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lunes, mayo 23, 2011

La posta para medir

Una de las cosas más interesantes que me encontré hoy en los diarios fue esta nota a Héctor Aguilar, director de Recursos Humanos de General Electric América Latina, en La Nación.
Dijo este buen señor, textual:

  • La rentabilidad todavía sigue viva, pero los salarios están creciendo demasiado.
  • Los salarios son todavía competitivos. Se miden en dólares, obviamente, y creo que en algún momento se pueden poner más caros si no viene un ajuste más natural del mercado.
  • No necesariamente (tiene que venir una devaluación). Hay muchas maneras de que el mercado haga ajustes. El mercado es muy creativo en esto.
  • El costo en dólares en la Argentina en profesionales de distintos niveles es más rentable que en Brasil y Chile.
  • Brasil es muy caro hoy. Está entre los países más caros del mundo. Hay tanta actividad que tienen incrementos de sueldo del 7% promedio con un dólar que, lejos de devaluarse, se revalúa.
  • (Le preguntan por los piquetes, bloqueos, etc) No estamos ajenos, pero buscamos la forma de darle la vuelta. Te podría contar cuestiones en Africa u otros países donde estos temas son peores y, de todas maneras, estamos haciendo negocios. Hacer un negocio siempre implica un riesgo.
¿Ta más o menos clarito cómo estamos y qué es lo que se debate con los sectores de poder en Argentina no? Casi que se explica por qué hay inflacion con las declaraciones de este señor.

lunes, enero 03, 2011

Gran nota sobre cómo no se medía




¿Se acuerdan de
Arturo Porzecanski? Sí, uno de esos economistas que siempre pedían más ajuste desde Estados Unidos.
Hoy
Alejandro Bercovich publicó una muy buena entrevista al susodicho en BAE (ahí la subí por acá).
El tipo cuenta cómo los bancos de inversión de Estados Unidos enganchaban a los países latinoamericanos con los petrodólares baratos en los 70s ("tenían que poner en garantía el oro de sus bóvedas o sacar un crédito con el FMI para garantizar el repago del crédito").
Y luego cómo cambió la cosa en los 90s ("siempre hubo Porzecanskis con opiniones fuertes, pero antes eran opiniones que se vertían en memorandos internos y después empezaron a aparecer en Clarín o La Nación")
Otra muy buena: "los consejos que dábamos en privado los empezamos a dar en público y las presiones que ejercíamos en privado las empezamos a ejercer en público. Aparecieron nuevos actores: las AFJP y las AFAP -como se llaman en Chile- que empezaron a comprar los nuevos bonos. Siempre hubo un riesgo país, pero no salía en los diarios. Siempre hubo reuniones donde decíamos: '¿y a estos argentinos cuánto les tenemos que cobrar? ¡Lo más que podamos!'".

Todo muy dialogado y consensual.

martes, agosto 03, 2010

Otros palcos, otras mediciones

Este señor es Daniel Novegil, CEO de Ternium (No Ternium Argentina, sino Ternium), me entero en la revista Bank Magazine. Mueve el 35 % de los ingresos de Techint. Maneja 24.200 empleados en todo el continente. Ventas netas por 8.500 millones dólares anuales. La cotización de la empresa en la NYSE se sextuplicó en dos años.
Dice: "Vemos a la Argentina con viento a favor impulsado por los precios de los commodities. Argentina da oportunidades para generar mayor industrialización, inversión en producción de bienes para mercado interno y para exportaciones. La industria local necesita mantener un tipo de cambio competitivo, en términos reales".
Nada de "si viviéramos en 1810 le limpiaríamos los dientes a Mariano Moreno", ni denuncias de nada.
Ya está, ahora córranme por izquierda.

domingo, julio 18, 2010

Kirchnerismo, dinámica de lo impensado (¿o de la medición?)

Anotate esta cuando te pregunten qué fueron los años kirchneristas. El título de la nota es mortal. "Impensado agrupamiento"

El jueves pasado hubo una original movilización frente a la sede del Ministerio de Trabajo. Ingenieros, arquitectos, contadores y analistas de sistema de varias grandes empresas, como Telefónica, Telecom e IBM, que están “fuera de convenio” reclamaron que se los incorporara al convenio de la actividad de Cepetel (Centro de Profesionales de Empresas de Telecomunicaciones). Y el motivo de este reclamo es que están recibiendo aumentos de salarios inferiores a los que obtiene ese sindicato “jerárquico”.

