martes, diciembre 13, 2011

Apuntes sobre sindicalismo para tratar de medir

Qué pienso cuando pienso en sindicalismo hoy: 
  • Como suele decir María Esperanza, en la "disputa" entre "el Gobierno y la CGT" nos falta información. En las tensiones que se ven hay algo que está sobre la superficie y algo por debajo. Aquí puede entrar algún tinte "personal" de trifulcas en el que no me voy a meter porque apenas puedo especular. No sé cuánto tiñe esto las tensiones, pero la dejamos ahí.
  • Hay un nivel de disputa que es por "poder político". O sea, dicho mal y pronto "quién manda en el PJ", quién manda en el país. En este sentido, Hugo Moyano impulsa un proyecto político para el sindicalismo sobre el cual hasta el momento no ha podido hacer pie, porque para tener un proyecto político se necesitan votos. El sindicalismo, este sindicalismo con renovado poder no logra traducir eso en votos. Y al mismo tiempo, la presidenta Cristina Kirchner muestra un caudal de votos inédito.
  • Hugo Moyano parece haber quedado en el sector de dirigentes que "se llevaban mejor con Néstor Kirchner", en momentos en que Néstor Kirchner tenía más "necesidades políticas" que las que tiene Cristina. En este nivel no es personal la cosa, es política. Desde Hugo Moyano, hasta Martín Sabbatella se llevaban "mejor" con las necesidades de Kirchner.
  • Existe otro nivel de disputa que tiene que ver con la pauta salarial del año próximo. Este es un tema estructural y tiene que ver con que el año que viene habrá menor crecimiento, posiblemente menor inflación y el Gobierno plantea una menor pauta de aumento. Ahí todo es discutible y es una discusión abierta donde nadie "tiene razón".  Es negociación y disputa abierta.
  • Hugo Moyano era hasta el momento quien planteaba, vía acto en Casa de Gobierno, la "pauta elegida" por el Gobierno nacional. Muchos sindicatos lograron negociar mayores niveles de aumento que esos. Incluso el gremio de Moyano también vía otros beneficios lograba inflar esa "pauta pública".
  • Si el Gobierno necesita marcar una pauta más baja, puede querer plantear también que necesita otro "macador de pauta" que no sea Moyano. Se plantea ahí el "pase" de la conducción cegetista de "los gremios del transporte a los gremios de la Industria".
  • Los gremios de la Industria, me parece, son los que debe pensar el Gobierno que encajan más en este momento porque son los que están dispuestos a negociar "menos pauta de aumento por sostenimiento de puestos de trabajo". "No me aumentes tanto, pero no me suspendas turnos", digamos. 
  • El transporte es distinto porque ¿cuánto va a caer el flujo de transporte si el país no entra en recesión total sino que sólo "crece menos"?
  • Las menciones de Cristina a los sindicatos en el discurso de re-asunción presidencial hay que tomarlas, me parece, con todo ese contexto en mente.
  • Párrafo aparte merece la mención de Cristina a los docentes en el discurso. Quiero recordar que mención similar hizo la Presidenta en su discurso de 2007 y a pesar de ello, en ese contexto los gremios docentes han tenido sus mejores años en este período. 
(Cito: "Yo me eduqué en una escuela donde había clases todos los días, donde los maestros sabían más que los alumnos, donde nosotros teníamos que estudiar todo el día para poder aprobar y pasar (APLAUSOS), porque creíamos en el esfuerzo, porque creíamos en el sacrificio. Lo recuerdo como si fuera hoy, seguramente mi madre aquí también me recuerda, horas sentada estudiando. Porque no hay financiamiento estatal que valga. Podemos destinar no seis puntos del Producto Bruto, podemos destinar diez, pero si no hay capacitación y formación docente, si los alumnos no estudian, si la familia no se hace cargo, en fin si todos no trabajamos y nos esforzamos y cooperamos en lograr el bien común, va a ser muy difícil no solamente lograr una mejor calidad de educación sino también seguramente un mejor país. Y a eso los convoco a todos, a los padres, a los alumnos, a los docentes, a una escuela pública diferente"). 

