sábado, enero 20, 2007

No miden los huevitos, ni el dólar ni nada

El New York Times de hoy se escandaliza por la pérdida de valor del dólar en relación con el Euro. El dato: un desayuno en el Café de Flore, de París, costaba 42 euros hace cinco años y 46 ahora. Nada menos que 183,83 pesitos por café, huevitos y ensaladita para dos. Reíte de Janeiro de la política del "dólar alto".
Hace unos días un shock similar nos pegaba el indice Ipod. ¿Cuánto cuesta comprar un Ipod Nano de 2 GB en cada país? En Canadá 144,20 dólares. Acá: 323,30. Tan lejos, tan cerca. No es nostalgia de la manteca al techo menemista, ojo, pero es para pensar el tema.

7 comentarios:

Ana C. dijo...

Sí, bueno, pero en París se consiguen desayunos mucho más baratos que por 46 euros. En esa oración, ¿en lugar de euros no tendría que decir dólares?

Lo del iPod no lo entiendo. ¿Qué son? ¿impuestos?

escriba dijo...

Parece que no, que son euros. Sí, se puede conseguir un desayuno más barato, pero lo interesante es la caída de valor del dólar con respecto al euro y dónde queda el peso en todo eso.
Lo del Ipod es como lo que ya hace unos años era el índice Big Mac (una comparación de cuántos dólares cuesta comprar un big mac en cada país). Aquí nuestra moneda es una de las más devaluadas del mundo, cuesta muchos dólares comprar un Ipod.
Saludos

Ana C. dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Ana C. dijo...

Es exactamente lo contrario del Big Mac. Con una moneda devaluada, comprar un Big Mac cuesta mucho en pesos pero menos en dólares que lo que cuesta en EE.UU. (o en Suiza, para dar un ejemplo de moneda apreciada). El iPod no tendría que costar más en dólares en Argentina, si hubiera cierta lógica en todo esto. Para mí que los costos de distribución son altísimos y además hay muchos impuestos.

Con respecto a los 46 euros del desayuno, fíjese que el artículo del NYT dice 42 us$ hace 5 años y 60 us$ ahora, lo que da la medida de la apreciación del euro vis á vis el dólar.

escriba dijo...

Me pierdo un poco a esta hora Ana. La historia es que el euro se aprecia, el dólar se deprecia y nuestro poder adquisitivo en pesos sigue lejos de muchas cosas.
Saludos

Menecardo dijo...

Varias cosas: el mercado argentino no existe y, por lo tanto, a la hora de importar, los costos de importación (y los de transacción) inciden brutalmente sobre el costo por unidad.
Es decir, esto protege a ciertos rubros, que por estar protegidos ya cobran como afuera (ej. ropa de línea media y otros consumos de clase media).
Por otro lado, el consumo puede generar impactos absolutamente regresivos: como con la plata dulce o con el 1 a 1, nos llenamos de chucherías, y nunca de bienes de capital.
En definitiva: el indice IPod puede estar interesante, en la medida en que señala la brecha tecnológica que nos separa respecto de las economías grossas, y que difícilmente podamos zanjar en los próximos 30 años.
Y esto no precisamente por el IPod u otro chiche de consumo adolescente...

escriba dijo...

Muy buen punto. Gracias. Saludos