jueves, abril 12, 2007

Última, última, última que no mide

"Olé, olé / olé, olá / acá no hay coca / no hay choripán / hay compromiso con el contrato moral". Según nos ilustra Clarín, así recibieron a Elisa Carrió los jóvenes del ARI que concurrieron ayer a la presentación de la coalición cívica. Es notable. Lo mismo (con pocas palabras cambiadas, con otra entonación) cantaban en la Plaza de Mayo las clases medias porteñas cuando cayó Perón, en 1955.
Me acordé de dos cosas que no sé si tienen que ver pero que me vinieron a la mente. Una, de la conocida cita de Ernesto Sábato, que recordando la caída de Perón estando en la ciudad de Salta escribe: "los doctores, hacendados y escritores festejábamos ruidosamente en la sala la caída del tirano, en un rincón de la antecocina vi comolas dos indias que trabajaban tenían los ojos empapados de lágrimas. Y aunque en todos aquellos años yo había meditado en la trágica dualidad que escindía al pueblo argentino, en ese momento se me apareció en la forma más conmovedora. Pues ¿qué más nítida caracterización del drama de nuestra patria que aquella doble escena casi ejemplar? Muchos millones de desposeídos y de trabajadores derramaban lágrimas en aquellos instantes, para ellos duros y sombríos. Grandes multitudes de compatriotas humildes estaban simbolizados en aquellas dos muchachas indígenas que lloraban en una cocina de Salta?".
Después Encontré esta foto en Internet. Hay un buen artículo del historiador inglés Daniel James sobre el 17 de Octubre en La Plata. Allí se detalla que el 17 de octubre en La Plata no fue un pic nic. Hubo quilombo. Vidrieras rotas. Joyerías robadas. Quemaron el diario El Día. A muchos les dio miedo eso.
Carrió reivindicó en su discurso de ayer a Alem y a Evita. Eso sí, lo hizo al lado de Patricia Bullrich, Enrique Olivera y Rubén Giustiniani, presidente del Partido Socialista, el partido de Hermes Binner.
La Argentina (¿lamentablemente?) no ha sido el país de Alem y Evita. Ha sido el país de Yrigoyen y Perón.

33 comentarios:

Jorge Y. de la G. dijo...

Una pregunta, con todo afecto para nuestro amigo: Hal, se considerará un soldado de Carrió?

http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-83241-2007-04-12.html

Abrazo.

Jorge Y. de la G. dijo...

De paso, hace poco en algún lado se hablaba del vino que toma Olivera, si es el mismo que el de Mauri, etc. Lo que es seguro, es que pega fuerte:

"“Estoy emocionado porque percibo en el aire que estamos viviendo un día fundacional”, confesó [Olivera], antes de comparar el acto con la toma de la Bastilla y la Revolución Francesa, con French y Berutti repartiendo escarapelas previo a la Revolución de Mayo, con el nacimiento de la UCR y el 17 de octubre. “Este día se lo van a poder contar a sus hijos y sus nietos. Este 11 de abril nació la Coalición Cívica para levantar el destino de la patria”, declamó.

En el mismo tono, Olivera recordó también el lanzamiento de la fórmula con Jorge Telerman, que ocurrió un día antes. “Ayer, el hijo nació antes que la madre. Esta figura posiblemente va a formar parte en el futuro de la mitología porteña” (...)"

Está en la nota de P.12 que cité antes. De nuevo, say no more.

Otro abrazo.

escriba dijo...

Gracias Jorge. No había leído lo de página. Saludos.

Maria Esperanza dijo...

Escriba, Jorge: leo estas cosas y me digo. Pasan los años, los nombres de las coaliciones cambian, cambian las caras, pero el clivaje fundamental de la Argentina es y va a seguir siendo peronista-antiperonista. Lamento mucho decirle a Chacho que la división derecha-izquierda, moderna y piola, no va a caminar.
¿Qué tienen en común Patricia Bullrich, Diana Maffia, Carrió y el socialismo? Son gorilas.

escriba dijo...