Estrictamente el “fuera de convenio” no es una figura legal, ya que todos los asalariados están comprendidos en un convenio, estén o no afiliados al sindicato. Lo que sucede es que mientras en el pasado esos “altos empleados” preferían negociar las subas de salariales directamente por su cuenta con su patrón o empleador a recibir el aumento del convenio en el marco del sindicato, en los últimos años las cuentas resultan distintas.

Un poquito más, acá.

viernes, mayo 14, 2010

Mi amigo se llama billetín y dejó de medir



Dedicado a los fans de Los Simpsons y de Angela Merkel.
(Mientras esperamos que vuelva un blog sobre temas internacionales que leíamos con asiduidad)

sábado, mayo 08, 2010

¿Y? ¿Están midiendo o no?


Michael Porter no es Carlos Melconian o el Bebo Granados. Es "Bishop William Lawrence University Professor" de la Escuela de Negocios de Harvard.
Lo leo en la Business Week diciendo:
"Alto desempleo, pobreza creciente y la consternación del público sobre la codicia corporativa sigue desafiando al sistema de mercado y la legitimidad misma de las empresas".
(Desafío "al sistema de mercado y la legitimidad misma de las empresas". ¿Lo vuelvo a escribir o se está entendiendo?)
¿Su recomendación? Que las grandes compañías se dejen de joder con la "Responsabilidad Social Empresaria" y saquen guita de verdad para invertir en Pymes de ciudades del interior nortemaricano, de modo de reactivar de verdad esas comunidades.
Basta de parábolas, señores.
Ah, de paso me enteré que Gran Bretaña tiene un rojo fiscal de 12 puntos del producto.
Sí, disculpe, ¿decía Ud. profesor Maradona?

Autor de la foto.

lunes, mayo 03, 2010

Che, ¿cómo viste Washington? ¿Están midiendo? Pfffff

La imagen impresiona. Los países en tonos azulados tendrán crecimiento positivo entre 2010 y 2011. Los otros, no.
(Fuente: FMI. El mapa y la data).
Ya me había parecido que estaban como perdidos el otro día esos señores, como decirlo, del primer mundo.
A la pasada, te digo: bastante celestita la
UNASUR ¿no?

viernes, febrero 26, 2010

Hay margen para comunicar y medir



Siempre se puede comunicar bien y mal. Parece que de eso se habla por todos lados.
Comparto con ustedes este video de una campaña a favor del Tobin Tax, que ahora le llaman Robin Hood (cobrarle a las transacciones bancarias un pequeñísimo margen para recaudra muchísima plata). Lo vi en el blog de Dani Rodrik, que volvió.

miércoles, enero 20, 2010

Qué lindo, cómo mide eh


Ayer me topé con el sitio de la consultora Abeceb, dirigida por Dante Sica. Está muy bueno, con informes interesantes, actualizados con asiduidad -incluso en enero- y especiales multimedia como este, que recomiendo sobre la situación de la deuda pública. También hay videos, como el de esta economista que nos da un panorama sobre qué ocurre con las finanzas públicas y el Fondo del Bicentenario, desde su perspectiva.
Además, nos enteramos acá que el impacto en la gente más o menos informada y más allá del conflicto el BCRA es mucho menor que el del agro, en 2008.
Eso para no contar el gráfico que incluye este post sobre la cosecha proyectada de soja para este año (proviene de esta nota, el informe completo pudimos verlo por acá).

