jueves, abril 16, 2015

Debates de compañeros, para medir



Comento brevemente:


Lo vi el domingo pasado al compañero Miguel Bein, asesor del compañero Daniel Scioli, hablando con los compañeros del Canal 26. 

La entrevista, de la que no cuento con el video, tuvo muchos momentos interesantes, dio para el debate.

Por ejemplo, cuando Bein dijo que está dispuesto a pagar "todo el costo político que tenga que pagar" (sic, costo "político") por decir que en la Argentina, para reimpulsar la inversión hay que aumentar la tasa de ganancia empresaria.

La presidenta Cristina Kirchner opinó más tarde, en cambio, -porque acá, cada uno, con su verdad relativa, puede opinar ¿verdad?- que "para aumentar la inversión, hay que disminuir un cachito la rentabilidad o traer alguna de la que se llevaron afuera". Una visión que, podemos decir, en este 5 O'Clock Tea en que se han convertido los democráticos debates dentro del oficialismo, que es un tanto opuesta a la del compañero Bein. 

Hubo otro pasaje que me pareció para destacar, que fue cuando Bein, un poco molesto por haber sido tratado de "optimista" por el entrevistador dijo que lo que suele pasar es que él primero es tildado primero de "boludo" (sic) y expresó algo así que se trata en realidad (cito de memoria aquí) "el boludo que les hizo ganar un montón de guita". No quedó claro a quién el sensible y sensibilizado compañero Bein había hecho ganar tanto dinero. Luego la emprendió -lealtad es lealtad- contra quienes apostaron, sobre todo el año pasado, con un final "abrupto" para el actual modelo económico, con un dólar a 16 mangos y otras alegrías de los opereitors de la City y de la prensa libre.

Sin embargo, lo que más me interesó de las expresiones del economista fueron las alusiones que realizó a la reunión que había compartido pocas horas antes con el gobernador Scioli y el expresidente brasileño Lula Da Silva, en San Pablo. Se sabe que Bein estuvo en el encuentro, que luego se habría extendido durante un aparte a solas entre ambos dirigentes políticos.

Bein relató que le llevó a Lula un gráfico o cuadro, no recuerdo bien, que mostraba que la tasa de interés real en una muy extendida entidad bancaria en Brasil durante los últimos 30 años, o un período así, largo, había sido positiva.

Esto es, que el hecho de poner el dinero en el banco le había ganado a la inflación, lo cual -argumentó Bein- le hace bien a la moneda, permite que la gente ahorre en moneda local, etc.

Primer elemento para el análisis. Me dio la impresión de que Bein estaba muy contento por haber estado en la reunión con Lula, de quien hizo varias citas de autoridad. Yo que nací y viví en otra época no dejo de sorprenderme por el hecho que un dirigente político con el perfil de Daniel Scioli y un economista con el perfil de Bein sientan que llegaron a una cumbre de la política por haber sido recibidos algunas horas en el Instituto Lula por el compañero expresidente. Me parece que es tan maravilloso que me corre un escalofrío por el cuerpo. 

Por otra parte, no puedo dejar de imaginarme al compañero Lula cuando el compañero Bein le muestra el cuadro de la tasa de interés. Trato de imaginármelo. Me cuesta y no surge de mi imaginación una cara concluyente -porque el movimiento es amplio y el compañero Lula es, se sabe, un tiburón de todo esto-, pero trato de pensar sobre cómo habrá sido ese rostro.

Y aquí va mi opinión. 

Quizá el compañero Bein, al mostrar el cuadro haya olvidado que durante buena parte de los años que reflejaba su escrito, en el barrio nordestino donde nació el compañero Lula y en otros más de ese país, claro, seguramente que hubo -y bastante- "escasez de comida", por decirlo de manera leve. Al mismo tiempo que se desplegaba la muy prudente y vaya que racional política de Estado con respecto a la tasa de interés desarrollada por el Brasil durante estas últimas décadas, desde ya. 

Eso hasta que alguien como el compañero Lula llegó a la Presidencia. Y -sin tocar la tasa, eso sí- se dispuso a transferir una carrada inimaginable de containers llenos de guita hasta ese Nordeste y otros barrios parecidos, para sacar a toda esa gente del hambre y -ahora sí, ¡hop!- convertir ese territorio en una de las principales bases de sustentación política del PT (votos). 