No pierda la compostura, María, que le van a pegar por todos lados...
Para decirlo con algo de ironía y tomando sus palabras "pasan los años, los nombres de las coaliciones cambian, cambian las caras.." ¡quedan los artistas!

Gran saludo

Cine Braille dijo...

Relean la nota ¡Está Sebreli! Tsunami de chanes.

Jorge Y. de la G. dijo...

También está Santiago Kovadloff, de quien no puedo olvidar una anécdota que contó una vez en la revista Humor: el tipo estaba leyendo un libro del gran Martin Buber, cuando lo perturbó un albañil que andaba por ahí cerca cantando (según él, a los gritos) una chacarera... Marche otro para la jaula de los gorilas.

Saludos.

Anónimo dijo...

María: lo tuyo ess impecable, claro, nítido, no dejas de asombrarme. nombre y apellido a las cosas.
Escriba: separados al nacer...almas gemelas
Abrazo
Erik

HAL dijo...

Misceláneas.

A mí, el “acá no hay coca/acá no hay choripán” me hace acordar al “con tiza y con carbón” del primer peronismo (aquel que hacía campañas sin aportes de multinacionales). Lo que son las asociaciones libres, ¿no?

Apreciado Jorge, hace rato que yo sólo soy soldado de la causa racinguista. No hace falta que comente cómo anda la moral de la tropa.

Che, estuvo Sebreli pero también estuvo el gorila de Daniel Sabsay, el gorila del ex juex Leiva (aquel que procesara a Moneta y fuera sometido a juicio político por legisladores peronistas), el gorila de Toti Flores (uno de los fundadores del MTD) y el gorila de Gerardo Conte Grand (ex integrante del Grupo Talcahuano y raro caso caso de gorilismo peronista).
[DIGRESION: ¿por qué será que los tipos más progresistas que integraban el núcleo original del kirchnerismo se fueron a sus casas?]

Si el clivaje fundamental de la Argentina es y va a seguir siendo peronista-antiperonista, pregunto:
1. durante el menemismo, ¿cuál era el bando de los buenos?;
2. hoy, con el embajador yanqui (icono del antiperonismo) sentado en una mesa de negocios con De Vido, y con un presidente peronista (¿?) que abona -no muy- sutilmente la idea de que Perón fue responsable por la creación de las Tres A y traicionó a la “juventud maravillosa”, ¿quién representa al peronismo?, ¿Duhalde, Menem, Lavagna, Puerta, tal vez Moisés Ikonicoff?

¿No hay como una cosa medio estalinista en eso de achacarle gorilismo a todo aquel que no es peronista?

Giustiniani viene del Partido Socialista Popular que era la fracción socialista más cercana al peronismo y cuyo núcleo fundacional respondía menos a la vieja tradición socialista (una fracción del PSA) que a los grupos universitarios reformistas forjados en la pugna “laica versus libre” (MAPA). Puedo equivocarme pero creo que en el 73 estos muchachos votaron a la fórmula del FREJULI. A propósito, el gobierno de Binner y Lifschitz en Rosario, ¿también es gorila?

La Argentina de Yrigoyen y Perón hace rato que fue, y sus partidos y herederos sólo pueden ofrecernos lo que hoy tenemos. ¿No será hora de una alternativa donde los testimonios de Alem y Evita tengan una mayor relieve?

Maria Esperanza dijo...

Hal: "Peronista" no quiere decir bueno, "antiperonista" no es igual a malo. A veces simplificar ayuda, a veces oscurece. "Clivaje" significa el principio alrededor del cuál se divide y estructura el campo político en una sociedad dada.
Un par de nombres de ex-Frespasistas en un acto de lanzamiento político no alcanzan para convercerme de que el clivaje fundamental en Argentina ha cambiado.
Y sí, estuve hace poco en una conferencia de Binner y se cansó de hablar sobre "las prácticas políticas de sujeción del peronismo", el "clientelismo peronista" y el "hegemonismo de este gobierno", así que yo lo pondría sin dudar del lado gorila del clivaje.

escriba dijo...

