miércoles, marzo 16, 2016

Ahora sí que vienen las inversiones para medir...

Tomé contacto recién hoy con el paper "Reflexiones para el fin de ciclo: Convertibilidad, Neo-desarrollismo yel camino posible para la Argentina", de Alberto Müller (Diciembre 2015).

Unos fragmentos referidos a la inversion:


"Más allá de que el ritmo de crecimiento fue algo superior en el ciclo neo-desarrollista (5,3% anual, frente a 3,9%), los comportamientos del PIB agrícola e industrial fueron opuestos. Entre 1993 y 1998, la industria creció a un magro 2,8%, anual15, frente a un sector agrícola que se expandió al 4,2%. El período neo-desarrollista muestra una expansión industrial similar a la del PIB global, mientras que el sector agrícola se contrae. En este sentido, el patrón neo-desarrollista mostró mayor vocación industrial, a la vez que en el sector agrícola parece haber prevalecido el avance de los granos (principalmente, soja), en desmedro de otras actividades rurales. La inversión muestra claramente una incidencia mayor sobre el PIB en el período 2005-2012, con relación al anterior ciclo expansivo: 22,3% del PIB, frente a 19,1%. Sin embargo, casi toda la diferencia es imputable al sector público. De acuerdo a datos de la Cuenta Ahorro-Inversión-Financiamiento del Estado Nacional, la inversión realizada por el Estado Nacional, tanto en forma directa como a través de las transferencias de capital a las Provincias representaron algo más de 1% del PIB entre 1993 y 1998; ya en el otro período bajo análisis, esta participación crece a 4,2%. Como resultado, la incidencia de la inversión realizada por el sector privado casi no cambió: 17,9% en 1993-98 contra 18,2% del PIB en el período siguiente". 
(...)
"En lo referido a inversión, se verifica una mayor incidencia sobre el PIB en la etapa neo-desarrollista; pero ella es atribuible casi exclusivamente a un mayor nivel de inversión pública. La inversión del sector privado se sitúa en promedio en un modesto 18% del PIB en ambos períodos; la composición en términos de construcción y bienes durables de producción no muestra diferencias apreciables. En otros términos, la respuesta inversora privada no parece haber sido sensible ni a la estabilidad macroeconómica y contención salarial de la Convertibilidad, ni tampoco a las políticas expansivas del ciclo siguiente. Esto justifica apreciaciones en la literatura reciente que apuntan a una “reticencia inversora” por parte del sector privado; la diversidad de ambos marcos macroeconómicos es una suerte de 'prueba ácida' en este sentido".
(...)
"Por último, la reticencia inversora lleva a preguntarse si existen actores en condiciones de encarar un proceso de desarrollo eficaz. No es éste el lugar para una respuesta definitiva; pero es obvio que no parece haberlos. La clase empresaria argentina parece haber resignado, luego de la experiencia de la Convertibilidad, cualquier proyecto de crecimiento basado en la inversión privada en gran escala". 

No invierten con apertura, tipo de cambio fijo y alto, inflación baja, malos precios de los commodities. No invierten con tipo de cambio competitivo, protección, consumo interno, inflación más alta, buenos precios de los commodities. 

No invierten nunca...

3 comentarios:

jfc dijo...

1) ¿qué es la clase empresaria?
2) el resultado del empuje del estado, en %, será similar, pero en 1999/2001, la deuda en relación al PBI, era 150% y hasta el 9 de diciembre, fue , si no me equivoco, 10%
3) sería bueno comparar el nº de argentinos laburantes, antes y ahora, y el monto del PBI/ riqueza generada
me parece que ahí estabamos mucho mejor hasta ese fatídico 10-12-2015
4) ahora tenemos que escuchar a Prat Gay dia por medio!

oti dijo...

Hay algo en común entre los 2 períodos: la fuga de capitales.

Creo que esto no se puede atribuir per se a un "comportamiento de la clase empresaria argentina" sino a la naturaleza de la inserción del país en la globalización. Es tal inserción la que condiciona los comportamientos.

La experiencia histórica del peronismo ilustra que, cuando se retrae la inversión privada, es el Estado (recuperando amplios grados de soberanía) el que activa la economía e, incluso, promoviendo la aparición de nuevos actores empresarios.

marcelo ignacio dijo...

Pero ¿de qué estás hablando? Estos tipos no invierten su plata, no lo hicieron nunca. Siempre invirtieron la nuestra.

Convierten nuestra guita en guita de ellos, la invierten (es un decir) y al día siguiente se están llevando la guita. Fue así con Rivadavia, con Roca, con Justo, con Frondizi, con Videla, con Menem. Y va a ser así de nuevo.

¿Por qué harían otra cosa? Si vos fueras ellos y pudieras invertir guita argentina a tu nombre, ¿traerías tu plata desde afuera?