razón y yo estoy equivocado. Y se acabó la diferencia".

Le preguntan por la reciente caída (leve) de Dilma en las encuestas. Responde: "Y claro que cayó. Un día tenía que caer. Si no, iba a pasar el 100 por ciento".

Un número uno.

Grande fue mi sorpresa para medir



El lunes 10 de junio pasado, el columnista Carlos Pagni iniciaba una nota en el diario La Nación del siguiente modo:

"A diferencia de lo que ocurrió en la crisis del 30, en el siglo pasado, los principales actores de la economía internacional se han negado a afrontar la tormenta que se desató en 2008 con una receta proteccionista. El mundo asiste a una sorprendente liberalización del comercio". 

Pagni razona que: 

"En principio, la desmentida de un prejuicio central de Cristina Kirchner: que el ciclo de turbulencia que experimenta el capitalismo desde el año 2008 abriría paso a una etapa de proteccionismo mercadointernista. No sólo no se verificó esa profecía, sino que prevalece la tendencia hacia una mayor apertura".

Y, tras colmar de elogios a la aperturista Alianza del Pacífico (que, por otra parte, no saca los pies del plato de Unasur, a nivel más político, digamos), señala: "Hay un criterio más que comienza a ser desafiado por el nuevo orden comercial: la conveniencia de haber sepultado el Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA)".

Grande fue mi sorpresa (?) cuando sólo dos días después la organización Global Trade Alert emitió su informe 2012, en ocasión de la Cumbre del G-8 que tendrá lugar en Irlanda la semana próxima.

El Wall Street Journal nos hace el favor de resumir las conclusiones:

"De acuerdo al último informe de Global Trade Alert, un grupo de monitoreo independiente, la incidencia de las políticas proteccionistas de una forma u otra ha aumentado durante los últimos seis meses hasta llegar a su máximo nivel desde el inicio de la crisis financiera global en 2008".

De hecho, en el informe difundido, en comparación con el de 2011, se verifica que la Argentina perdió posiciones relativas en los ránking de los países más proteccionistas (la mayoría de ellos pertenecientes al G20).

Así, en 2011 la Argentina era el primero en el ránking de proteccionismo en función de "cantidad de sectores afectados", pero en 2012 es superada por la Unión Europea e Italia. Lo mismo ocurre cuando se analiza la cantidad de socios comerciales "afectados" por las medidas. En 2011, la Argentina ocupaba el décimo lugar del ránking, con 151 socios, pero en 2012 no aparece entre los diez primeros y parece haber sido superado por Francia, el Reino Unido e Italia.


lunes, junio 10, 2013

¿Autocrítica neoliberal para medir?

Me impactó mucho una frase de Federico Sturzenegger en la muy buena entrevista que le hizo La Nación el otro día.

"Si la Argentina hubiera seguido como le fue entre 1930 y 1975, tendría el nivel de ingreso de Alemania".

En general, la ortodoxia, los neoliberales locales, suelen hablar muy bien del alto nivel de crecimiento de la economía entre 1880 y los 30. Y suelen afirmar que el país perdió el rumbo, se desvió definitivamente de lo que debió ser -algo parecido a Canadá, Australia y Nueva Zelanda- en... 1945. Claro. (Sin mencionar la mejor distribución de la tierra en esos países, la temprana vocación industrialista o los pactos entre el capital y el trabajo que se dieron). 
También suelen decir que la industrialización por sustitución de importaciones en los 60 y principios de los 70 fue nociva, ultraproteccionista, que el país subvencionó un sector ineficiente y caro, demasiado Estado, poco mercado, etc. 
Por lo tanto, me impresionó esa frase. ¿Será una autocrítica neoliberal? ¿Qué significa? 

(La segunda mejor parte de la entrevista es, claro, cuando le preguntaron insistentemente "qué recortaría" y medio que... se quiso ir. Y bueh).

viernes, junio 07, 2013

¿Cuentitas para medir?