Da miedo lo de María. Está afilada che.
Hal: yo creo que a como estamos, si le metemos más Yrigoyen y Perón a la cosa también andaríamos mejor.
De ahí el dicho "si Evita viviera, sería carriotera..." (¿o era ricotera?)
Un abrazo

HAL dijo...

María: peronista y antiperonista, a esta altura del partido, no quieren decir ni bueno ni malo ni ninguna otra cosa relevante porque son categorías de museo. Justamente, pretender que el principio alrededor del cual se divide y estructura el campo político de la sociedad argentina contemporánea es la díada peronismo-antiperonismo, lejos de ayudar, oscurece. Los elementos que ponen en cuestión esa hipótesis no tienen que ver con un par de ex frepasistas en un acto sino con aquellas cuestiones que planteé en mi comentario anterior.
Por otro lado, no pregunté si Binner parecía gorila sino si su gobierno -cosa mucho más relevante- lo era. [Recuerdo que, cuando el gobierno rosarino inició las obras para la instalación de una fenomenal unidad de descentralización en el centro de una villa de emergencia, quienes se opusieron, enarbolando el argumento de que era un gasto innecesario para ese lugar, fueron los referentes del peronismo local. ¿Quiénes serían los gorilas ahí?] Ahora, ¿por qué hablar de las prácticas de sujeción del peronismo (o del MPN en Neuquén, o de Posse en San Isidro; etc.) es gorila?

escriba dijo...

No me quiero poner jodido pero un tema a analizar, estimadísimo Hal es algo que ya hemos tratado aquí y que (no soy metodólogo ni nada) se usa en ciencias sociales.
Es algo así como (perdón Weber) la importancia del sentido mentado por los propios actores de sus acciones.
A ver si me explico, lo interesante es ver no tanto lo que da el tema Carrió - Coalición Cívica mirando la foto desde afuera, si no por qué Sebreli, Bullrich, Olivera, Kovadloff, Giustiniani, etc, etc se toman el bondi que los deja ahí y se suben al atrio con Carrió.
No todos, pero algunos (desmentime) lo hacen porque piensan: esta gente es como yo, gorila.
Cuando dicen República no piensan en los libritos de Maquiavelo al respecto y en lo que significa la República como igualación de los ciudadanos en la arena política, piensan en contra del "avasallamiento institucional" propio de la tradición del peronismo.
Cuando dicen distribución del ingreso dicen "con esto reventamos el clientelismo de los punteros peronistas", no piensan ni a patadas en un país más igualitario.
Cuando dicen ética dicen "me dan asco los peronistas que roban", no todos los que roban.
Olivera va ahí porque hay gente como él. Toti Flores es el monito del circo en ese contexto.
¿O qué te creés que es Toti Flores para la Estenssoro? ¿Un compañero de militancia? ¿Alguien con quien construir una patria para todos?
Dejame de joder.
Perdón por el tono, pero me pongo vehmente cuando pienso en estas cosas.
Abrazo

Jorge Y. de la G. dijo...

En otros términos, el clivaje peronismo-antiperonismo tiene un elevado componente cultural y clasista, lo que hace que cuando se lo mira sólo desde el punto de vista político, a menudo suele caerse en la confusión.

Abrazo.

HAL dijo...