miércoles, julio 15, 2009

Un momento para medir


Hay un discurso famoso que siempre me llamó la atención. Es el discurso de Perón en la Bolsa de Comercio, del 25 de agosto de 1944. Es interesante porque es un discurso que, por lo que veo, armó gran despelote ya en su momento (Perón se tuvo que reunir con sindicatos para explicar el discurso y decirles que si querían lo publicaba y les daba una copia de la versión taquigráfica). Y además generó polémicas en las décadas posteriores. Pero por las razones equivocadas.
Se toman partes del discurso para señalar que Perón no es más que un fascista manipulador de las masas, "gerente" de los patrones y embaucador de obreros. Es gracioso, porque yo lo leo y lo leo y me parecen dos cosas:
  • El discurso es revolucionario (en un sentido de "izquierdas" si se quiere).
  • Delinea, escenifica en media hora seis décadas de tragedia argentina. Me hubiera gustado estar presente en aquel lugar en ese momento. Escuchar el tono de voz de Perón -se perciben los chistes, las chicanas, los guiños-, ver los rostros de los interlocutores, algunos de los los hombres más poderosos del país, por entonces.
Me parece que es imposible comprender la Argentina (de hoy, incluso) sin entender este discurso. Es un discurso en el que Perón hace una demostración de poder enorme y todavía sin tenerlo del todo, más bien "de guapo": plantea la Argentina que quiere para el futuro y trata de "venderla", pero deja en claro cuál es la fuerza que tiene detrás y que está dispuesto a usarla. El discurso, sobre todo, contiene algunas frases espectaculares.
Perón se para ahí en la Bolsa de Comercio frente a los tipos que cortan el bacalao en la Argentina para "exponer algunos asuntos que conciernen en forma directa a la Secretaría de Trabajo y Previsión".
"Mis palabras, si no están calificadas por grandes conocimientos, lo están, en cambio, por una absoluta sinceridad y un patriotismo totalmente desinteresado. Quiere decir que no cabe mala comprensión alguna de todo cuanto voy a decir". Humildemente, no vengo de cuna de oro, soy apenas un coronel, pero me la banco.
"(...) muchos, posiblemente equivocados sobre todo cuanto yo he dicho en el orden social, se han permitido calificarme de distintas maneras". Muchos de ustedes, parece decir. "Yo he interpretado cada una de estas calificaciones, las he sobrepesado y he llegado a esta conclusión: de un lado, me han dicho que soy nazi; de otro lado, han sostenido que soy comunista: todo lo que me da la verdadera certidumbre de que estoy colocado en el perfecto equilibrio que busco en la acción que desarrollo en la Secretaría de Trabajo y Previsión". Maravilloso. Perón 100%.
Y ahí vienen las definiciones. Perón trata de venderle a los hombres de negocios la necesidad de hacer una reforma social. De armar la sociedad del reparto 50% para el trabajo y 50 % para el capital. Si se quiere, 30 % para el trabajo, 30 % para el capital, 30 % para el Estado. Lo hace agitando el fantasma de una revolución violenta que se lleve todo puesto. Eso desde lo más o menos explícito.
Pero tiro otra hipótesis: lo que hace Perón es proponer un formato de cómo "pegar el salto" que realizan los países que pasan de la producción primaria a la producción industrial. Un formato que a él le parece adecuado, estable políticamente e indicado para la Argentina. Y que, de paso, puede dejarlo depositado en la cúspide del poder. Pero hay algo más. Perón comete en este discurso la mayor herejía escuchada en un país subdesarrollado no comunista, digamos. Invita a los empresarios a pegar ese salto, sí, pero da a entender que está dispuesto a movilizar a los trabajadores, si es necesario, para tratar de, si es necesario, disciplinar de esa forma al capital de modo que quiera pegar el salto con él. El hecho maldito del país burgués, no sé si me explico.
Y entonces va hilvanando:
"Pienso que el problema social se resuelve de una sola manera: obrando conscientemente para buscar una armonización perfecta de fuerzas, de modo que la riqueza no se vea perjudicada, y propendiendo siempre, por todos los medios, a crear un bienestar social, sin el cual la fortuna es un verdadero fenómeno de espejismo que puede desvanecerse de un momento a otro. Una riqueza sin estabilidad social puede ser poderosa, pero será siempre frágil y ése es el peligro que, viéndolo, trata de evitar por todos los medios la Secretaría de Trabajo y Previsión".
