lunes, diciembre 18, 2006

No mide la revelación que no es tal

Perfil nos informó el domingo que en aquellos convulsionados momentos de 2001 / 2002 los militares argentinos tenían un plan para tomar el poder o algo así. Esto era sabido en aquel momento y se escribió en los diarios sobre encuentros del ex jefe del Ejército Brinzoni -fallecido- con dirigentes políticos para analizar el tema. De hecho, para mí, por algo -no sólo por la espectacularidad del gesto de "autoridad"- Kirchner relevó a toda la cúpula militar ni bien asumió.
De todos modos, en el último párrafo de la nota se afirma:
"Todos los actores militares que tuvieron alguna relación con el “plan de contingencia” fueron pasados a retiro por Néstor Kirchner en la primera semana de su gestión presidencial. Consultado sobre si había alguna vinculación entre ambos hechos, un funcionario que conoce muy bien al actual Presidente respondió: “Pudo haber influido, pero la decisión tuvo consideraciones más generales. Kirchner quería un cambio estructural en las FF.AA.”".
Un jefe militar no hubiera podido gobernar este país. La sociedad movilizada era una muestra de ello. Fue aquella una época de más de un delirio y de mucho vértigo.

4 comentarios:

manolo dijo...

Escriba, tanto vos como yo no somos de aceptar las publicaciones de Don Fonte como
fuente “independiente”.
Pero consideremos por esta vez que la información que provee el artículo es sana y veraz.
Partiendo de esta base saltan a la vista los siguientes datos
1/Los militares comprendieron la necesidad de cobertura legal para la “defensa de las instituciones”, no querían bancarse solos otro “nunca mas”.
Los “socios” civiles tenían que poner en blanco y negro las “ordenes” y no podían zafar de las responsabilidades posteriores.

2/En la administración De La Rua, ninguno quería poner el gancho en las “precisiones”.

3/El llamado al gobierno de unidad nacional de la Alianza significaba firmar un cheque en blanco a lo que sucediera a posteriori.

4/El estado de sitio, al tener que ser convalidado por el Congreso significaba que quedaban dos alternativas.
I) Si se aprobaba, se daba el punto 3
II) Si se rechazaba, no quedaba mas remedio que cerrar el congreso, ¿una Bordaberrizacion?

5/Según los testigos cualquiera de las alternativas significaba la profundización del modelo económico incluyendo la dolarización, la banca offshore, en resumen un sistema pinochetista.

6/Los mismos testigos aseguran que el aparato del PJ se hacia el distraído ante el reclamo de la administración De La Rua y los militares para tomar decisiones urgentes y “normalizar” al país.

7/Tanto Adolfo “el breve” como “Tachuela” se demoraban en dar una respuesta afirmativa a la movilización de las tropas.
Hasta acá llegan los datos de Perfil.

Los que vivimos esa época como tipos de a pie, notábamos lo siguiente.
A) Todas las fuerzas de seguridad y los grupos militantes estaban en el 2º y 3º cordón del GBA

B) Nadie esperaba la salida de la clase media a plaza de Mayo.

C) Tanto es así que los grupos militantes y las fuerzas de seguridad tardaron “un día” en
tomar posiciones en el Microcentro.

En resumidas cuentas el estado de sitio se iba a aplicar con mayor dureza en el GBA.
Un Caracazo, pero de mayor magnitud, es lo que se veía venir.
El costo a corto plazo: ¿seria de cientos o miles de muertos?
A largo plazo la consolidación del modelo económico social y una “democracia” protegida al estilo de las “democracias modelo” serias y responsables.
Un abrazo patotero

escriba dijo...

Bueno el razonamiento Manolo. Es cierto que el peronismo no iba a avalar eso, al menos mayoritariamente, pero si se venía la noche con una revuelta un poco más pesada, yo creo que la clase política se hubiera abroquelado en cualquier cosa.
Saludos

manolo dijo...

Escriba, lo que nos salvo fueron las vacaciones.
Postergaron la Revolución y/o la Represión para Marzo.
Aliverti y Hadad se tomaron el merecido descanso y el Mercado se fue a Punta a roscar.
La izquierda y la derecha no tenían voceros.
Quedaron Laje y Marcelo “nosecuanto”.
Los muchachos creían que eran Perón, comentaban desde Miami y La Habana que es lo que había que hacer.
Cuando regresaron en Febrero y Marzo ya todo estaba estabilizado.
La represión de Avellaneda fue el ultimo intento de forzar la mano, pero los reflejos de
Juanjo desarticularon el bulo.
Si recorres los diarios de esa época los únicos que estaban en Baires era la Patota.
Vos y yo sabemos que si le dejas un tranco de pollo te muñequean cualquier situación.
Fíjate lo que paso en la UBA, no solo nos regalaron el rectorado, Scioli como cabeza del Poder Legislativo garantizo la elección y por lo tanto salio en todas las fotos.
O sea cobro, encima el rector es veterinario, por lo tanto es un contacto informal con el campo por prestigio propio o por conocimiento personal.
¿Por qué se resolvió justo ahora?
Porque se quieren tomar el palo, si se tenían que quedar en Buenos Aires, las mujeres los mataban.
Fue un tiro a tres bandas, aprovechando el apuro.
Por ultimo cuanto te apostas a que la FUBA suspende la protesta hasta Febrero.
Un abrazo veraniego

escriba dijo...

¡Es cierto, Manolo!!
Marche alguna tesis sobre las vacaciones como factor de estabilización política (y económica) ...
Un abrazo