Habría que recordar también que durante el primer peronismo (y casi todo el período que va de 1943 a 1976, corazón de la centralidad de la industria y del crecimiento de las clases medias y de una distribución mucho más igualitaria que la que hay hoy en la Argentina) la tasa de interés real fue negativa. También lo ha sido casi siempre durante este muy polémico período kirchnerista. 

Si me apuran, diré que peronismo, lo que se dice peronismo -o algo así-, es igual a tasa de interés real negativa y a, mientras tanto, romperse la cabeza para ver de dónde sacarle guita a los que más tienen, bancarse el vértigo que acontece cuando esa dinámica se da, y tratar de poner así a la mayor cantidad de gente posible en otro lugar social, del cual -ay- luego sea difícil bajarla sin que se registren fuertes quilombos, inclusive para el peronista que se encuentra (oia) en el poder, todo esto arreglándoselas para conformar alguna mayoría electoral que permita, eso sí, claro, ganar. 

Durante ese período, quizás no todas las políticas públicas sean las que indican los libros de texto pero que que hay políticas de Estado, las hay. Como por ejemplo, la inversión en ciencia y tecnología, o la mayor inversión ferroviaria en 50 años o prácticamente el 100% de inclusión previsional o un "padrón único de beneficiarios" muy transparente de la AUH, al estilo incluso de los que promueve el Banco Mundial, amiguitos del diseño, implementación y evaluación de las políticas públicas.

Yo no sé si en el próximo período de gobierno habrá muchas alternativas concretas a lo que plantea el compañero Bein. Yo no sé si no hay otra que subir la tasa y aumentar la rentabilidad empresaria y, sin más, ajo y agua. Puede ser, eh. No lo sé.

Eso sí, me parece que es muy interesante discutirlo. Porque lo vamos a discutir ¿no?

12 comentarios:

oti dijo...

El aumento de la "inversión" fundado en la disminución de la canasta de productos y servicios que consumen los asalariados no es saludable. Se trataría de una suerte de "pseudoinversión".

Tenemos inversión saludable cuando aumenta reconociendo el nivel de costos de dicha canasta, no supeditando a que esos costos bajen.

El peronismo histórico aumentó dichos costos y sustituyó el estancamiento de la inversión privada por un plan muy grande de inversión pública, fundamentalmente en infraestructura.

Cuando se está en un proceso de aumento del consumo de las canastas de bienes de los asalariados, no queda otra que el Estado se ponga a la vanguardia de la inversión, procurando que los empresarios que ya existen lo sigan y confiando en la creación de nuevos empresarios Pymes formados en la nueva corriente.

Hay no pocos presuntos entendidos en economía que tienden a confundirse, convirtiendo medios e instrumentos en fines en sí mismos: el aumento de la inversión no es un objetivo en sí mismo, el objetivo es la inclusión social (para usar la terminología de moda). Aquélla debe ser un medio para ésta, si no lo es, dejemos de llamarle "inversión", llamémosla de otra manera.

Propongo llamarle al aumento de la "inversión" como fin en sí mismo, "inversión monetaria" y a la "inversión saludable" denominarla "inversión física".

La primera se basa en el dinero (en poder de los individuos) y la segunda en el crédito (en poder de la autoridad pública) en tanto herramienta para la materialización de los propósitos de progreso y bienestar general en la sociedad.

Muy bueno el post, saludos.

profquesada dijo...

Muy bueno el post y muy bueno el comentario de Oti

Contradicto de San Telmo dijo...

Se puede hablar de tres peronismos económicos?

- El keynesiano ortodoxo en el que Néstor y Kicillof son canónicos

- El menemismo (es peronismo, lo siento, muchachos)

- y Bein????

Esteban Mercatante dijo...

