martes, julio 21, 2009

¿Peligro de medición?

Leemos con agrado que Amado Boudou se reunió con Alejandro Vanoli, quien había escrito esta nota que linkeáramos el domingo y que nos pareció interesante. ¡Hagamos un plan!

¡Zas! ¡A medir que se acaba el mundo!


  • "Tenemos el 30% de los votos en la Argentina. Eso es muchísimo, y nadie tiene tanto detrás de un jefe".
  • "No crean que estoy muerto, no crean que estoy muerto"
  • "Después, cuando todos crean que estoy muerto, zas, vuelvo más vivo que nunca".
Dice Ambito que dice uno que yo sé. Bueno, creo que esa es una parte de la historia. Qué lugar ocuparán Kirchner y el kirchnerismo en todo esto.
Muy bien. Aunque más que nada habría que pensar cómo contrarrestamos el último post de AEA, que pide, en resumidas cuentas:
  • Que los políticos dialoguen con los (grandes) empresarios.
  • Que saquen en el Congreso las normas que AEA quiere.
  • Que la Corte Suprema, a la que no tienen muy bien encasillada -es decir, que como todos sabemos, puede salir para cualquier lado- se quede en el molde.
  • Que ni se les ocurra sacar la ley de medios.
  • que el Estado (mínimo) se dedique a sus temas mientras AEA se dedica al resto.
  • Que no toquen la rentabilidad.
  • Que no haya controles de precios,.
  • Que no les aumenten los impuestos.
  • Que se haga que la gente ahorre para que les presten a ellos.
  • Que suban las tarifas.
  • Que se ajuste el gasto público.
  • Eso sí, nos dan: mantener el nivel de empleo (por lo menos en el caso de sus empresas, la rentabilidad no tiene mucho que ver con la cantidad de empleados) y, sí, que haya educación. Estamos como cuando le Ley 1420, más o menos.
Autor de la foto en Flickr.

sábado, julio 18, 2009

Me encanta Torcuato, mide sin parar

Ya no sé ni en qué coincido ni en qué discrepo, pero hay que destacarlo porque sumar estilo e inteligencia no es fácil. Torcuato está, lejos, en su mejor momento:

  • "Creo que en 2011 la Presidenta es reelecta".
  • "Kirchner no es Dios ni Jesucristo ni la Presidenta es la Virgen María".
  • "El diálogo es muy lindo, pero lo que hay que hacer es negociar".
  • "Los intendentes del conurbano son parte del progresismo".
  • "Me defino como un marxista de extrema derecha".
  • "Un político debe ocultar sus emociones".
  • "A la transversalidad hay que llegar por necesidad no por opción. Tiene que ir a un gobierno de coalición como en otros países, como Chile".

viernes, julio 17, 2009

Llegó mail de alguien que mide


Llegó mail de Alice Amsden, che.

Autor de la foto.

Es así, para mí es un recuerdo que mide

Como ya he contado, la madrugada del voto no positivo, hace un año, me la pasé en una terapia intensiva.
Y me queda una reflexión: desde ahí, por más que surjan problemas, es todo para arriba.

(Para la anécdota, mirá cómo le fue a Consenso Federal (CONFE) en Vicente López, ja).

miércoles, julio 15, 2009

Un momento para medir II

El ingreso universal para la niñez en la agenda legislativa. Como para debatir mañana: ¿hacía falta perder?

