viernes, agosto 23, 2013

Australia y Canadá comenzando ya (no medimos más, eh)

La presidenta Cristina Kirchner debió haber previsto que sus declaraciones sobre Australia y Canadá iban a motivar una serie de planteos abstractos sobre qué fantásticos son esos países en comparación con el nuestro.
Ocurre que lo son, claro. Son fantásticos comparados con el nuestro. Habría que ver por qué ¿no?.
Citamos siempre a tal efecto "Argentina en la periferia próspera. Renta internacional, dominación oligárquica y modo de acumulación", de Enrique Arceo (se puede bajar acá).

El lugar ocupado en Canadá, Australia o Estados Unidos por el capital industrial en virtud de las alianzas tejidas con fracciones de las clases subalternas, no sólo determinó el predominio de la propiedad agrícola familiar y la implementación de un sistema de uso del suelo que debió recurrir, para mantener los rendimientos, al desarrollo de un complejo sistema estatal de investigación y extensión y, crecientemente, al uso de fertilizantes, sino también -ese era el objetivo perseguido a través de las alianzas- la implementación de una política proteccionista que tendía a reservarle a la demanda creada por la expansión agrícola y transformar a la industria local en el eje del proceso de acumulación".
"Este objetivo fue perseguido y logrado en cada uno de esetos países en grado diferente, conforme a las distintas relaciones de fuerzas, las limitaciones y oportunidades brindadas por sus recursos naturales, su dimensión y ubicación geográfica. Pero en todos ellos, el modo de acumulación, aunque estuvo condicionado por la expansión del sector agrario, no tuvo en éste su eje exclusivo y el mismo tendió progresivamente a disminuir su importancia relativa en cuanto a la absorción de la mano de obra y la magnitud de la inversión. La pérdida de dinamismo del sector agrario no se identifica pues, en ellos con la crisis del modo de acumulación.
La dominación oligárquica se tradujo, en cambio, en la Argentina en la erección del sector agrario como eje indiscutido del proceso de acumulación y ello estuvo ligado a un crecimiento particularmente acelerado, pese a la tasa de inversión relativamente baja de inversión existente desde 1914. Es este último un rasgo específico del modo de acumulación. Una porción sustancial del excedente generado en el agro no necesita ser reinvertido en el sector para asegurar la prosecución de su expansión; las invesriones complementarias que ésta exige tienden a reducirse acentuadamente una vez configurada la estructura básica de medios de transporte, y el campo para las inversiones del gran capital local está limitado a las actividades susceptibles de subsistir sin una protección significativa y en las que el capital extranjero no cuenta con ventajas derivadas de su magnitud o de sus ligazones externas. Esto no implica, sin embargo, la existencia de una plétora de capital-dinero en busca de oportunidades de inverseión. Parte del excedente es repatriado por los inversores extranjeros. La clase terrateniente, en tanto que rentista, no se ve obligada por la competencia, como ocurre con el capital productivo, a reinvertir el excedente apropiado; puede gastarlo -y no duda en hacerlo- sin afectar la supervivencia de un 'capital', la tierra, que se valoriza sin su intervención. En una situación similar se encuentran los grandes ganaderos: las inversiones requeridads para mantener su posición competitiva son acentuadamente reducidas. El consumo es, pues, elevado. (pp. 393-394)

