miércoles, mayo 05, 2010

Tardó pero midió

Un día como hoy pero hace un poco más de tres años publicamos acá que era una locura que Martínez de Hoz siguiera caminando por la calle como si nada (nada original, una lucha de años y años de muchísima gente).
Justicia, nada más.
Seguimos.

3 comentarios:

Matías dijo...

Aguante.

Politico Aficionado dijo...

Era hora de que alguien lo agarrara de las orejas y lo mandara a la sombra.

Ojalá que tras un juicio justo sea condenado por sus crímenes y pase el resto de sus dias tras las rejas.

Cosas dichas dijo...

Cuando me enteré ayer, no pude menos que recordar las palabras del alegato de Miguel Vaca Narvaja querellante en la Causa D2. Recuerdo que éramos muy pocos en el recinto y que el discurso no fue precisamente una noticia de las que los medios gustan de reproducir pero esa sola idea era una ilusión que hoy se hace cuerpo.
Le copio un pedacito:
"(...) Por otro lado, como hemos señalado, la represión es un medio para llegar a un fin determinado. El fin era la domesticación, la sumisión del pueblo, para que quienes manejaban el Estado pudieran actuar libremente.
Quienes manejaban el Estado, quienes implementaban las políticas estatales, no eran militares. Eran civiles.
El plan económico de la dictadura fue implementado por José Alfredo Martínez de Hoz, por Juan Alemann, por Guillermo Walter Klein, Luis García Martines, Domingo Cavallo, entre muchos otros.
Instituciones civiles como la Sociedad Rural y varias entidades empresariales acompañaron entusiastamente al gobierno militar.
También la iglesia, y los sectores más recalcitrantes de la burocracia sindical. No es una casualidad que el D2 este a escasos veinte metros de la Catedral de esta ciudad de Córdoba.(..)"
http://www.eldiariodeljuicio.com.ar/art.shtml?x=99960

Vamos de a pasos pero vamos!

Un abrazo Escriba



Este plan económico llevó la deuda externa de unos siete mil millones de dólares al ser derrocada la Sra. De Perón, hasta los 45 mil millones que recibió y reconoció el gobierno de Raúl Alfonsín. La participación de los trabajadores en el PBI disminuyó del 50 al 29 por ciento.

Evidentemente que, para trasladar nada menos que veinte mil millones de dólares de deuda privada al Estado como lo hizo Domingo Cavallo en 1980 requería de una sociedad atormentada, aterrorizada, domesticada, anestesiada por la violencia, que no pudiera reaccionar ante semejante saqueo de las arcas publicas.



La colaboración institucional, de sectores de la política, de la iglesia, de la sociedad civil, del poder judicial ha quedado palmariamente acreditada en estas audiencias.