lunes, julio 02, 2012

Cristina está loca y nosotros también. Y medimos


De lo que el 30 por ciento de la población al que le interesa la política (?) habla hoy es de que Cristina Fernández de Kirchner está loca, como bien lo pone el amigo de este blog Lucas Carrasco.
Como cualquiera que lea hace rato las notas o posts que suelo escribir sabe, en principio, trato de no creer en las conspiraciones. Ahora,como buen idiota que soy (por lo menos así parecen tratarnos los medios tradicionales), este fin de semana leí lo siguiente:


Lo que creo que pasa en realidad, como lo venimos analizando hace un tiempo, es que este se ha convertido en "un país de locos"
Y que además está lleno de locos como nosotros, que queremos que a este gobierno le vaya muy bien.
Junten gente, muchachos. Porque para subirnos a todos a la ambulancia les va a costar.



Foto.

8 comentarios:

Adriana dijo...

Son tan asquerosamente medievales que cualquier crítica a CFK debe recaer, indefectiblemente (sobre todo si quieren que sea eficaz entre su público) en su condición de mujer. Cuando no son las carteras, el peinado o el vestido, son las hormonas y tratan de describirla siguiendo el estereotipo de mina que está loca y que es controlada por sus vaivenes hormonales, que es lo que pasa con las mujeres porque tenemos una capacidad de raciocinio inferior y fácilmente anulable.

Hérnan P Herrera dijo...

Todos locos, 40 millones de locos.

Como decía un funcionario: Cristina conduce para el beneficio de los 40 millones, lo que pasa es que en el país debe haber unos 40.200.000 habitantes.

Es posible que Dario Gallo esté en la minoría, pobre. Tirenle una AUH, o algo.

Fabián Prol dijo...

Amigo Tereschuk. En la última frase se ha salido usted de su habitual estilo mesurado y académico. Yo díría que con toda justificación. Sin la menor duda, estos tipos van a aprovechar los vientos fríos de la economía mundial para venir por la cabeza de Cristina (y las de todos nosotros). Se avecinan tiempos de prueba. Del proyecto político, por supuesto, pero también de los individuos.
Un abrazo.

Politico Aficionado dijo...

Cristina dijo que no pensaba responder a los agravios. Me parece muy bien.

Pero alguien le tiene que responder a estos malnacidos.

MÓNICA ADRIANA ROSANO dijo...

LOS QUE ESTÁN LOCOS SON ELLOS POR LAS 270 LICENCIAS QUE TIENEN QUE DEJAR

Nicolás Tereschuk (Escriba) dijo...

Francisco: te borré el comentario.
Saludos

Pablo Nicolás Villanueva dijo...

Creo que los medios que no son afines al gobierno tienen una agenda, siempre publican articulos parecidos sobre temas similares. Creo que es normal que el cargo presidencial sea una tarea de sumo estress que afecta a una persona. Creo que convivir con esa responsabilidad con todos los problemas que tiene Argentina desgasta hasta la persona mas serena. Es cierto que en los discursos ya no se la ve plena como años anteriores. Recuerdo hace unos pocos dias cuando hizo referencia a las muertes de los gendarmes que primero hizo énfasis en que fue un accidente de tránsito y luego quiso responsabilizar al gremio que fue agente provocador. Es decir, se contradice a si misma y su discurso pierde uniformidad en su idea principal. Creo que no esta en su mejor momento pero tampoco creo que haya una conspiracion y estoy convencido que no se llegara a juicio politico de ninguna manera. No soy kirchnerista, solo espero que la presidenta goze de buena salud y que realmente pueda ayudarnos con nuestros problemas. Y deseo que sea mas tolerante, no tan confrontatiba. Se puede equivocar en varias cosas, todos lo hacemos pero que se mantenga la unidad nacional y no dividirnos por pensar diferente. Creo que ella deberia ser el primer ejemplo que ante la adversidad y las criticas ponga mesura, seguramente muchos la seguirian y habria mas dialogo y mas ideas. Saludos.

Pablo.

Unknown dijo...

Pablo, a mi me parece que oportunidades para no confrontar tuvo y se le ha ya cortado la crema. Entiendo quien la defiende porque la diversidad es importante -pero no es mi caso- La profundizacion del modelo ha acarreado varios problemas familiares y no estoy dispuesto a anteponer el bien comun a la situacion de mi seres queridos. Quien asi lo hara, tendra sus razones y aceptara, como yo, las consecuencias de sus elecciones.