Algunas reflexiones preliminares sobre el tema de la "estatización" de la televisación del fútbol (me falta mucha información pero van algunas impresiones más bien políticas):- Primero y principal: la estatización del fútbol no va a tener réditos en términos políticos. Porque, quiero recordar: el rédito político, en una democracia, se mide en votos. No te votaron tipos a los que se les dio una jubilación que no tenían, no te va a votar un hincha, me parece.
- La pelea con el Grupo Clarín no debe ser un objetivo en sí mismo. Una cosa es disputar contra determinadas posiciones mediáticas en la arena pública. Me peleo con los medios para sacar tal o cual medida, hacer tal o cual reforma. Me peleo para evitar que ciertos medios se aglutinen en tal o cual coalición política o político-económica. Pero tomar medidas para que pierda un grupo de medios a mí no me reditúa nada.
- A esta dirigencia del fútbol no hay que salvarla. Son tan responsables como los empresarios de medios de haber matado todo aquello que nos gusta del fútbol. Y, por lo que leo, en esta se les otorga un salvataje a cambio de nada.
- Si dudo de que haya que utilizar fondos públicos para salvar a la dirigencia de los clubes, estoy casi seguro de que no deberíamos pagar entre todos la seguridad de los partidos. Primero, que desactiven las barras y después sí, voy a cuidar a todos los ciudadanos que van al fútbol, como se tiene la responsabilidad de cuidar a cualquiera. Pero, como se dice en Ciencia Política: así, no.
- Esta medida, así, aislada ¿implica que ya no se va a tratar la más abarcativa Ley de Medios Audiovisuales?
- La verdad, no entiendo que esta medida se tome ahora. A mí me parece que el mensaje de las urnas fue claro.
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