Alejandro Radonjic hizo una buena nota sobre la próxima conformación del Congreso. Más completa está en la última edición de El Estadista, pero no la veo en Internet.
Allí calcula:


- Diputados
  • El oficialismo entre propios y aliados renueva 38 bancas. Un tercio de las 127 en disputa.
  • Se renuevan las bancas de 2009, año en el que, por ejemplo, en Buenos Aires ingresaron 12 diputados -en 2005, 18, y en 2011, 22-.
  • Para renovar 12 bancas de la Provincia de Buenos Aires, el FPV necesita más o menos el 30 por ciento de los votos. Aún más a favor: 2 de esos 12 están votando con la oposición (Omar Plaini y Mabel Müller).
  • "En las provincias grandes, el panorama luce holgado" en la Ciudad de Buenos Aires y en Córdoba. En Capital, el kirchnerismo renueva una banca (Heller). Y en Córdoba otra: Carmen Nebreda. Más o menos le alcanza con el 10% de los votos en cada provincia.
  • Más difícil en Santa Fe (dos propios y un aliado) -necesita alrededor del 30 % de los votos para renovar ahí-.
  • "En suma, en las cuatro provincias más grandes, el oficialismo pone en juego 18 bancas sobre un total de 66, es decir 27%. El saldo neto en los cuatro distritos más grandes podría ser positivo para el oficialismo aún haciendo una elección mediocre".
  • El resto (se cuentan "votos oficialistas" más allá del partido en el que estén FPV o provincial): 
- Catamarca renuevan 2 sobre 3.
- Cahco: 2 sobre 4.
- Chubut: 2 sobre 2.
- Corrientes: 1 sobre 3.
- Entre Ríos: 1 sobre 5.
- Formosa: 1 sobre 2.
- Jujuy: 2 sobre 3.
- La Pampa: 2 sobre 3.
- La Rioja: 0 sobre 2.
- Mendoza:  1 sobre 5.
- Misiones: 2 sobre 3.
- Neuquén: 2 sobre 3.
- Río Negro: 1 sobre 2.
- Salta: 2 sobre 3.
- San Juan: 2 sobre 3.
- San Luis: 0 sobre 3.
- Santa Cruz: 0 sobre 3.
- Santiago del Estero: 3 sobre 3.
- Tierra del Fuego: 1 sobre 2.
- Tucumán: 3 sobre 4.

"Los números de 2013-2015 podrían ser mejores a los de 2010-2011 aún con una elección similar a la de 2009, porque la sangría reciente del bloque fue menor".

Oposición:
  • La UCR pone en juego 24 legisladores sobre 40.
  • Frente Peronista pone en juego 14 sobre 20.
  • FAP pone en juego 8 de 22.
  • PRO pone en juego 8 de 11.
 Senado:
  • FPV pone en juego 15 (10 propios y 5 aliados). El oficialismo "se esperanza con aumentar la representación en Salta (no tiene ninguno hoy) y mantenerl en Tierra del Fuego, Neuquén, Río Negro, Chaco y Santiago del Estero). La tiene más difícil en Entre Ríos y la CABA.

jueves, junio 06, 2013

Un libro, un capítulo. Un debate necesario para medir


El Centro de Estudios de la Situación y Perspectiva de la Argentina (CESPA), dependiente de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA me invitó a participar con un capítulo en el libro "La planificación en Argentina en perspectiva (1930-2012)", que fue compilado y coordinado por Alberto Müller y Teresita Gómez. 
Muy agradecido y muy contento de haber aportado en algo a este proyecto, invito a descargar el libro acá.

Reproduzco la presentación: 

Tras la profunda crisis de 2001-2, que puso fin en la Argentina a un largo período caracterizado por el repliegue estatal, en la Argentina se ha abierto un nuevo escenario, donde han cobrado un nuevo impulso diversas políticas públicas, incluyendo un renacimiento de la actividad empresaria pública.
 
Ese nuevo activismo gubernamental –  edificado a partir de la necesidad de encarrilar el crecimiento económico sobre nuevas bases, orientado a reconstruir un tejido productivo y social fuertemente dañado –  carece aún de un marco estratégico referencial. Más allá de valiosos intentos que han proporcionado las directrices formuladas para algunos sectores, esta tarea se encuentra aún pendiente. Tal marco debe fundarse en una perspectiva de Planificación, entendida simultáneamente como visión de largo y como coordinación activa.

El interés por el crecimiento económico y por el rol que le cabe al Estado es el motivo por el cual en el Centro de Estudios de la Situación y Perspectivas en la Argentina (CESPA) hemos encarado la cuestión de la Planificación. Hemos apuntado tanto a reflexionar a nivel teórico acerca de lo que ha sido y puede ser hoy día la Planificación, y al mismo tiempo pasar revista a los diversos intentos y logros que la Planificación, en tanto herramienta de política económica, ha tenido en la Argentina.

La Planificación Económica tiene una historia relativamente breve.

