viernes, septiembre 11, 2009

La foto del año... así, no estamos midiendo


La imagen, de Marcelo Carroll, muestra a un grupo de kirchneristas llorando tras el voto no positivo de Cobos (Clarín).

13 comentarios:

Ana C. dijo...

Lágrimas desperdiciadas.

Fede M dijo...

Lágrimas auténticas, Ana. Como todas las lagrimas del pueblo. Fíjese en esas manos. En ese rostro mestizo. En esos ojos claros. Mire la estupefacción que la traición arroja a la vida de los simples, de los huérfanos. Por favor Ana, bájese del Olimpo.

Desde el corazón de la soja dijo...

Hijos de puta! Además ganar el premio con esa foto....

Anónimo dijo...

Berni

Laucha dijo...

Me hizo acordar mucho al cuadro de berni:
http://www.enre2.com.ar/enre2/img/berni30.jpg

Sil dijo...

Lagrimas con sentimientos, sentimientos de la gente que sueña,
que añora, que pone día a día lo mejor que tiene para mejorar y así mejorar su espacio, pequeño o grande, su espacio para compartir con el otro, gente del pueblo pensante, sabiendo diferenciar perfectamente donde esta su verdad y donde esta el traidor.
Nunca se desperdicia una lagrima cuando el sentimiento superador se libera.

El Compañero Artemio López dijo...

Entre ellos yo, pero al final era conjuntivitis, lástima pude haber pasado al bando de los k bien intencionados.Otra vez será.
salu2!

mateyruta dijo...

Es el cuadro de Berni!!!

Clarin hijos de puta!!!

Mariano T. dijo...

Y ahora que hacemos con los cuetes y fuegos artificiales que trajeron de Presidencia?
Lo mejor de todo era que calquier análisis serio decía que no podían perder nunca.
La derrota autoinfligida más estúpida de la historia política argentina.

Nicolás Tereschuk (Escriba) dijo...

¿Autoinflingida? No, ustedes estaban cruzados de brazos, Mariano T.
Saludos

Mariano T. dijo...

Perú también juega, dijo Maradona.

leandrog dijo...

La foto es una belleza

Martín LatinoameriKano dijo...

Tengo toda la impresión de que Cobos no va a descansar en paz ni después de muerto.

Una parte no despreciable del pueblo argentino le va a recordar los "favores" que nos hizo una y otra vez.