Un momento para medir


Hay un discurso famoso que siempre me llamó la atención. Es el discurso de Perón en la Bolsa de Comercio, del 25 de agosto de 1944. Es interesante porque es un discurso que, por lo que veo, armó gran despelote ya en su momento (Perón se tuvo que reunir con sindicatos para explicar el discurso y decirles que si querían lo publicaba y les daba una copia de la versión taquigráfica). Y además generó polémicas en las décadas posteriores. Pero por las razones equivocadas.
Se toman partes del discurso para señalar que Perón no es más que un fascista manipulador de las masas, "gerente" de los patrones y embaucador de obreros. Es gracioso, porque yo lo leo y lo leo y me parecen dos cosas:
  • El discurso es revolucionario (en un sentido de "izquierdas" si se quiere).
  • Delinea, escenifica en media hora seis décadas de tragedia argentina. Me hubiera gustado estar presente en aquel lugar en ese momento. Escuchar el tono de voz de Perón -se perciben los chistes, las chicanas, los guiños-, ver los rostros de los interlocutores, algunos de los los hombres más poderosos del país, por entonces.
Me parece que es imposible comprender la Argentina (de hoy, incluso) sin entender este discurso. Es un discurso en el que Perón hace una demostración de poder enorme y todavía sin tenerlo del todo, más bien "de guapo": plantea la Argentina que quiere para el futuro y trata de "venderla", pero deja en claro cuál es la fuerza que tiene detrás y que está dispuesto a usarla. El discurso, sobre todo, contiene algunas frases espectaculares.
Perón se para ahí en la Bolsa de Comercio frente a los tipos que cortan el bacalao en la Argentina para "exponer algunos asuntos que conciernen en forma directa a la Secretaría de Trabajo y Previsión".
"Mis palabras, si no están calificadas por grandes conocimientos, lo están, en cambio, por una absoluta sinceridad y un patriotismo totalmente desinteresado. Quiere decir que no cabe mala comprensión alguna de todo cuanto voy a decir". Humildemente, no vengo de cuna de oro, soy apenas un coronel, pero me la banco.
"(...) muchos, posiblemente equivocados sobre todo cuanto yo he dicho en el orden social, se han permitido calificarme de distintas maneras". Muchos de ustedes, parece decir. "Yo he interpretado cada una de estas calificaciones, las he sobrepesado y he llegado a esta conclusión: de un lado, me han dicho que soy nazi; de otro lado, han sostenido que soy comunista: todo lo que me da la verdadera certidumbre de que estoy colocado en el perfecto equilibrio que busco en la acción que desarrollo en la Secretaría de Trabajo y Previsión". Maravilloso. Perón 100%.
Y ahí vienen las definiciones. Perón trata de venderle a los hombres de negocios la necesidad de hacer una reforma social. De armar la sociedad del reparto 50% para el trabajo y 50 % para el capital. Si se quiere, 30 % para el trabajo, 30 % para el capital, 30 % para el Estado. Lo hace agitando el fantasma de una revolución violenta que se lleve todo puesto. Eso desde lo más o menos explícito.
Pero tiro otra hipótesis: lo que hace Perón es proponer un formato de cómo "pegar el salto" que realizan los países que pasan de la producción primaria a la producción industrial. Un formato que a él le parece adecuado, estable políticamente e indicado para la Argentina. Y que, de paso, puede dejarlo depositado en la cúspide del poder. Pero hay algo más. Perón comete en este discurso la mayor herejía escuchada en un país subdesarrollado no comunista, digamos. Invita a los empresarios a pegar ese salto, sí, pero da a entender que está dispuesto a movilizar a los trabajadores, si es necesario, para tratar de, si es necesario, disciplinar de esa forma al capital de modo que quiera pegar el salto con él. El hecho maldito del país burgués, no sé si me explico.
Y entonces va hilvanando:
"Pienso que el problema social se resuelve de una sola manera: obrando conscientemente para buscar una armonización perfecta de fuerzas, de modo que la riqueza no se vea perjudicada, y propendiendo siempre, por todos los medios, a crear un bienestar social, sin el cual la fortuna es un verdadero fenómeno de espejismo que puede desvanecerse de un momento a otro. Una riqueza sin estabilidad social puede ser poderosa, pero será siempre frágil y ése es el peligro que, viéndolo, trata de evitar por todos los medios la Secretaría de Trabajo y Previsión".
