domingo, agosto 02, 2009

Cuando me pongo pesimista no mido

Cuando me pongo pesimista, pero muy pesimista, pienso en Juan Pablo Baylac en la puerta de la Quinta de Olivos, un sábado de diciembre de 2001.
- "Si me sacan mi dinero les voy a poner una bomba en la quinta".
- "Ponga lo que quiera, pero tenga confianza".
Entre la vecina y el vocero presidencial no había nada. Nada en el medio. La política suele ser una cosa dificilísima en la Argentina.
Igual, hay un momento fantástico de la crónica de La Nación, que me deja con una sonrisa (¿o es una mueca?).
El por entonces ministro de Turismo, Hernán Lombardi dice una frase maravillosa. Lamentándose, señala:

"En este ámbito de incredulidad, nadie cree nada".

3 comentarios:

Martín dijo...

Me encanta la suavidad, la diplomacia, la delicadeza con la que La Nación hablaba del "plan de bancarización de la economía" de De la Rúa y Cavallo, comparándola con el tono de las notas actuales.
Fijense los títulos de algunas notas relacionadas:
El texto del decreto
Dudas y apoyos en el sector empresarial
Claves para comprender las medidas
"Es lo menos doloroso", dicen en EE.UU.
Opiniones
"Teníamos que parar la corrida"
Cavallo asegura que las restricciones a la extracción de efectivo son transitorias y que no se van a tocar los depósitos
Prometen que lograrán que el público pueda pagar con tarjeta, sin sobreprecios

Lo único que les faltaba era decir "Estamos ganando".
Saludos.

sin dioses dijo...

Recordar una misión en todo tiempo.

Anónimo dijo...

para un progre su pagina www.verdadesdelprogre.blogspot.com