Escriba: me parece que cuando vos mirás la foto elegís algunas figuras que pueden servir para ilustrar tu hipótesis pero estás recortando la imagen porque hay otros tipos que contradicen lo que señalás. Además del hecho antojadizo de meter a Giustiniani en la misma bolsa de Bulrich, estás dejando afuera a Leiva, a Marcela Rodríguez, a Macaluse, a Conte Grand, a Sabsay, o a los grupos indígenas y de ex combatientes que adhiere a la Coalición Cívica, por ejemplo.
Entonces, ¿por qué suponer que república, ética o distribución del ingreso es para el Ari y Carrió aquello que, en tu imaginario, representa para Olivera y no lo que representa para Macaluse? ¿No hay una buena dosis de prejuicios en esas consideraciones (o en suponer que el Toti Flores es un idiota útil)?
De todos modos, suponiendo que tu criterio fuera cierto y debamos ajustarnos al “sentido mentado por los propios actores de sus acciones”, considerando las estrechas relaciones de Kirchner con figuras de la talla de Brito, Eskenazi, Rocca, Bulgheroni o Daniel Hadad, todos estos son tipos serían tipos progresistas o bien nuestro presidente es un reverendo hijo de puta sólo preocupado por los negocios. ¿Cuál elegís?

Algunos apuntes desordenados sobre el clivaje peronismo-antiperonismo:
¿Cuál es la expresión política del peronismo? Porque el clivaje puede tener componentes culturales y clasistas pero también debe haber un correlato político, o no existe tal clivaje. En Catamarca, el candidato oficial (apoyado por un presidente presuntamente peronista) era radical mientras que su oponente pertenecía al más rancio sindicalismo peronista. En Misiones, el derrotado Rovira era enfrentado por una coalición apoyada por otros peronistas como Puerta y por grupos kirchneristas no peronistas. ¿Rovira es más peronistas, en términos simbólicos, que el obispo Piña? En Corrientes, el gobernador radical cuenta con el respaldo presidencia y tuvo en oposición a su intento por reformar la constitución a un grupo de peronistas también kirchneristas. ¿Kirchner expresa mejor que Duhalde, Menem o Puerta al peronismo histórico? ¿Con quién estaban más cómodos los burócratas sindicales? ¿Menem no era votado por pobres pero también por ricos? ¿No es esa misma coalición social la que se registra en el voto a Macri? ¿Kirchner no recoge gran parte del voto clasemediero que acompañara al FREPASO? ¿No es bajo el gobierno de Kirchner que se puso en discusión la participación de Perón en la creación de las Tres A? Digo, estas consideraciones e interrogantes lo que revelan es que no existe el peronismo como tal sino múltiples interpretaciones, manifestaciones e intereses que se cobijan bajo esa denominación pero que ya no representan ni una misma comunidad social y política ni, obviamente, una única oferta electoral. Se supone, además, que ese clivaje sólo puede sobrevivir en el tiempo en tanto logra expresar las contradicciones principales que van atravesando a una sociedad. Ahora, es innegable que la puja por la distribución del ingreso es un dato central en esta sociedad -y en todas- y es también innegable que el rol del peronismo realmente existente en esa puja es, cuanto menos, ambiguo. ¿Cómo podría, en tal caso, la díada peronismo-antiperonismo expresar cabalmente esa contradicción? Si no la expresa, ¿qué otro tipo de contradicciones podrían estar expresadas en ese clivaje como para hacerlo perdurar por más de medio siglo? Yo no la veo.

escriba dijo...