(...)
"Esas masas inorgánicas, abandonadas, sin una cultura general, sin una cultura política, constituían un buen medio de cultivo para tales agitadores profesionales extranjeros. Para hacer desaparecer de la masa ese grave peligro, no existen más que tres caminos o tres soluciones: primero, engañar a las masas con promesas o con la esperanza de leyes que vendrán, pero que nunca llegan; segundo, someterlas por la fuerza; pero estas dos soluciones, señores, llevan a posponer los problemas, jamás a resolverlos.
Hay una sola forma de resolver el problema de la agitación de las masas, la tercera solución, y ella es la verdadera justicia social en la medida de todo aquello que sea posible según la riqueza de un país y su propia economía, ya que el bienestar de las clases dirigentes y de las clases obreras está siempre en razón directa de la economía nacional".
(Para la Argentina, revolucionario)
Hay un momento en el que Perón discurre sobre cómo puede venir el conflicto social y dice una frase inquietante, impresionante:
"Si la lucha es tranquila, los medios serán tranquilos; si la lucha es violenta, los medios de supresión serán también violentos. El Estado no tiene nada que temer cuando posee los instrumentos necesarios para terminar con esta clase de agitación artificial". Y hay otra parte fuerte también "nosotros somos hombres profesionales de la lucha, somos hombres educados para luchar, y pueden tener ustedes la seguridad más absoluta de que si somos provocados a esa lucha, iremos a ella con la decisión de no perder".
Produce escalofríos la frase, viniendo de un militar, conociendo la historia posterior de la Argentina. Pero ahí, Perón agrega el pico máximo del discurso:
"Pero, señores, es necesario persuadirse de que, desde ya, debemos ir encarando la solución de este problema de una manera segura. Para ello son necesarios un seguro y un reaseguro. Si no, estaremos siempre expuestos a fracasar. Este remedio es suprimir las causas de la agitación: la injusticia social. Es necesario dar a los obreros lo que éstos merecen por su trabajo y lo que necesitan para vivir dignamente, a lo que ningún hombre de buenos sentimientos puede oponerse. Se trata más de un problema humano y cristiano que de un problema legal. Es necesario saber dar un treinta por ciento que perder todo después". (¿Cómo era lo de "cada uno según...").
Bien, el discurso sigue y ahí viene otra parte memorable. Después de trar todo ese paquete por la cabeza, Perón señala, atenti:
"Con ese espíritu, señores, he venido hasta aquí. Como secretario de Trabajo y Previsión he querido proponer a los señores que representan a las asociaciones más caracterizadas de las fuerzas vivas dos cuestiones. El Estado está realizando una obra social que será cada día más intensa; eso le ha ganado la voluntad de la clase obrera, con una intensidad que muchos de los señores quizá desconozcan, pero yo, que viajo permanentemente y que hablo continuamente con los obreros, estoy en condicinoes de afirmar que es de una absoluta solidaridad con todo cuanto realizamos (!!). Pero lo que sigue primando en las clases trabajadoras es un odio bastante marcado a sus patrones (!!!!!). (...) Existe un encono muy grande; no sé si será justificado o si simplemente será provocado, pero el hecho es qeu existe. Contra esto no hay más que una sola manera de proceder: si el Estado es el que realiza la obra social, él es quien se gana la volutnad de los trabajadores; pero si los propios patrones realizan su obra social, serán ellos quienes se ganen el cariño, el respeto y la consideración de sus propios trabajadores".
Esto es lo central. Es clarísimo. Podemos encarar este proyecto todos juntos. Yo me hice de estos amigos que, da la casualidad, son peligrosísimos. Yo estoy en condiciones de reprimirlos, si quisiera. Pero decidí hacerme amigo de ellos. Y da la casualidad de que a ustedes, los odian. No sé bien por qué, pero los odian. ¿Damos el salto juntos? (De más está decir, cuál fue la respuesta de los hombres de negocios).
Delicias del Diálogo Social. Bienvenidos a la Argentina.

