Que no se confundan en el Gobierno. Si cae el ministro de Economía, Martín Lousteau, por imponer retenciones a un sector exportador con renta extraordinaria, en el marco de un lock out patronal con cortes de rutas nacionales -que se traduce en los hechos en empresarios ejerciendo un poder de policía ilegal, revisando camiones y determinando qué vehículo pasa y cuál no- estamos todos jodidos. Ricardo López Murphy fue el último ministro ortodoxo. Planteó un ajuste impresionante en medio de la más prolongada recesión de la historia reciente argentina y cayó en medio de protestas de distintos sectores políticos y sociales. Luego vino el interregno de Cavallo. Y no hubo más lugar para ese tipo de políticas de-derecha-sin-vueltas.
Lousteau, el "compañero" de la London School of Economics (si llegamos a poner a uno de la New School nos prenden fuego...) corre el riesgo de ser el reverso de la misma moneda. Porque cuando en un futuro nebuloso (no digo el de la "patria liberada", pero...), algún nuevo ministro quiera ir un poco más allá ¿qué pasará?
Para una justificación teórica de las retenciones, lea a Axel Kicillof (me entero vía Martín).
Autor de la foto.
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