"Digo, estas consideraciones e interrogantes lo que revelan es que no existe el peronismo como tal sino múltiples interpretaciones, manifestaciones e intereses que se cobijan bajo esa denominación pero que ya no representan ni una misma comunidad social y política ni, obviamente, una única oferta electoral. Se supone, además, que ese clivaje sólo puede sobrevivir en el tiempo en tanto logra expresar las contradicciones principales que van atravesando a una sociedad. Ahora, es innegable que la puja por la distribución del ingreso es un dato central en esta sociedad -y en todas- y es también innegable que el rol del peronismo realmente existente en esa puja es, cuanto menos, ambiguo. ¿Cómo podría, en tal caso, la díada peronismo-antiperonismo expresar cabalmente esa contradicción? Si no la expresa, ¿qué otro tipo de contradicciones podrían estar expresadas en ese clivaje como para hacerlo perdurar por más de medio siglo? Yo no la veo".
Muy bueno esto Hal. No quiere decir que no discrepe, pero es bueno.
Ya-lo-cre-o que el peronismo como fenómeno de promoción de los derechos de los sectores más postergados se terminó o mutó hace rato. El problema y ahí el punto de mi argumento, es que Lilita y buena parte de los que se esconden atrás no recibieron el mail. Van ahí y se paran al lado de lilita porque piensan "acá hacemos antiperonismo con los de siempre, no jodamos".
Desdeñan, aborrecen, se enfrentan al peronismo y todo lo que significa esa tradición política. Lo consideran una anomalía, algo que nunca debió haber pasado y lo identifican -hagamos una entrevista en profundidad a varios de esos- como el origen de los males del país, un país que estaba destinado a la grandez que le había dictado la generación del 80 y la dirigencia pastoril-radical (Alem).
De Evita me parece que vieron la peli de Esther Goris y nada más, porque a la mamá de Olivera la sacaron a patadas en la cola junto con todas las damas que se dedicaban a la beneficencia.
Saludos

escriba dijo...

Releo los comments y pienso que algo de esto es lo que hacen esos pibes que rapean en el conurbano y que se enfrentan verbalmente en un tablado unos contra otros, pero remixado con Hora Clave, qué se yo... y eso que todavía estoy sobrio a esta hora...
Abrazo

Cine Braille dijo...

¡Una ciberpayada! ¡Flow-blogging! Eminem, Escriba y Curbelo un solo corazón

Mario dijo...

Un 30% de la poblaciòn jamàs votò un candidato peronista. Otro 30% jamàs votò otra cosa que un "compañero".
Yo estoy en el otro 40% (votè a Bordon-Alvarez en el 95), mi mamà, por ejemplo, decìa de Bordon: "parece honrado, pero ya va a mostrar la hilacha"(lo que finalmente pasò).
No se si ese clivaje pasarà a la generaciòn de los que hoy tienen 20 y pico, ojalà que no.
A quièn votaron ustedes en el 95?

Cine Braille dijo...

Para completar el post de "La prensa amordazada": a nivel nacional voté en blanco de 1987 hasta 1993 (Storani contra Pierri y así nos fue, Otaegui), 1995 (Bordón, mi Dios...), 1997 (Alianza), 1999 (la vergüenza de mi vida electoral, culpa de Chacho voté a De la Rúa), 2001 (ARI), 2003 (Alfredo Bravo, una forma de escepticismo al decir de Borges) y 2005 (voto nulo, puse 1/3 de boleta del ARI, 1/3 de Izquierda Unida y 1/3 de los socialistas, pero el corte de boleta fue horizontal en vez de vertical...).

Jorge Y. de la G. dijo...

Concuerdo con el Escriba, está buena la reflexión de Hal. Pero también estoy de acuerdo con la respuesta del Escriba. En los '90 pareció que se licuaba la antinomia en cuestión, pero desde hace un tiempo (yo diría que desde que se salió del peor momento de la crisis de 2001-2002) ha vuelto a florecer. Y no porque haya un correlato político evidente, sino porque en ciertos sectores medios y medios/altos vuelve a erizarse la piel y vuelven a surgir los viejos reflejos antiperonistas. Una situación en que ciertos dirigentes se sienten muy cómodos. Y la cosa deja de pasar por la redistribución del ingreso o por la actitud frente al poder económico, sino por lo que dice el Escriba al responderle a Hal.

Muchos saludos.

Jorge Y. de la G. dijo...

Ah, para contribuir a la encuesta van mis votos: 1995 Pilo-Chacho, 1997 Alianza, 1999 Chupete-Chacho (puaj), 2001 Terragno, 2003 K, 2005 el Rafa.

escriba dijo...