Autor de la foto en Flickr.

martes, julio 14, 2009

Yo creo que no mide, no sé que dice mi amigo Conu

Ya vemos que el amigo Andy Tow está en contra de esta hipótesis que presentamos a continuación. Suponemos que el ministro lo dice con muchos datos en la mano, o porque la política social actual será bue-ní-si-ma, supongo. ¿O porque cada voto en ciertos lugares de la Zona Norte resultó ca-rí-si-mo?
No sé que pensará el compañero Conurbanos.
(Igual, nobleza obliga, flor de frase la última del ministro)

Para Arroyo, la composición social del Conurbano "cambió"


El ministro de Desarrollo Social, Daniel Arroyo, señaló que la composición social del Conurbano se modificó en los últimos tiempos y que, por ese efecto, "ya no existe más la idea de un primer, segundo y tercer cordón que planteaba que los que vivían más cerca de la capital tenían una mejor situación económica y que los pobres se concentraban en los otros sectores".

Al analizar los resultados de los pasados comicios legislativos del 28 de junio, el titular de la cartera social subrayó las modificaciones que sufrió el área del Gran Buenos Aires en términos sociales y destacó que hoy a esa región "hay que entenderla en función de los corredores norte y sur".

"La gente que vive en la zona norte ha mejorado su situación económica. La gente de San Isidro, Vicente López o Pilar se ha desenganchado del Conurbano, en especial debido a inversiones privadas registradas en los últimos años, mientras que quienes pertenecen a la zona sur siguen concentrando mayor nivel de pobreza. La zona oeste quedó en el medio de estas dos realidades", señaló.

En ese marco, dijo que esa nueva composición "se ha expresado claramente en lo electoral". "En la Tercera sección electoral, de la zona sur, ganó el oficialismo, mientras que en la Primera, zona norte, con mucha más clase media, el avance del Pro fue muy significativo".

"Es un mito la idea de que el segundo cordón concentra toda la población pobre. El problema mas importante de la pobreza hoy está en todo el corredor sur, sea primero, segundo o tercer cordón", dijo Arroyo.

"Está claro que tenemos un alto nivel de población vulnerable, de gente que cubriendo las necesidades básicas no logra vincularse bien con el mercado de trabajo. La pobreza es cada vez más un problema de ingresos: a la gente le falta plata y gran parte del malhumor social tiene que ver con eso", agregó.

Fuente.

jueves, julio 09, 2009

Wait and see para medir


Por estos días, no se entiende mucho por dónde va la cosa. A pesar de que La Nación ha empezado a titular con un estilo inspirado en el sano estilo de algarabía que suele usar el amigo Carrasco (mire sino acá), nos cuesta seguirle pisada a la cosa. Y escuchamos:
Veremos.

Autor de la foto.

miércoles, julio 08, 2009

Algunas de las cosas que más miden en estos días


  • A 20 años del menemismo, pensar qué ocurrió entonces, tema fetiche de Martín Rodríguez.
  • Seguir de cerca dónde va a terminar el sindicalismo (por acá y por acá), lo que definirá algunas cosas sobre cómo sigue todo este proceso.
  • Divertirse con la prosa de Torcuato.
  • Leer las palabras de Perón del 8 de septiembre de 1973 contra el "trasvasamiento generacional". Es genial y terrible a la vez. Y contiene la frase que resume toda la paradoja de la política y que tanto nos emociona siempre con un gran amigo: "... si quiero llevar sólo a los buenos voy a quedar con muy poquitos y en política con muy poquitos no se puede hacer mucho".
Autor de la foto.

martes, julio 07, 2009

To-do list para medir

Si yo fuera político, agarraría el auto y me iría a comer siete choripanes por día, sin prensa ni nada. De acá a julio de 2010. Por lo menos. Algo así, novedoso, bah.

Joven argentino, dedícate a medir

Ahí nos llega el aviso de que hay un concurso dirigido a jóvenes que estén en el último año del secundario o que hayan egresado en 2008 y que quieran ganarse una beca en la Universidad de San Andrés. Niño, si no tienes tanta tristeza ni eres tan rico, puede andar.
Un claro post de desensillar hasta que aclare, como se ve.

sábado, julio 04, 2009

02-03-a me-dir-o-ya-fue-la-la-lara-lala-lará...

Otra posibilidad si yo fuera uno que yo sé es llamar a amigos del interior para hacer ofrecimientos. No a todas las provincias, claro. Como diría Juan Alberto Badía, blog es servicio:

Resistencia (03722)
Formosa (03717)
San Salvador de Jujuy (0388)
La Rioja (03822)
Posadas (03752)
Neuquén (0299)
Viedma (02920)
Santiago del Estero (0385)
San Miguel de Tucumán (0381)
Ushuaia (02901)

Ajá, medir, sí



Llegó el cartero.