¿Eso de "romperse la cabeza para ver de dónde sacarle guita a los que más tienen" donde se sustenta? Ni la más mínima reforma impositiva con sesgo progresivo tuvo lugar durante los últimos 15 años. Con excepción de las retenciones. Los "cambios" de hubo y que en el mayor caso surgieron de la inmovilidad combinada con los efectos de la inflación fueron en un sentido regresivo. Las fuentes de ganancia típicamente de los sectores más altos (como las ganancias de capital accionario)siguen beneficiadas con las desgravaciones, la falta de impuestos a la herencia (o su nivel irrisoriorio) que tanto desespera a Piketty es norma. Mientras tanto, si miramos por el lado del gasto, el presupuesto muestra una considerable jerarquía de los gastos que benefician al capital, que además se beneficia sólo en 2015 con 143 mil millones de pesos, un 10% del presupuesto, por los llamados gastos tributarios (lo que deja de recaudar el estado y que es mayormente en beneficio del empresariado, y especialmente de las grandes empresas. No veo mucho "romperse la cabeza" para sacarle guita a los que más tienen, sino lo contrario.

Nicolás Tereschuk (Escriba) dijo...

Esteban:
Se ve que aún así, quieren más los muchachos...

http://www.cronista.com/economiapolitica/Economia-2016-las-frases-mas-picantes-de-Espert-Broda-y-Melconian-20150416-0087.html

Saludos

Esteban Mercatante dijo...

Desde ya, pero la desembozada voracidad de la burguesía y sus voceros no resulta prueba suficiente para la afirmación del posteo.

Nicolás Tereschuk (Escriba) dijo...

Justamente, comparado con la realidad hasta hoy sí. Ojalá haya un futuro más venturoso. No me opongo a ello...

Contradicto de San Telmo dijo...

Tampoco sus dichos lo son Mercatante.

Y le digo más, lo que usté afirma es un conjunto de generalidades basadas en la premisa "no hubo una reforma impositiva" que podrá producir un enorme efecto en la percepcion del lector, pero no tiene nada que ver con el comportamiento de la estrutura tributaria en los últimos años.

Por qué, en lugar de frases indignadas, no vamos a datos duros?

Dejémonos de chillidos y vamos a los fierros, amigo: los impuestos indirectos, que son los más regresivos, pasaron del 54% de la torta recaudatoria en 1997 al 34 en 2010. Es decir que ese delta 20 es por definición progresivo.

Con una liviandad de cuerpo que pasma dice "con excepción de las retenciones". Je, casi revienta el país por esa sola excepción.

La Heidipolitik para la gilada, amigo.

Esteban Mercatante dijo...

No son generalidades ni abstracciones. Es bastante más concreto que lo que vos decís. Crecieron los impuestos directos más que los indirectos? Si, pero entre los impuestos directos lo que más creció es ganancia sobre los salarios. También creció la recaudación previsional, pero da la casualidad que creció sobre todo sobre los salarios porque aportes patronales representaron apenas 15% de la masa salarial en promedio. Esto, no parece por definición progresivo,¿no?

Erkekjetter Silenoz dijo...

Es difícil debatir las ideas del compañero Bein...
¿qué debatís? ¿sus dichos cuando se transaforma en acérrimo kernerista o cuando aparece su faz ortodoxa?

Si supone ser una síntesis vamo' pa'l cuerno.

Dentro del montonal de parrafadas ha mandado ultimamente, hay una que no resiste ningún análisis:

Pensar que la inversión aumentará basicamente propiciando un mayor márgen de beneficio (o mark up) -aka "incentivar la oferta"- a los schumpeterianos NO CAMINA

Pero bueno la ortodoxia suele poner el carro delante del caballo

Saludos

Lic. Baleno dijo...

"con excepcion de las retenciones" claro, un detalle pequeño y marginal.

Esther dijo...

Es de público conocimiento que no sé de economía. Pero sí de realidades, entonces:

«Por ejemplo, cuando Bein dijo que está dispuesto a pagar "todo el costo político que tenga que pagar" (sic, costo "político") por decir que en la Argentina, para reimpulsar la inversión hay que aumentar la tasa de ganancia empresaria».

¿Y Bein explicó cómo hará para que los empresarios, cuando ganen más, utilicen esas ganancias en invertir y no en fugarlas del país o meterlas debajo del colchón? Si no tiene un plan para conseguir eso no me vale la pena detenerme en el resto de su propuesta: es ciencia ficción.

Después me perdí con lo del gráfico o cuadro que le mostró a Lula. Me perdí porque me quedé pensando, ¿Lula necesitará que vaya un economista argentino a mostrarle la evolución de la tasa de interés durante treinta años? ¿No sabe de estas cosas y necesita que se las expliquemos?

Gracias por el resto de tu post, Escriba. (Y a Otis.)

Abrazos,
Esther