(...)
"Esas masas inorgánicas, abandonadas, sin una cultura general, sin una cultura política, constituían un buen medio de cultivo para tales agitadores profesionales extranjeros. Para hacer desaparecer de la masa ese grave peligro, no existen más que tres caminos o tres soluciones: primero, engañar a las masas con promesas o con la esperanza de leyes que vendrán, pero que nunca llegan; segundo, someterlas por la fuerza; pero estas dos soluciones, señores, llevan a posponer los problemas, jamás a resolverlos.
Hay una sola forma de resolver el problema de la agitación de las masas, la tercera solución, y ella es la verdadera justicia social en la medida de todo aquello que sea posible según la riqueza de un país y su propia economía, ya que el bienestar de las clases dirigentes y de las clases obreras está siempre en razón directa de la economía nacional".
(Para la Argentina, revolucionario)
Hay un momento en el que Perón discurre sobre cómo puede venir el conflicto social y dice una frase inquietante, impresionante:
"Si la lucha es tranquila, los medios serán tranquilos; si la lucha es violenta, los medios de supresión serán también violentos. El Estado no tiene nada que temer cuando posee los instrumentos necesarios para terminar con esta clase de agitación artificial". Y hay otra parte fuerte también "nosotros somos hombres profesionales de la lucha, somos hombres educados para luchar, y pueden tener ustedes la seguridad más absoluta de que si somos provocados a esa lucha, iremos a ella con la decisión de no perder".
Produce escalofríos la frase, viniendo de un militar, conociendo la historia posterior de la Argentina. Pero ahí, Perón agrega el pico máximo del discurso:
"Pero, señores, es necesario persuadirse de que, desde ya, debemos ir encarando la solución de este problema de una manera segura. Para ello son necesarios un seguro y un reaseguro. Si no, estaremos siempre expuestos a fracasar. Este remedio es suprimir las causas de la agitación: la injusticia social. Es necesario dar a los obreros lo que éstos merecen por su trabajo y lo que necesitan para vivir dignamente, a lo que ningún hombre de buenos sentimientos puede oponerse. Se trata más de un problema humano y cristiano que de un problema legal. Es necesario saber dar un treinta por ciento que perder todo después". (¿Cómo era lo de "cada uno según...").
Bien, el discurso sigue y ahí viene otra parte memorable. Después de trar todo ese paquete por la cabeza, Perón señala, atenti:
"Con ese espíritu, señores, he venido hasta aquí. Como secretario de Trabajo y Previsión he querido proponer a los señores que representan a las asociaciones más caracterizadas de las fuerzas vivas dos cuestiones. El Estado está realizando una obra social que será cada día más intensa; eso le ha ganado la voluntad de la clase obrera, con una intensidad que muchos de los señores quizá desconozcan, pero yo, que viajo permanentemente y que hablo continuamente con los obreros, estoy en condicinoes de afirmar que es de una absoluta solidaridad con todo cuanto realizamos (!!). Pero lo que sigue primando en las clases trabajadoras es un odio bastante marcado a sus patrones (!!!!!). (...) Existe un encono muy grande; no sé si será justificado o si simplemente será provocado, pero el hecho es qeu existe. Contra esto no hay más que una sola manera de proceder: si el Estado es el que realiza la obra social, él es quien se gana la volutnad de los trabajadores; pero si los propios patrones realizan su obra social, serán ellos quienes se ganen el cariño, el respeto y la consideración de sus propios trabajadores".
Esto es lo central. Es clarísimo. Podemos encarar este proyecto todos juntos. Yo me hice de estos amigos que, da la casualidad, son peligrosísimos. Yo estoy en condiciones de reprimirlos, si quisiera. Pero decidí hacerme amigo de ellos. Y da la casualidad de que a ustedes, los odian. No sé bien por qué, pero los odian. ¿Damos el salto juntos? (De más está decir, cuál fue la respuesta de los hombres de negocios).
Delicias del Diálogo Social. Bienvenidos a la Argentina.