¿Votaste a Di Zeo, Jorge?
Mario: la generación que tiene veintipico no tiene ese clivaje y no tiene por qué tenerlo porque es CIERTO lo que dice Hal en cuanto a que el peronismo ya fue, no existe como tal.
El problema de la oposición (sobre todo si viene de una familia agraria del Chaco o de una familia patricia de Buenos Aires) es que sigue leyendo la realidad en clave peronismo-antiperonismo.
Pato Bullrich piensa: ma sí, al final tenía razón mamá.
Kovadloff piensa: estos son los únicos gorilas que quedan con los que no queda mal que me saque una foto.
Sebreli piensa: (...)
Y así.
Saludos

Jorge Y. de la G. dijo...

No mi querido Escriba, no era el Rafa amigo de Mauri sino el hermano del Loco...qué bajo hemos caído.

Abrazo.

Anónimo dijo...

A ver:

1) cuando vos te presentas como el ícono moral de la República, las exigencias son otras. K no se presenta de esa forma, es más habla de verdad relativa (aunque en sus actos las quiere tener todas). Volviendo, si vos sos la ética, no podes justificar, en NINGUN CASO, gente como Olivera y Patricia (formaron parte de un gobierno, hasta las últimas instancias, represor y en puestos claves).

2) El clivaje no será peronismo antiperonismo, pero es campo nacional y popular y campo pro imperialista. (si, lo sé palabras anticuadas, no??, pero lo siento el imperialismo sigue existiendo). El peronismo y el yrigoyenismo, con sus contradicciones expresaron ese campo. En los 90, la expresaron las protestas contras las privatizaciones, las luchas en las calles, incluso Carrió lo expresó con su investigación del lavado. Pero esto no es estático... La gordita hoy es una nítida expresión del otro campo, nos guste o no, lo maquillemos o no. Y K tiene momentos que expresa un campo y momentos que expresa ekl otro, reitero esto es dinámico.

3) Adhiero a los coment de Maria, el Escriba y el gran Cine

Un abrazo
Erik

HAL dijo...