Entre las páginas 123 y 130 se describen las "reglas de acceso al suelo" en los países de marras. 
  • Estados Unidos: Homestead act (1862), otorga gratuitamente una parcela de 64 hectáreas de tierra pública a quien la cultive durante cinco años.
  • Canadá: La adopción en 1872 de una ley de tenencia de tierras (Homestead act) bajo el predominio del partido Conservador, de estrechos lazos con los intereses industriales, estuvo facilitada por el ejemplo norteamericano.
  • En Australia: en forma similar a lo ocurrido en la Argentina, la tierra queda en manos de "un grupo relativamente pequeño de grandes ganaderos". Pero luego se descubrió oro y "la preeminencia del sector ganadero fue suplantado por la minería", lo que "se tradujo en un importante impulso para el desarrollo de la actividad manufacturera. Surge un proletariado y se dan "largas y por momentos agudas luchas en torno al régimen de tenencia de la tierra". Durante la década de 1860, "agricultores deseosos de ampliar sus parcelas o de asegurar el asentamiento de sus hijos; una importante masa de mineros que perdían su ocupación a medida que disminuía la producción aurífera y sectores urbanos que veían en el latifundio un límite al desarrollo de las fuerzas productivas y del mercado interno exigieron el establecimiento de condiciones que permitiesen acceder a la propiedad de la tierra incluso a aquellos que contaban con un capital mínimo". Así apareció "una legislación tendiente a imponer una cierta proteccíon a la industria, impedir que los grandes ganaderos deviniesen propietarios y asegurar el acceos a la tierra de los pequeños productores agrícolas".
Bien, dicho esto,  mis buenos amigos con domicilio en la Primera Sección Electoral, a laburar, que nos comen los albatros.

4 comentarios:

Hérnan P Herrera dijo...

Mirá, acá hay un paper de un loco que también trató de responder esa pregunta.

http://yaesta.blogspot.com.ar/2012/10/por-que-la-argentina-no-es-australia-ni.html

Te mando un saludo desde el estómago de un albatro (?)

Andrés dijo...

Buenas Escriba,

Para redondear, habría que decir que hoy Canadá vuelve a sus orígenes, una cantera de recursos naturales para beneficio de otros centros manufactureros, sea el petroleo (Alberta) o la minería (Quebec, Ontario).

Son los únicos 2 sectores donde los gobiernos federal y provinciales tienen algún plan de desarrollo, mientras que la industria manufacturera migra a Asia o sufre la enfermedad holandesa por el precio del petroleo.

Eso explica los déficits canadienses que señaló la presidenta y su alto nivel de deuda/PBI.

Por otro lado, el desarrollo industrial canadiense no fue precisamente un lecho de rosas para los trabajadores. Mirá el vínculo siguiente, que tiene poco que envidiarle al Martín Fierro por el reclutamiento forzado:

http://en.wikipedia.org/wiki/On-to-Ottawa_Trek

"The Great Depression crippled the Canadian economy and left one in nine citizens on relief. The relief, however, did not come free; the Bennett Government ordered the Department of National Defence to organize work camps where single unemployed men were used to construct roads and other public works at a rate of twenty cents per day."

CAD 0.20 por día, CAD 5 de salario por mes...

Saludos,

Andrés

Mariano T. dijo...

Si ponemos a Canada, Australia y Argentina a la par, y vemos diferencias desde 1930, cuando había poca brecha en desarrollo entre las tres, vamos a encontrar muchas.
La que menciona Arceo, que es la distribución de la tierra, es mas o menos real, pero para mi es irrelevante.
Yo marcaría otras:
1) No hubo golpes de Estado,y las politicas tuvieron mas continuidad, medida en decadas.
2) En la crucial decada del 30 estaban en el Commonwealth
3)Pertenecieron al bando ganador en la segunda guerra,y Canada se beneficio del comercio con su vecino.
4)NUNCA expropiaron las ganancias de su sector mas competitivo, que era el de producción de alimentos
5)En educación e investigación siempre estuvieron, y siguen estando, varios pasos delante nuestro.
6) Siempre hubo una armonía entre el estado y su sector empresarial en todos lis rubros, sin noticia de grandes conflictos.
En todas estas variantes es muy claro y facil de describir el efecto que tuvieron en el desarrollo. En lo que menciona Arceo no, salvo en lo que respecta al atraso agrario entre 1945 y 1990, que bien puede explicarse por 4, 5, y6

epsurv dijo...

También Australia y Canadá forman parte del CommonWealth y con el plan Marshall fueron favorecidos, cosa que Argentina fue marginada. Esas dos cuestiones geopolíticas me parece que explican parte del desarrollo excepcional de esos dos países.