jueves, marzo 13, 2008

La política, la vida y medir

Ayer terminé de ver Comandante, de Oliver Stone. El documental-entrevista a Fidel Castro que HBO al final no quiso dar en Estados Unidos. Está en Youtube y se puede bajar de a cachitos.
No voy a negar que el guacho de Stone me hizo emocionar un poquito en una parte que hace hablar a Castro del Che y el muy turro le pone de fondo música de "Evita". O que me divirtió la cara de Castro cuando Stone le pregunta si no se parece en realidad a un personaje histórico como Eva Perón. Tras reponerse del pasmo y aclarar que "jamás" lo habían comparado con la Señora, larga: "Ella pensaba y trabajaba realmente para los pobres y era más popular que Perón".
Oliver lo aprieta bastante, le pregunta si es verdad que hubo cubanos torturando yankis en Viet Nam, qué pasa con la prensa o con los disidentes y lo hace ir de prepo a La Habana Vieja para comprobar su contacto con la gente (revuelo inmediato en plena calle y sin custodia; los turistas, desquiciados: como si largáramos a Mick Jagger en Soldati).
Y puesto frente a esa pregunta que se le hace a todos los políticos, Castro responde... como todos los políticos.
-"¿De qué se arrepiente? Si pudiera volver atrás en el tiempo, ¿qué cosa haría diferente?".
Castro se toca sus largos dedos una vez más y arrastra:
-"Puesto en las mismas circunstancias, haría lo mismo".
Enfrentado una y otra vez por distintas situaciones frente al fenómeno de la actividad política no dejo de maravillarme de sus regularidades. Los políticos no se arrepienten, no dudan, no piden perdón. Salvo "Chacho" Alvarez, claro.

Autor de la foto.

6 comentarios:

Mendieta dijo...

Que dilema, no? Si te no te arrepentís de nada sos un necio. Si te arrepentís de algo, agarrate...que te lo facturarán a valor Varela Varelita.

escriba dijo...

¿Gataflor, eu? Naaaaaaaahhhh....
Saludos !

Lucas Carrasco dijo...

Claro, pero si cada decisión es, siempre, inmanejable en sus efectos a futuro, y uno lo sabe, y también sabe que vistos los efectos del futuro no hay posibilidad de volver atrás para modificar la decisión, sino cuando mucho seguir navegando en la corriente, no sé, la veo imposible arrepentirse.Hay que portar cierto pathos para estar ahí, para querer ser Fidel Castro sin garantía de éxito ni de inventario.
Bah, en criollo, un poco loco hay que estar, no?
Ciertos elementos de negación, de ilusión, de imposibilidad de hacer una autocrítica hay que tener para hacer una guerra de guerrillas y gobernar luego por décadas.

Anónimo dijo...

Bueno pero la respuesta esa de los politicos es humana. Quien en publico se desautoriza a si mismo? Y eso que no creo que ninguno aca tenga responsabilidades de ese calibre.

Peca

Anónimo dijo...

La piolita es un ecuación que simplifica las cosas, más en este post.
Abrazo
Erik

Diego F. dijo...

Ya me lo estoy bajando, me lo vendiste bien Escriba.

Abrazo