Escriba, ¿quiénes desdeñan, aborrecen y se enfrentan al peronismo?, ¿que oposición sigue leyendo la realidad en clave peronismo-antiperonismo?, ¿a qué peronismo se enfrentan?
El papá de Mauge Estenssoro participó en un gobierno peronista, Pato Bulrich militó largo tiempo en el peronismo e integró la misma gestión que el papi de Mauge, y de Olivera no puedo decir mucho pero tampoco le conozco manifestaciones que sean dignas de calificar como gorilas.
En la Coalición Cívica hay peronistas, en el oficialismo se supone que también, igual que en el frente liderado por Lavagna o en las listas de Mauricio. Y todas esas fuerzas se integran, asimismo, con gente que no proviene del peronismo.
Un presidente peronista (Menem) se abrazó con el ser más gorila que uno pueda imaginar (Rojas) y otro presidente peronista (Kirchner) promueve candidatos de diverso origen por todo el país y recibe votos de un sector siempre renuente a acompañar al peronismo (la clase media).
De los tres candidatos peronistas que se presentaron a las últimas elecciones, el menos peronista de ellos es quien hoy nos gobierna. Tampoco hay que olvidar que K pertence a una generación que se sintió traicionada por Perón y eso se condice con el hecho de que éste es el primer gobierno, desde el 83, donde se acusa a Perón de tener responsabilidad en el terrorismo de Estado previo a la dictadura.
En estas próximas elecciones, uno de los candidatos opositores es de origen peronista (Lavagna) y cuenta tanto con el respaldo del radicalismo oficial como del incuestionablemente peronista Eduardo Duhalde.
Hace rato que ricos y pobres votan similares candidatos, pasaba con Menem y sucede ahora con Mauri.
Si el peronismo alumbró un orden donde los trabajadores participaban significativamente en el reparto de la renta nacional, hoy resulta innegable que sin su complicidad hubiera sido imposible construir la regresiva matriz de distribución que tenemos.
¿Brito, Hadad, Rocca, Bulgheroni y Ezquenazy, aliados de Kirchner, son parte de aquella burguesía nacional que el peronismo se proponía construir?
En el campo, no es precisamente el sector que concentra la tierra y el lucro -aquella vieja y gorila oligarquía terrateniente- quien más polemiza con el gobierno (pasen por la página de la Federación Agraria); de hecho, pocas veces la explotación de la tierra estuvo tan concentrada (ya no sólo en manos de capitales nacionales sino también foráneos) y la renta fue tan alta para estos sectores como durante el presente gobierno ¿peronista?
En este escenario, suponiendo que alrededor de Lilita se juntara gente con voluntad de hacer antiperonismo, estaríamos hablando de personajes que operan en función de culturas políticas residuales (sin doble sentido, che) pero que no serían otra cosa que “patrullas perdidas” de una guerra que ya nadie libra. Lo notable, siguiendo tu línea argumental, es que el mail tampoco les habría llegado a varios de nuestros amigos comentadores que siguen decodificando la realidad según el clivaje peronismo-antiperonismo (que tendría tanta actualidad como la disputa entre unitarios y federales o entre autonomistas y nacionales).
De todos modos, sigo sin vislumbrar en tus comentarios algún fundamento más o menos empírico que justifique asignarle a Carrió el mote de gorila. Se supone que tal registro debería constar en sus actos y nada mejor, en ese caso, que estudiar la tarea legislativa de Lilita, los debates públicos en los que participó o los programas que el ARI ha enarbolado a lo largo del tiempo. La verdad es que no encuentro allí rastros de ese gorilismo que se le imputa.
Una cosa más, el temor/desprecio de ciertas clases medias hacia los pobres, y de los ricos hacia todos los demás, son datos inherentes al tipo de subjetividades que se cocinan en el orden capitalista. Y frente a eso, el peronismo realmente existente ya no tiene mucho que aportar.
DIGRESION 1: ¿la mamá de don Enrique hacía beneficencia o estamos improvisando biografías para decorar los argumentos?
DIGRESION 2: ¿qué tenía de pastoril la dirigencia radical alemista?, ¿no te estarás confundiendo con la Liga del Sur latorrista?

EriK:
1. Las exigencias éticas son las mismas para cualquier funcionario público, ya sea que se proclame como un líder moral o no.
2. Si a vos te parece que Olivera y Pato son responsables de algún tipo de represión, ¿qué tenemos que decir del antimperialista Kirchner y lo que está pasando hoy en su provincia?
3. Si en la política de nuestros días hay algo que se parezca al clivaje campo popular/antipueblo, no veo por qué a Kirchner lo describís como un personaje que oscila mientras que a Carrió la pasás al bando enemigo. Quien apoyó la privatización de nuestros recursos energéticos y sostiene hoy una alianza estratégica con Repsol es Kirchner mientras que Lilita hace rato que viene proponiendo que, por lo menos, el Estado controle en boca de pozo lo que extrae YPF y no se quede con las declaraciones juradas de la multinacional. La concentración de la explotación y lucro de la tierra tiene hoy, con el gobierno de Kirchner, niveles históricos; las propuestas de la Gorda no sólo apuntan a revertir ese proceso sino a evitar su extranjerización (otro fenómeno de la era K). No fue la gordita, tampoco, quien posó sonriente agitando la campanita en Wall Street, ni quien alimenta desde el Estado a nuestra burguesía rapiñera, ni quien financia sus campañas con dineros del antipueblo. ¿No es hora de medir a todos con la misma vara?
3. No te calentés, bolú.

Saludos.

Anónimo dijo...