Ella nos remita en principio a lo que fue la construcción del proyecto socialista en la Unión Soviética. En esa mirada muchas veces olvidamos que la economía soviética era una economía "dirigida", muy diferente de las experiencias que vieron la luz en las economías de mercado a posteriori de la crisis del 29. El Plan no llega, en las economías capitalistas, como en aquella experiencia, al nivel de regular las unidades productivas del sector privado. En las economías de mercado, el Plan indica lo que los planificadores consideran factible. Y si algo buscaban los equipos económicos en sus inicios, era revertir la baja inversión que el sector privado realizaba. El Estado preveía y planificaba, no en un afán de sustituir al mercado, sino para facilitar el desarrollo del sector privado, removiendo obstáculos al crecimiento. Esta acción es la que se difundirá, con disímiles alcances según las características de las estructuras económicas de cada país, en la segunda Posguerra. Políticas económicas que recojan en su diseño la planificación o la elaboración de planes sectoriales serán por entonces casi un denominador común. Esta actividad estuvo presente tanto en los países centrales como en los periféricos, en este último caso con una fuerte vinculación a las cuestiones tratadas por las teorías del Desarrollo Económico.

Este tomo presenta una primera etapa, en cuanto a los resultados de esta tarea encarada por el CESPA. Los trabajos aquí reunidos muestran diversidad temática y de enfoques. Por un lado, ellos cubren tanto aspectos teóricos como históricos, con mención a prácticas recientes. Por el otro, tienen el atractivo de convocar miradas desde diversas disciplinas: la Economía, la Historia y la Ciencia Política. Esto permite aportar miradas desde diversos ángulos.

Desde la Economía Alberto Muller ofrece un repaso conceptual acerca de la Planificación, con algún énfasis en temas relacionados con economías socialistas y con la cuestión del desarrollo; este trabajo apunta antes que nada a clarificar los distintos significados y matices que se asocian al término, y enfatiza la necesidad de distinguir entre Planificación y activismo estatal en general.

Por su parte, la mirada desde la Historia, expresada en los trabajos presentados por Teresita Gómez, tiene por eje una experiencia particular, que es la del primer gobierno peronista, mostrando sus antecedentes inmediatos. Sin duda, la crisis del '29/30 a la vez que ponía en cuestión supuestos de la teoría económica sostenidos como inamovibles y certeros hasta ese momento, instalaba nuevas herramientas. Si bien Argentina estaba muy alejada del escenario bélico, en esta Segunda Posguerra la preocupación de su gobierno coincidía, con indudables matices, con las ideas que transitaban por los diferentes gabinetes económicos: cómo garantizar un crecimiento sostenido de la economía en un país que estaba transformando su estructura económica.  Una de las finalidades del análisis del Primer Plan Quinquenal es establecer cuáles son las prioridades que la acción de gobierno va imprimiendo, así como visualizar el lugar que ocupa en este primer mandato, la política de industrialización.

Los años posteriores a ese primer intento planificador son considerados, desde la Ciencia Política, por el trabajo que presenta Nicolás Tereschuck, quien cubre lo que podríamos denominar el "período clásico" de la Planificación en Argentina. El objetivo que en él se plantea es el de describir la forma en que se desplegaron los principales planes del desarrollo en le Argentina en un período central, como lo fue la "segunda" etapa de sustitución de importaciones (1963-1974). Su interés manifiesto es el de hacer centro en los principios ordenadores de cada uno de los planes de desarrollo y sus formatos de producción, teniendo en cuenta si los mismos fueron fruto de planteos de tipo "tecnocrático" o si a la visión de expertos se agregó además algún tipo de consulta o mecanismo de participación de organizaciones empresarias o gremiales.
El último ensayo, nuevamente desde una perspectiva económica, reseña experiencias recientes que han adoptado designaciones de "Plan"; se apunta a señalar las importantes limitaciones que ellas han tenido, aun cuando se rescata la red que se ha construido a partir del Sistema Nacional de Inversiones Públicas. Queda en agenda el análisis de los intentos más recientes, plasmados tanto en planes sectoriales de diversas áreas del Gobierno Nacional, como así también los intentos de formular planes de desarrollo en diversas Provincias.       

Con el propósito de contribuir a construir en esta etapa de renovado activismo estatal es que el CESPA ofrece entonces estos trabajos al público interesado, trabajos que, huelga decirlo, distan de pretender un tratamiento definitivo sobre la temática de la Planificación.

Alberto Müller – Teresita Gómez
Buenos Aires, Mayo de 2013.