Mi opinión ahora: 

  • No creo que haya ningún kirchnerista al que le divierta la tensión entre el Gobierno y la CGT. No creo que deba ser una tensión que se tenga que fogonear "alegremente".
  • La asociación entre la CGT y el Gobierno fue exitosa en términos políticos y económicos. Se trata de una asociación. No es cierto que el Gobierno "dio" los aumentos, ni es cierta cierta visión "troskoperonista" que hace creer que Moyano bajó de la Sierra Maestra para proveernos de los aumentos de salarios. El sindicalismo no tenía poder en 2003. No tenía el poder que puede tener ahora. Lo fue retomando en asociación con el Gobierno. Que a su vez fue cimentando parte de su poder en su asociación con el sindicalismo.
  • Escucho sí a ciertos sectores de "los sectores medios", menos politizados, que ven con mucha desconfianza a los sindicatos. Supongo que serían uno de los sectores que aplaudirían acciones que recorten el poder de los sindicatos, como por ejemplo en el tema Obras Sociales. Insisto, no me parece un tema divertido, sino que habría que ir con pies de plomo.
A fin de cuentas, no creo que se dé una "ruptura total" entre la CGT y el Gobierno. Pregunto: ¿qué sector político va a representar "políticamente" a la CGT? ¿Un partido propio? ¿Otro sector del PJ? Acá no hay alternativas. Ambos sectores necesitan una negociación. Me parece.

Y todo esto sin contar los sectores -que no son ni el Gobierno ni la CGT- que "meten púa" en la disputa, para tratar de sacar rédito, ante la ausencia política de la oposición.

10 comentarios:

Sergio De Piero dijo...

Te voy a decir lo que no comparto del post.... ah no, estoy de acuerdo en todo. Los conflictos están enmarcados en miles de coyunturas y no en una sola cuestión. Mi impresión que lo que sucede tiene que ver con lo que decis acá. Podrá faltar alguna cosa, pero este es el grueso. Excelente

rinconete dijo...

Muy bueno.

Creo que el gobierno y la CGT son socios objetivos. No tienen por ahora una mejor opción.
Cristina parece querer capitalizar al máximo sus votos, demostrando que son sólo suyos y lo quiere hacer desde el día uno. Por su lado Moyano busca teatralizar sus exigencias (en el fondo bastante módicas, salarios indexados por inflación, amento de la mínima y aplicación parcial del artículo 14 bis. Nada que pueda emborrachar de alegría a los seguidores de Kropotkin).
Efectivamente no es para fogonear pero al menos hasta ahora no hay más que pragmatismo explícito.

Un abrazo,
r.

Daniel dijo...

Yo creo que es posible que este un poco exagerado el tema.
Para mi es como la fabula del sapo y el escorpión.
Moyano sabe perfectamente lo que es este gobierno, claramente lo votó y volvería a votar si hubiera elecciones mañana mismo. Creo que comulga con el 99% de las ideas del gobierno.
Pero pasa que justo esta en una disputa que la presidenta no acompañó.
Que va a ser? No puede salir a decir que esta todo bien con la presidenta y solo tiene una diferencia puntual, no puede ir a la asunción como si nada porque debilita su posición en esta negociación. No le queda mas remedio que mostrar que no esta contento en un tema particular.
El tipo tiene que seguir peleando por la distribución de las ganancias porque es lo que defiende el sector que representa.
No hay forma de defender esa postura si se muestra alegre y contento con quien no la comparte.

el Soldado Desconocido dijo...

concuerdo plenamente, más allá de las diferencias personales que pueda o no haber, el problema es que el gobierno necesita un Secretario General de la CGT y no al líder del MTA (por más que este nos caiga más simpático por ahí) Moyano privilegió un muy loable proyecto político, la Corriente Sindical Peronista, que no logró los resultados esperados, y en ese proceso cerró el juego a los gremialistas (impresentables algunos, sin duda) que hoy están testimonialmente en la CGT y que después arreglan paritarias por su cuenta sin seguir ningún patrón general… en este sentido, de cara al futuro, me quedo en la diferencia que hacés entre Moyano y la CGT, la relación con el primero la veo (con dolor) indefectiblemente camino a su agotamiento, mientras que la segunda es neurálgica para el gobierno y difícilmente se rompa… ahora, dos cosas: 1- no deja de ser preocupante que esta nueva etapa obligue a trocar las alianzas sindicales dándole aire a un sector del gremialismo que, sin querer sonar purista, todos sabemos de qué calaña está hecha… 2- esta movida no le va a salir gratis al gobierno, los últimos gestos de distención de Lescano y Martínez a Moyano dan cuenta que “gordos” e “independientes” pretenden por lo menos garantías antes de sacarse de encima a Hugo…