Me parece que hay como dos andariveles, dos dimensiones.
Una (yo la llamaría "simbólica"): es cierto que sigue ordenando la política en términos de peronistas-antiperonistas, en el sentido profundo (cultural) del término.
La otra dimensión la veo como "lo partidario". En ese sentido, ni el PJ ni la UCR son nada de lo que históricamente han sido, es decir, no tienen ya su contenido histórico, hace rato, por más que el PJ fragmentado entre barones territoriales siga siendo una máquina electoral poderosa.
No me parece que esas dos dimensiones sean contradictorias, las veo como complementarias.
Un abrazo.
Juan

HAL dijo...

Juan: si en la dimensión de "lo partidario" el clivaje ya no existe es porque en el campo de lo simbólico también se extinguió. Lo que implica que ya no hay dos polos sociales (fuerzas materiales) que se expresen, articulen y representen a partir de esa dialéctica.

HAL dijo...

Quien ha entendido perfectamente esta realidad es el propio Kirchner, en una de las facetas más lúcidas de su lectura y tarea política.

escriba dijo...

No estás escuchando, Hal. Me parece interesante lo que dice Juan.
Quiero destacar que lo que dice Erik sobre imperialismo (yo no uso esa palabra, pero bueno).
El clivaje entre un campo nacional y popular y otro (todo más complejo y fragmentado) sigue siendo real. Creo que ninguno de los dirigentes actuales lo expresa cabalmente. Y que, como marca hal, hay superposiciones -lilita presenta proyectos de distribución del ingreso pero le causa alergia chávez, quien es un elemento que puede servir al campo nacional y popular pero a ella le causa tirria, alergia, ¿capisce?-.
Saludos

HAL dijo...

Estoy escuchando y leyendo, don. Pero Juan plantea claramente que “(una dimensión simbólica) sigue ordenando la política en términos de peronistas-antiperonistas”. Y yo insisto con que esa antinomia no tiene expresión en el terreno de la política partidaria porque ya no existe en el campo de lo simbólico ni hay fuerzas materiales que la encarnen.
Las dialécticas pueblo versus antipueblo, proletariado versus burguesía o cualquier otra que se le ocurra de similar tenor expresan una puja de interese materiales que no necesariamente alcanza a revelarse, según términos de María, como el principio alrededor del cuál se divide y estructura el campo político en una sociedad dada. Te digo más, insistir hoy con clivajes como peronismo-antiperonismo contribuye a mantener velada esa puja social en el terreno de la lucha política.

General Disorder dijo...

La pregunta del millón es no sólo cuán agudo puede ser un análisis u otro, sino qué es lo que te habilita para hacer. Es el problema que tuvieron, por ejemplo, las sofisticaciones analíticas sobre "el poder": cuanto más penetran en la sutileza y omnipresencia del "poder", más sensación de "imotencia" transmiten.
Con esta discusión es casi lo mismo: de ella se derivan líneas de intervención política. Y creo qu la principal dificultad es plantear la discusión política en clave de "identidad": Si hay que ser peronista, entonces no tengamos reparon con nada de ello, ni menem, ni lopecito, ni rovira, ni puerta, ni pierri, ni aníbal. Y puestos a jugar ese juego, a bancársela, che. Si en cambio no sabemos qué cazzo hay que ser, hay que bancarse la confusión, la licuación de "lealtades", los recursos retóricos al "contrato moral" (yo preferiría "un contrato en el morral", pero esa es otra historieta), o lo que corno sea.
En definitiva, creo q lo bizantino de la discusión es que ninguna ofrece ninguna línea por donde arrimarse a la mesa de juego (con lo que cuesta armar un full, viejo).
Por lo demás, tiendo a creer que el clivaje de la cultura politica argentina es el cortoplacismo en la gestión y la impaciencia en la oposición, que son dos formas de la misma ansiedad. Cualquier proyecto "superador", si es q vale usar el término, debería poder empezar por situarse fuera de este "pathos" político.

escriba dijo...

Gracias por los aportes. Yo ya me perdí, pero creo que acá hay un tema para discutir y estimo que lo volveremos a hacer durante la actual campaña.
Saludos