lunes, julio 12, 2010

Ay, Patria mía, dame una derecha leída (y que mida)

Uno puede estar de acuerdo o no, pero es uno de los únicos cuadros de la derecha que te puede armar una respuesta más o menos compleja como esta:

"En primer lugar, creo que no se puede juzgar épocas del pasado con categorías posteriores. Me parece que no es correcto hablar del genocidio a los indios. De hecho, en la guerra de fronteras, la Argentina tuvo una estrategia desde 1820 y pico que fue una estrategia de asimilación, de paz con los indios. Y cuando hubo acción de guerra, los indios pelearon de los dos lados: estaban los indios amigos de la Argentina o del gobierno argentino o del gobierno de Buenos Aires, y estaban los indios chilenos, que antes habían invadido y liquidado a tribus argentinas. La invasión de los chilenos a la Argentina es de mediados del siglo XIX, y se produjo mientras comenzaba lo que después se llamó la 'Conquista del Desierto'. Pero, en realidad, esta última venía de toda una estrategia previa, que incluía la conquista de Rosas y de Facundo Quiroga en 1833. Por eso creo que todo esto hay que contextualizarlo y no inventar un cuento irreal del tipo 'un día vino Roca, hubo un genocidio y mató a los indios'. Quiero decir, me parece que eso del cuento de los blancos contra los indios y los buenos contra los malos no era tan así. Ahora, volviendo a tu pregunta, creo que sobre la guerra civil argentina se habló mucho y no poco, como decís. Además, lo de la 'masacre a los gauchos' como tal es algo completamente absurdo. Los gauchos eran los argentinos del interior y los argentinos de la campaña; los gauchos estaban en todos los bandos de la guerra civil argentina. El Chacho Peñaloza pelea junto al general Paz. El Chacho Peñaloza –que era unitario– fue perseguido por Sarmiento, y por ser perseguido por Sarmiento fue catalogado como federal por un federal, que era José Hernández. No es verdad que hubo una masacre de los blancos que iban a matar gauchos".

11 comentarios:

Geraldinho dijo...

Y sí, al lado de los socios que tiene parece Eric Hobsbawm.

En algo acuerdo, el delito de genocidio aparece como tal en la decada de 1940, aplicarlo retroactivamente es inconstitucional, como dijo no me acuerdo si Badeni o Loñ.

Ahora, "El crimen de la guerra" de Alberdi es de 1870, más o menos por los inicios del genocidio o la conquista, como se lo quiera llamar. O sea: ya había una idea más o menos clara de que andar matando gente a diestra y siniestra no estaba del todo bien, vamos, Pinedo, no te hagás el vivo, eh, ojito.

rinconete dijo...

A años luz del resto de los cuadros de la derecha argentina, empezando por su jefe, en el caso de que se lo pueda considerar un cuadro.

Su crítica por vacío al slogan “Sin campo no hay país”, o su defensa del intercambio comercial con Venezuela o de la UNASUR lo coloca bastante lejos del debate de enanos de sus compañeros del grupo A.

Pablo P. dijo...

Estoy un poco cansado de los cuadros de la derecha (si es que existe mas de uno) que exhiben una actitud inteligente en los reportajes (incluso compartible como vision totalizante) pero que, al momento de volcarlo al plano legislativo, actuan como el mas energumeno entre los energumenos, igualandose, confundiendose, mostrandose tan ignorantes como Macri o tan fascistas como Aguad.

rinconete dijo...

Parte del trabajo de un politico es el de bajar línea a través de los medios.
A igual resultado legislativo, prefiero a un diputado hablando de política como Pinedo que Sanz agigantando gorilismos o Gaby Twitter quejandose de la crispación y del jamón crudo.

Anónimo dijo...

Lo de los nazis no fue un genocidio, fue una necesidad irrefrenable de reafirmación germana. Venían de una derrota humillante y necesitaban sentirse potentes. Además Hitler tenía parientes judíos...

Lo que dice no es complejo.
Son una serie de falacias vulgares.

Abrazo, Escriba.

Nicolás Tereschuk (Escriba) dijo...

Vaya, qué inteligente e izquierdista.

guido dijo...

Más o menos, Escriba.