Por lo demás, yo estuve en la plaza el sábado y aunque nosotros movimos todo lo que pudimos, que resultó ser bastante, se sintió mucho (cuantitativa y cualitativamente) la ausencia del Movimiento Obrero Organizado y del poder territorial bonaerense… el camino que toma el gobierno me parece sino acertado, al menos poco evitable, pero ojo con olvidarnos de que un movimiento popular necesita invariablemente de pueblo para poder sobrevivir…

Roberto Balboa. dijo...

Yo creo que el movimiento obrero y los intendentes del conurbano -más temprano que tarde- van a jugar la interna para el 2015 afuera del lado de la sucesión cristinista. Es algo lógico, de piel, de qué palo es cada uno, de historias y tradiciones. La organización vence al tiempo. Y hay ciclos que se agotan. Los ataques de Nilda Garré a la Policía provincial de Scioli y todos estos ninguneos a la CGT van marcado tendencias y re-agrupamientos internos por venir. No lo veo a Moyano ni a Scioli apoyando a La Cámpora en una interna sucesoria.

elbosnio dijo...

Buen post. Yo agregaria una mencion al enorme apoyo de CFK a Recalde hijo en su gestion, a las muestras de cortesia (afecto) hacia Recalde padre y el vinculo casi carnal de este con Moyano.
Es un reto de la maestra ciruela que intenta corregir o disciplinar un poco, pero ambos son socios lucidos en una sociedad exitosa, de los que no rompen la sociedad.

De los votos, creo que a Moyano le va tan bien como a CFK. Ambos vienen bastante atados a sus puesto y a ambos hay un sector que lo detesta y lo busca tirar. Medir a Moyano por su capacidad de votos nacionales es como medir a CFK por su capacidad de voto en el estado de Arkansas.

En el libro de filosofia "Asterix con los bretones" un jardinero le explica esto a un romano: "Mi jardin es mas pequeño que Roma, pero mi pilum (su lanza( es mas solida que tu sternum (esternon)".
En el jardin de Moyano, su pilum sigue siendo mas solido que el esternon de CFK.

Nicolás Tereschuk (Escriba) dijo...

Sergio: ¿"El grueso" es por algún sindicalista ?
Rinconete: Guarda que si la cosa se pone más espesa se pueden tirar hasta con Kropotkin. Yo no creo pero bueh.
Daniel: Está claro lo de Moyano. Se vé que Cristina tampoco puede aparecer cediendo bajo presión. Y eso también complica todo.
Soldado desconocido: Interesante eso.
Roberto: Vamos a ver a quién apoya La Cámpora ¿no?
Elbosno: Pero ojo que Moyano sí tiene un proyecto político que otros sindicalistas no han tenido. No le sale por ahora pero lo tiene.
Abrazo

Yaya dijo...

La disputa es política y por plata, que significa poder. En esta vuelta hay algo más que 11 mil millones de razones. Eso genera alineamientos, poder gremial y capacidad de presión. Al final todo se reduce a la capacidad de decidir. Moyano quiere ser candidato a algo y lo quiere lograr a su estilo. Me tocó trabajar con su abogado y las cosas se dirimían a tiros.

elbosnio dijo...

Moyano tiene un proyecto presidenciable, pero sabe que no le da y actua en consecuencia. Solo los socios imprudentes son peligrosos, este no lo es. El dia que le dé, va por las suyas. Pero eso le va a pasar con cualquiera, aun con los que no tienen proyecto presidenciable o creen no tenerlo.
Cobos era un pelele asumido, creyo que tenia su chance y se lanzó. Lo reprochable no es que se lance cuando lo cree posible, sino que creerlo posible cuando se es una marioneta.

Moyano solo va a romper cuando tenga chances ciertas y probablemente eso nunca ocurra. Tiene la sabiduria de un Scioli. Eso es un buen comienzo, genera estabilidad y predictibilidad.

Ricardo dijo...

Además Cristina dijo, en el G20 (o B20), que el transporte en camiones resta competitividad a las economías regionales.