Autor de la foto en Flickr.

martes, marzo 24, 2009

A medir: están en default ideológico total

A modo de homenaje a los 30.000 compañeros desaparecidos, a 33 años del golpe que instauró el neoliberalismo en el país.
Copio y pego:

Berlín, 24 mar (EFE).- El presidente alemán, Horst Köhler, abordó hoy la crisis financiera en un discurso que él calificó como una historia de su fracaso, en la medida en que no logró en su época como director del Fondo Monetario Internacional (FMI) que se introdujeran mayores regulaciones en los mercados financieros.
"Voy a contarles una historia sobre mi propio fracaso", empezó Köhler el tradicional "Discurso de Berlín", que los presidentes alemanes pronuncian una vez al año en la capital alemana y dedican a un tema general de actualidad.
Luego, Köhler recordó como la crisis asiática de 1999 había dejado como lección la necesidad de poner bajo la lupa los sistemas bancarios, lo que no se hizo oportunamente.
"Muchos, que conocían el problema, advirtieron sobre el peligro de una crisis en el sistema pero en las capitales de los países industrializados no se oyeron sus advertencias: faltó la voluntad de imponer la primacía de la política sobre los mercados financieros", dijo Köhler.
El jefe de Estado subrayó que ahora es necesario sacar las consecuencias adecuadas de la crisis, que afecta prácticamente a todo el mundo.
Aunque Köhler admitió que todavía no se conocen todos los motivos del derrumbamiento de los mercados financieros, pero señaló que hay algo que es claro y es que "demasiada gente con muy poco dinero pudieron poner en movimiento gigantescas palancas financieras".
"Durante muchos años se logró convencer a la gente de que las deudas eran un valor en si mismas, sólo había que comercializarlas. Los bancos compraban y vendían cada vez más papeles cuya repercusión no entendían ni ellos mismos. Lo principal era aumentar las ganancias a corto plazo", dijo Köhler.
Según el presidente, eso sólo pudo ocurrir porque los bancos abandonaron los fundamentos de su propia cultura que eran "sentido de la estabilidad monetaria, respeto a los ahorradores y pensar a largo plazo".
Los bancos olvidaron también, según Köhler, el precepto constitucional según el cual la propiedad genera obligaciones.
"La construcción de pirámides financieras se convirtió en un fin en si mismo, sobre todo para los bancos de inversión. Con ello no sólo se despidieron de la economía real sino de la sociedad en general, con lo que el problema se convirtió en un asunto de responsabilidad y de decencia", dijo Köhler.
Por otra parte, la creencia en que el crecimiento económico solucionaba todos los problemas y el hecho de que durante un tiempo los sistemas financieros fueron máquinas de crecimiento hicieron que se les dejase tranquilos y el resultado de ellos fue la pérdida de los límites.
"Ahora vemos que el mercado solo no arregla nada. Necesita un Estado fuerte que le imponga reglas... La crisis muestra que la libertad sin fronteras genera destrucción", dijo Köhler.
Para superar la crisis, añadió, se requiere primero volver a asegurar el flujo de capitales y hacer frente a la recesión pero también, a largo plazo, crear un nuevo orden a través de reglas más efectivas.
Además, se requiere dotar de más dinero al FMI, que de momento no tiene suficientes fondos.
"Parece que se tiende a un consenso para duplicar los fondos del FMI. Eso está bien pero más sería mejor", dijo Köhler.

viernes, enero 16, 2009

Una experiencia religiosa que mide

Sentarse cinco minutos a leer los cables de Reuters (sección Negocios) de toda la semana. La catarata de impresionantes malas noticias y mega inyecciones de fondos públicos en todo el mundo por la crisis internacional no se pueden creer. Acá.

lunes, octubre 06, 2008

Midamos con humor, total ellos se van al cuerno también

Mientras se cae todo, el euro se va a pique, los bonos del Tesoro ni te digo, pero tambén el petróleo va por abajo de los 90 dólares y los "mercados emergentes" tienen su mayor caída en 20 años, ya suenan las luces de alarma.
Encima, ojo: hay espalda para
bancar a Bergoglio, pero para el Papa haciendo antikirchnerismo no, eh. Si esto sigue así, siamo fuori.

jueves, octubre 02, 2008

¿Pero qué corno pretende usted de mí? ¿Que mida?

