jueves, diciembre 14, 2006

Vino Anoop, nos pegó el Banco y siguen sin medir

Vino al país el bueno de Anoop Singh. Ya nadie le tira huevos porque no le debemos nada. Pero igual bajó su línea. Se reunió con veinte economistas. Habló de "Perspectivas Económicas para el Hemisferio Occidental" y dicen que no habló puntualmente de la Argentina. Sólo se mostró preocupado por el aumento del gasto público, un clásico.
Al mismo tiempo, en Washington, el inefable World Bank emitía el bello informe "Prospectivas económicas mundiales 2007, afrontar la nueva etapa de la globalización" (el informecito entero acá).
El amigo Hans Timmer, economista del Banco, dijo -como pueden ver acá- que "las políticas que han provocada altas tasas de crecimiento en Argentina y Venezuela son insostenibles" y advirtió que ya hay señales de recalentamiento en nuestro país "las cuales están escondiendo."
El Banco sostuvo que es probable que el ritmo de crecimiento de ambas economías aminore en el 2008, pero advirtió que hay un riesgo de un duro aterrizaje económico si la desaceleración no se materializa.
Y escuchen esta, por favor:
"Argentina tiene implementadas políticas que sí logran altas tasas de crecimiento, pero en nuestra perspectiva son muy insostenibles y tienen presiones inflacionarias con las que lidian simplemente solucionando un par de crisis en su economía," dijo Timmer.
"Esa es exactamente la clase de políticas que en el pasado han provocado esos ciclos de repentino crecimiento y caída," agrego.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Se acuerdan de la bola que se corrió durante unas de las visitas de Anoop cuando eran mandamás del Fondo? Según se dijo entonces, al hombre debieron extraerle un objeto que una señorita introdujo demasiado en una parte de su humanidad. Recuerdo que a muchos nos sonó como una especie de revancha para quien abusaba casi sexualmente de los argentinos. No sé si será cierto, pero tal vez el hombre ahora volvió por más. Cachondo!!! Saludos. Riff

escriba dijo...

Es cierto, esa nos llegó a todos. Fueron meses difíciles aquellos. Las leyendas urbanas dejan su huella, estimado Riff. Algunas más profundas que otras...
Saludos