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sábado, octubre 24, 2009

Para que sigan mamando: antes que con Ruggeri, midan con un politólogo


Blogueando por ahí me encontré con un paper que dice que los jugadores de fóbal de países donde hace poco hubo guerras civiles tienden a recibir más tarjetas rojas y amarillas. Posta.
Fundamental para armar la táctica de cara a Sudáfrica 2010.
Diego: si es por la Patria, sale Mancuso y me pongo el buzo.

Autor de la foto.

domingo, julio 26, 2009

Desempolvemos nuestro Gramsci, otra vez a remar en el dulce de leche y a tratar de medir

Corrido Don Ernesto, no te digo al fondo, pero a aquel estante de la Biblioteca de allá, al menos por ahora, desempolvaremos nuestro Gramsci, con aquello de las trincheras y la guerra de posiciones ¿cómo era?

lunes, enero 12, 2009

Lo que mide por estos días


¿Existen ciclos políticos en la Argentina y en América Latina? ¿La cosa va alternativamente de centroderecha a centroizquierda y vuelta a empezar? ¿Cuáles son las coaliciones políticas que vienen? ¿El poskirchnerismo es tan real como el centimetraje que le dan los medios a la oposición? ¿Los gobiernos de Scioli, Macri, Schiaretti y Binner son un ensayo de lo que viene para los próximos años? ¿Cómo se financia una política popular? ¿Cuál es el legado del kirchnerismo? ¿Se conosolidaron algunos "derechos" en estos cinco años? ¿Qué relación hay entre crecimiento económico y "centroizquierda? ¿Se puede ser de "centroizquierda" creciendo al 2 o al 0%?

miércoles, septiembre 10, 2008

Ostiguy para medir en Artepolítica

Ya habíamos tenido en su momento a Pierre Ostiguy por este blog, comentando ante un post. Ahora se armó una entrevista con él para Artepolítica. El texto completo le estará llegando hoy por mail a los usuarios registrados. Mañana la publicamos completa. Creo que vale la pena.

jueves, noviembre 22, 2007

Para que midan

La blogotera argentina busca clicks hablando de una foto de la presidenta electa. Ayer me volví a topar con una frase, escrita en el Siglo XVI, en un librito de apenas 26 "posts":

"Pues los hombres en general juzgan juzgan más por los ojos que por las manos ya que a todos es dado ver, pero palpar a pocos. Cada uno ve lo que pareces, pero pocos palpan lo que eres".
(Maquiavelo N. , El Príncipe, Cap. XVIII).

Y me pregunto una vez más... ¿qué eres?

Autor de la foto.

sábado, febrero 24, 2007

¿"Peronismo" = "Política" = "Medir"?

Noé Jitrik esboza hoy una hipótesis sobre por qué la gente se hace peronista. La nota está acá. Y resumo:
"Empiezo por decir que 'el hombre' está solo, 'pero no quiere estar solo' y que si se le ofreciera la posibilidad de romper la solidad lo aceptaría con ganas".
"(...) el peronismo ofreció una respuesta a ese inconsciente y genérico pedido, de modo tal que, al fundirse en la masa, muchos argentinos puieron adherirse a algo, sentirse acompañaros, gritar todos juntos en la plaza pública, reivindicar una identidad colectiva, hasta tal punto fuerte que lleva a pasar por alto lo que podría ser otra clase de elección o, si no es posible elegir, a negarse a la incierta espera que parece un destino para el porteño, o una condena o también la posibilidad o la condición de una creatividad que no necesite de adhesiones ni de una delegación simbólica en una figura fuerte, idealizada y lejana".
Pregunta a los que leen: ¿"Adherirse a algo, sentirse acompañados, gritar todos juntos en la plaza pública, reivindicar una identidad colectiva" no es acaso otra forma de nombrar la política (de Aristóteles para acá)?
Sobre la cuestión de la "figura fuerte, idealizada y lejana" prometo nuevos posts, todo esto como un nuevo capítulo de lo que Manolo ya definió acá.
Mecachendié, bastante a mi pesar me salió muy "panperonista" el post...
(La foto que acompaña de este texto es de este señor).