Leo que caen los bonos, sube el Riesgo País, sube el Indice de Riesgo Financiero que hace la consultora de Lavagna. Flaco: ¿qué buscan? ¿sexo anal gratis?

miércoles, octubre 01, 2008

Puja distributiva: quiero medir con mi I Phone

Estuve leyendo el último informe de Mario Brodersohn en el que busca predecir "El escenario económico en las elecciones de 2009". El pronóstico es que todo irá mal, muy mal. Y que la oposición debe centrarse en el tema económico para hacerle mella al Gobierno. Más allá de las conclusiones, que espero que no se cumplan, hay dos fragmentos increíbles:
  • Hacia el final, Brodersohn nos dice, con algunos tiempos de verbo muy, digamos, de economista, que el Gobierno deberá tomar medidas luego de las elecciones legislativas del año próximo y que "no tendrá otra opción que asumir costos políticos más elevados que los que quiso evitar". Y culmina: "si no lo hace, serán las fuerzas del mercado las que tomaran la iniciativa y cubrirán ese vacío". Yo me pregunto: qué pasa por la sicología de un economista de un partido que se comió un golpe de mercado, con toda su tragedia, cuando escribe esto. ¿Es el síndrome de Estocolmo? ¿O hay que inventar otar categoría? No sé, algo como "Síndrome de Chascomús".
  • Lo mejor de todo, por lejos, del informe -esto lo digo en serio, es algo que nunca se me había ocurrido y resulta una perspectiva intersante para pensar, a pesar de que el autor lo utliza muy truchamente- es esta parte:
"El aporte más importante de la convertibilidad, dejando de lado el alto precio que se pagó con la crisis del 2002, fue que permitió crear una nueva generación de consumidores, luego de 10 años de estabilidad de precios, que no esta dispuesta a aceptar y volver a repetir los hábitos de comportamiento de las etapas de altas tasas de inflación que caracterizaron a las décadas del 60 al 80. El resurgir de la inflación a partir del 2007, con aumentos de precios del 25-30% anual que pueden ser tomados como moderados y aceptables por los sobrevivientes de las décadas pasadas de alta inflación, son resistidas por esta nueva generación de consumidores (...) Esta nueva realidad sociológica en la conducta de los consumidores no es ponderada adecuadamente por los responsables del gobierno actual, que muy posiblemente suponen que basta
con mentir y manipular con el Índice de Precios para convencer a los consumidores que no estamos volviendo a las décadas inflacionarias del 60 al 80. El Presupuesto del Gobierno para el 2009 es un ejemplo elocuente de este enfoque no creíble dado que fija una meta inflacionaria del 8% anual, levemente inferior a la inflación del 2008".

Espero vuestros comentarios para ver qué piensan de esto, insisto, me parece interesante.

En pleno carrousel de la alegría, Brodersohn nos augura para el año próximo:
• Puja distributiva entre precios y salarios.
• Puja distributiva entre tarifas y subsidios.
• Puja distributiva entre atraso cambiario y retenciones a las exportaciones.
• Puja distributiva por los recursos impositivos entre el gobierno nacional y las provincias.

Parece que el cletismo tiene quien le (perdón por la expresion) escriba ¿no?

martes, septiembre 30, 2008

¿Te acordás de la inflación? Cómo medía, eh



Como señalamos en el mensaje subliminal del post anterior, el tema del momento parece ser que el tema del momento ya no es el tema del momento. Que la inflación no existe más. Ya venía desacelerando y ahora, vía crisis financiera global, ciao, kaput, adiós a la inflación. Otros males vendrán, claro (baja del consumo, por caso) pero inflación, no.
Ahí dejo el dibujito con el que lo explica un tal Santiago Chelala, en una nota de El Cronista que no podrán leer acá, a menos que tengan clave.
Ah, una cosa. Mauricio Macri ya se quedó sin campaña. El otro día lo escuché decir que "Lo del Club de París está bien, lo de los Holdouts también, pero falta el INDEC". Le arreglan el tema de la inflación y ya está. Tiene que ir a afiliarse a la calle Matheu, el muy geniecillo.
De paso, aprovechamos para celebrar el regreso del compañero Sirinivasa, que calculó cuál sería el costo fiscal de medir (perdón la expresión) la inflación como pide Magdalena Ruiz Guiñazú. De paso, a la izquierda de la pantalla, vea con qué le pagan a este blogger clientelista y poco amante de las instituciones.