No es cierto que hubiera habido, desde 1820, una "estrategia de asimilación, de paz con los indios". El "negocio pacífico de indios" fue algo bastante diferente. Más bien el reconocimiento de una imposibilidad fáctica de expansión territorial que se resolvió buscando acuerdos parciales mediante tratados rigurosamente rotos apenas se dieron las condiciones adecuadas (hay aquí una -nada- curiosa continuidad antes, durante y despues del rosismo). Las estrategias de asimilación fueron, por lo general, desarticuladas atribuibles a personajes particulares en situaciones más bien específicas y no tuvieron continuidad en el tiempo.

Pinedo también cae en el lugar común (falaz) de identificar "chileno" (es decir indios del otro lado de la cordillera) con "chileno" (ciudanano de la República de Chile, o ligado a esta mediante algún lazo político) y definir los procesos políticos de la primera mitad del siglo XIX como "invasión" (lo que nada casualmente actúa como legitimante de la expansión colonial del estado argentino). La continuidad de la presencia araucana trasandina está documentada por la arqueología varios siglos antes de la llegada de los españoles. Por su forma de organización social, que algunos describen (simplificando) como "segmentaria" (circa Evans Pritchard) hablar de indios "chilenos" que vienen a invadir a los indios "argentinos" carecen de todo sentido. Los lazos a uno y otro lado de la cordillera eran bastante más antiguos, flexibles y cambiantes que lo que parecen sugerir las etiquetas étnicas que surgen, vale recordar, de las fuentes criollas (estas mismas incosistentes, variando de una a otra, aún surgidas de la misma pluma, los etnónimos en los que se "mete" a uno u otro cacique).

Lo anterior puede parecer un ejercicio abtruso de historiografía, pero tené en cuenta las implicancias en buena parte del país (Bariloche!) de la repetición de huevadas al respecto que se pasan por las bolas los últimos 40 años de investigación historiográfica y antropológica...

No me extiendo con eso de que los gauchos eran "los argentinos del interior" (¿Sarmiento, por ejemplo?¿Alberdi?¿Roca?) para no hacerlo muy largo...

¿Y la guerra del Paraguay? ¿Argentina dirimía la supremaciía regional con...¡Paraguay!? Juas, el que no se enteró fue Don Pedro.

Le tengo mucho respeto a Pinedo. Lo considero, si, un cuadro de los que no abundan en la derecha. Pero el ejemplo es malo, no va mucho más allá de Marquitos Aguinis. Creo que queda por debajo de un Hanglin, mire lo que le digo.

Saludos.

Nicolás Tereschuk (Escriba) dijo...

Guido: No estoy de acuerdo con lo que dice Pinedo, pero me parece que es más complejo que lo de Aguinis, que es un propagandista de cuarta.
No votaría por ninguno ni borracho ni dormido.
Saludos

gato d dijo...

Claro, según él, la responsabilidad no es de nadie, se diluye, fue toda la sociedad. Esa es una de las falacias de ciertos defensores de la dictadura.

El Repúblico Javier dijo...

Coincido Nicolás. Pinedo es el único que labura en el PRO. Prefiero un debate con este tipo que con una manga de opas que no saben decir otra cosa que el libretito del pequeño opositor ilustrado.

Lo que no comparto es que Pinedo sea "uno de los únicos cuadros de la derecha"... ¿En qué otro pensabas? ¿Hay otro que salga de la mediocridad reinante? Se me ocurre Escudé, pero ya cruzó el charco me parece.

Anónimo dijo...

Escriba: soy el anónimo anterior.
Te pido disculpas si te moleste. No fue mi intención.
Lo de Pinedo me parecio pavote, decir que Peñaloza era unitario es una burrada. Vos sabrás mejor que yo que Pinedo es un tipo inteligente de derecha. Para mi el extracto que pones en tu blog no lo muestra.
Me afilié a Nuevo Encuentro y pretendí decir sarcásticamente lo que ahora agrego.
Nuevamente disculpas.
Si querés que exponga argumentos sobre Peñaloza o sobre el exterminio de pueblos originarios para hacer crecer la renta agropecuaria, lo hago.

Nuevamente, un abrazo.