jueves, noviembre 02, 2006

Mide la hegemonía

Natalio Botana pontifica hoy: "¿No habrá llegado la hora de que se entienda que la hegemonía tiene pies de barro y que más vale despojarse cuanto antes del espíritu de confrontación y enemistad para echar los cimientos de una democracia republicana? Esta última debe ser garantía de la paz cívvica y, según decía Juan María Gutiérrez, del progreso de la sociedad. En la vereda opuesta, la democracia hegemónica, como en las antiguas imágenes de un animal estúpido, se devora a sí misma mordiéndose permanentemente la cola".
Bien. Se ha dicho ya en este blog que la política se parece mucho a esos efímeros momentos en los cuales el establishment siente incertudumbre. Es decir, en los que comienzan a dudar de que el resultado de un determinado proceso sea el esperado. O sea, en el que la aritmética (del dinero, de la propiedad, de que el que más tiene más obtiene) deja de contar (Ranciére ya lo dijo).
Lo que el inefable Botana llama "democracia hegemónica" no es sino eso. Una en la que quienes tienen el poder (económico) para determinar quién obtiene qué, cuándo y cómo no siempre logran obtener el resultado deseado. Eso es hegemonía (me animo a decir, sin tiempo ahora de echar mano a citas de Laclau o Gramsci).
De que esos momentos se hagan más asiduos, amplios y profundos -como a varios nos gustaría- depende el futuro de esta sociedad. Eso implica necesariamente que se requiere más movilización política y social. Eso implica más y no menos conflictos. ¿Puede este gobierno liderar un proceso de ese tipo? No lo sé.
Lo que sí sé es que lo que Botana llama "democracia republicana" es la paz de los cementerios que se vive en Chile, Colombia y tantos países. Una en la que los ricos son ricos y los pobres, pobres. Y en la que esa incertidumbre en los poderosos que emana de la política no tiene lugar.
Larga vida a la hegemonía.

miércoles, noviembre 01, 2006

¡ Mide un montón la discusión !

Pensemos junto a Maristella Svampa. Va la frase:
"En Menem hubo una necesidad de vaciar de contenidos conflictivos al peronismo y por eso liquidó el legado de la tradición nacional-popular. Con Kirchner se pone de manifiesto la posibilidad de reactivar esta tradición. Pero creo que es muy difícil realizar un rescate cabal cuando este vaciamiento de los ’90 vino acompañado de la pérdida de una de las dimensiones fundamentales del peronismo, el igualitarismo, que era un contenido muy fuerte dentro de esas formas que evocaban lo plebeyo y el desborde de las masas. No se ve en el kirchnerismo, más allá de la ilusión, que la dimensión igualitaria tenga un rol fundamental. A veces es muy difícil volver sobre los pasos. Discrepo con ciertas lecturas que se ha hecho del peronismo como populismo, por ejemplo la de (Ernesto) Laclau".
"A través del peronismo, Laclau realiza una interesante y sutil lectura del populismo, en términos que aluden a éste como una suerte de significante flotante o vacío en permanente disputa, según los textos. Considero que la lectura de Laclau no pone el acento en las discontinuidades o en los puntos de no-retorno que producen los mismos hechos históricos. En ese sentido, tiendo a pensar que los ’90 instalaron un punto de no-retorno en ese proceso de disputa y resignificación político-cultural de la tradición nacional-popular, en la medida en que el peronismo liquidó su dimensión igualitaria que, más allá de los avatares y pragmatismos pasados, formaba parte de su núcleo duro. Además, mientras no se plantee una verdadera ruptura con el legado neoliberal, propio de los noventa, la reapropiación de dicha tradición va a quedar en el terreno de la ilusión populista, para unos; en el del conocido cinismo, para otros".
"Cada vez me convenzo más de que la disolución de la dimensión igualitaria del peronismo y la negación del pasado noventista hoy aparecen desplazados en su centralidad por el “setentismo”. Pero el setentismo del que hablo poco tiene que ver con los esquemas binarios del pasado o con los discursos emancipatorios de otras épocas. Si bien no creo que sea una cuestión de revancha generacional, como suponen erróneamente algunos, lo que sí está fuertemente presente en muchos de los que apoyan a Kirchner es que para toda una generación este gobierno representa algo así como “la última oportunidad”. Aunque de manera diferente a la del pasado, los setentistas de la era K tienden a confundir nuevamente la posibilidad del fracaso con el fin de la historia. El cruce de estas variables, a las que habría que agregar aquellas propias del escenario latinoamericano actual, hace que éste sea un momento cargado de ambigüedades, de tensiones y, sobre todo, de dobles discursos. Un momento en el cual la crítica al neoliberalismo va acompañada de una fuerte retórica antineoliberal, sin que esto constituya un obstáculo mayor para la consolidación del modelo de dominación y de las grandes asimetrías propias del modelo neoliberal".
Para pensarlo, porque Maristella ¡mide!